El azúcar es un elemento presente en las plantas, pero que se denomina sacarosa. Se trata de un disacárido compuesto por una molécula de glucosa y otra de fructosa.

Procura no tener en casa azúcar blanco, así no caerás en la tentación de utilizarlo.

A la búsqueda del azúcar perdido

Este azúcar que se consume con los alimentos proviene de especies vegetales como la caña de azúcar o la remolacha. El problema reside en la forma y la cantidad de azúcar que se «cuela» diariamente en la dieta occidental.

La mayoría de las personas no saben qué azúcar están consumiendo, porque aparece semi-oculto en muchos alimentos procesados. Es decir, no solo toman lo que de forma consciente añaden a sus bebidas o recetas, sino que hay que sumar el «otro». Ese que nadie le en las etiquetas, aunque aparezca dentro de los ingredientes.

Infografía: ¿Dónde encontramos azúcares ocultos?

Seguramente no sabes que los encurtidos llevan azúcar, por ejemplo. Aceitunas y pepinillos en muchas ocasiones, se aderezan con azúcar.

También embutidos, panes, cereales, sopas o cremas, salsas, cacao, bebidas, productos envasados de todo tipo…Una lista larga que debes tener presente siempre que vayas a la compra.

Elige siempre aquellos que eviten el azúcar blanco o refinado. Dentro de los mismos productos hay marcas que no lo usan, y si necesitas endulzar tus alimentos o bebidas, prueba con otros productos similares y sustitutivos como la miel natural, la panela, el azúcar de coco o los distintos tipos de sirope (arce, agave, arroz, cebada o manzana). 

Los siropes, el azúcar de coco y la miel pueden consumirlos los diabéticos en pequeñas cantidades, ya que tienen bajo índice glucémico. Pero son ideales para toda la familia.

Estos azúcares se convierten en hidratos de carbono dentro del cuerpo, por eso hay que contar con una dieta equilibrada para que los hidratos de carbono complejos sean los predominantes. Se absorben despacio y proporcionan energía constante a nuestro cuerpo para poder usarla para las múltiples funciones.

Incluye en tus menús arroz, trigo sarraceno, quinoa, cebada, avena, mijo, espelta, bulgur, teff o amaranto. Siempre que puedas en su versión integral, ya que proporcionan las vitaminas y los minerales necesarios, además de fibra para el sistema digestivo.

¿Qué provoca el azúcar refinado consumido en exceso?

  • Aumenta la tensión arterial
  • Provoca obesidad
  • Sube el ácido úrico
  • Incrementa el colesterol
  • Potencia la probabilidad de hígado graso
  • Disminuye el rendimiento intelectual
  • Provoca bajadas de glucosa
  • Estimula el crecimiento sobrebacteriano y la candidiasis
  • Compromete la asimilación del magnesio y del calcio
  • Consume demasiada vitamina B
  • Desciende la inmunidad
  • Favorece la aparición de caries
  • A la larga, provoca diabetes mellitus
  • Se asocia a enfermedades cardiovasculares
  • Es adictivo
  • Crea un desequilibrio mineral y vitamínico en el organismo
  • Eleva el nivel de triglicéridos en sangre
  • Daña la estructura del DNA (ácido desoxirribonucleico)
  • Se asocia con el padecimiento de artritis 
  • Se relaciona con la degeneración macular ocular
  • Provoca inflamación en el organismo

Teniendo en cuenta todos estos problemas que genera el azúcar blanco en nuestro cuerpo, ya es hora de que te replantees si quieres seguir consumiéndolo, o si prefieres cuidar tu salud con otros edulcorantes. Numerosos estudios científicos avalan esta información, ahora está en tu mano ponerle freno.