Si hay algo que me encanta, es poder investigar sobre qué hacer con la multitud de objetos que solemos acumular en nuestros hogares. Siempre es divertido ponerse a recapacitar sobre su función actual y su función futura, porque todo puede valer para realizar un sinfín de cambios.

Uno de los lugares de donde se puede sacar más aprovechamiento es nuestro armario, si sobre todo eres especialista en guardar ropa de hace un montón de años. Es cierto, que las prendas antiguas están mejor hechas y con materiales de mejor calidad, que cualquiera que podamos comprar en la actualidad.

Cómo reciclar un jersey viejo

Presta atención al punto de tu jersey, debe ser firme, mejor que no posea muchos calados.

Por eso, si sabes de alguien a tu alrededor que quiere desprenderse de ropa con solera, te aconsejo que le eches un vistazo, siempre puedes encontrar auténticos tesoros, que te pueden servir para ponerte o para transformarlos en algo realmente único.

Elige el jersey de punto

En la cuestión que nos atañe, la fabricación artesanal de una original cesta con un jersey viejo, pero con un punto compacto, lo mejor es que uses alguno que se te haya quedado pequeño o que tenga alguna zona dañada, pero el resto te puede seguir sirviendo para lo que lo necesitamos.

En este caso, se ha escogido el cuerpo del jersey para que forme la estructura de la cesta o bolsa, situando la parte inferior del jersey en donde se van a colocar las asas. La forma rectangular hace que tenga una gran capacidad. Ideal para cualquier momento: ir a la piscina, a la playa, a comprar…

Cómo reciclar un jersey viejo

El punto muy fino tampoco es muy indicado para esta labor.

Es necesario realizar un pequeño patrón dibujado para aclarar cómo debe de cortarse el jersey y coserlo. Además, debes pensar si quieres una base más ancha. Si el jersey es bastante grande, te va a dar para que solo tengas que coserlo en la parte de abajo con la base y en la parte superior. Aunque en el de la imagen si se ha colocado una costura en los laterales.

Para que tenga un refuerzo interno, puedes usar fieltro y forrarlo a su vez con una tela que te guste. Puede ser un resto que te haya sobrado de cualquier otra labor. 

Cuando esté terminado y rematado, no se te olvide recortar unas pequeñas tiras de la misma tela interior para sujetar las asas. Finalmente, termina de coser toda esa parte junto con las diferentes capas de las que está formada la cesta, así tendrá una mayor resistencia al peso.

Las asas pueden ser de cualquier material, incluso de tela. ¡Crea unas para la ocasión!

No es basura, es material reutilizable

Al verlo acabado comprenderás que es mucho mejor confeccionar tus propios complementos, que adquirirlos. Lo primero, porque son especiales y diferentes, nadie tendrá uno igual (en el mundo globalizado, es un signo de distinción). Lo segundo, porque estás ahorrando mucho dinero. Y, lo tercero, porque estás ayudando al planeta, al no desperdiciar más residuos.

El movimiento «la vergüenza de comprar» cada vez tiene más seguidores, que invitan a una reflexión sobre el hecho de comprar compulsivamente de todo. La felicidad no reside en poseer, si no en saber que la mayoría de los objetos, son prescindibles. El crecimiento exponencial no es la mejor solución para nuestro mundo.

Si cada individuo que habitase la Tierra tuviese en cuenta cada artículo que termina desperdiciando, y cambiase de actitud y de mentalidad hacia lo que significa basura, no tendríamos esos problemas medioambientales que ahora tenemos como lastre.

¡Nuestros ecosistemas no pueden soportar más carga de contaminación, o la biodiversidad que los habita terminará desapareciendo! Tu misión es proteger estos espacios con tus gestos diarios, cada pequeña acción cuenta.

Cómo reciclar un jersey viejo