Las ciudades del futuro prometen ser accesibles y diseñadas para ser eficientes en todos los aspectos, pero dentro de ellas, la arquitectura propone habilitar espacios en donde las esculturas sostenibles tengan su lugar. En el nuevo urbanismo prima la belleza, la utilidad y los materiales naturales o reciclados.

¿Obra de arte o escultura?

Un ejemplo de ello es la obra Please Be Seated del diseñador británico Paul Cocksedge y la compañía de interiores de alta gama Essex White & White y Arup. Ha estado expuesta hasta el 11 de octubre en Finsbury Square en la ciudad de Londres con motivo del London Festival Design

Perspectiva general de ‘Please be Seated’ de Paul Cocksedge Studio. Imagen cortesía de Paul Cocksedge.

Se trata de un diseño social que ha causado un gran impacto en la urbe británica, en este caso ha tenido mucho más simpatizantes que detractores. De hecho, ha logrado cambiar el aspecto del lugar, para pasar a ser uno de los lugares más frecuentados y fotografiados de la capital. Es lo que tiene crear algo fabuloso, contemporáneo, y a la vez, orgánico. ¡Nadie ha quedado indiferente ante su presencia, los niños han sido los primeros en disfrutar este particular «parque de atracciones»!

¿Papel de kirigami o tela de araña?

Parece mentira que de unos andamios reciclados haya podido surgir esta obra de arte que podría pertenecer o situarse en cualquier espacio natural sin sobresalir. En cambio en el entorno urbano se ve como un espacio para relajarse y descansar. Con sus formas sinuosas que suben y bajan, vista desde la perspectiva aérea se asemeja a un papel de kirigami, tomando una apariencia floral o quizás de una gigantesca tela de araña. 

Otra perspectiva de ‘Please be Seated’ en Finsbury Square de Paul Cocksedge Studio. Imagen cortesía de Paul Cocksedge.

Aquí cada persona que toma asiento tiene su espacio y su lugar, y a su vez forma parte de un todo, porque puedes contemplar el resto desde una única visión personal, diferente según la acomodación. Las partes con más altura sirven para poder atravesar desde la zona exterior hasta la interior, como unos pasillos formados adrede para acceder al punto central. Dentro de que pueda parecer un laberinto curvilíneo, las salidas se pueden entrever.

Útil, bella y sostenible

Paul Cocksedge comenta sobre su instalación: «Resuelve el problema práctico de crear una obra de arte que llene una plaza pública y atraiga a los transeúntes, sin obstruir el espacio». Está claro que pretende que haya sido una composición para vivirla y sentirla, no para entorpecer la frenética actividad londinense.

Acomodación en ‘Please be Seated’ de Paul Cocksedge Studio. Imagen cortesía de Paul Cocksedge.

Cocksedge termina apuntando: “Cada aspecto de la instalación se adapta a su entorno, así como a la función a la que sirve. Las curvas se elevan para crear respaldos y lugares para sentarse, con espacio para que la gente camine debajo, o haga una pausa y encuentre algo de sombra ”.

Este un modelo que ha cambiado por días la vida de la urbe, pero también puede ser referencia para hacer lo mismo en otros lugares. El mobiliario urbano también puede ser bello y funcional al mismo tiempo, además de sostenible. No debemos de renunciar a todo ello.

Para eso tenemos cabezas pensantes que pueden abstraer y absorber esos conceptos, para luego poder plasmar y tomar forma en espectaculares obras de arte, sin renunciar a la protección del medio ambiente. ¿Y todavía piensas que una economía circular es impensable?