Día Internacional de la Luz 2025: Guía esencial para sobrevivir sin electricidad en el hogar
Un apagón generalizado de electricidad puede ocurrir sin previo aviso y, cuando se prolonga, transforma la rutina diaria en un escenario lleno de incertidumbre. Seguramente, si eres muy joven no sabes lo que es, pero hace bastantes décadas ocurrían con bastante frecuencia, sobre todo en los pueblos, y la vida seguía prácticamente igual, porque la electricidad era una comodidad, pero nuestros abuelos estaban acostumbrados a vivir sin luz en muchas ocasiones, por lo que ya sabían lo que tenían que hacer y en sus casas podías encontrar todo lo necesario para sobrevivir durante meses.
El 16 de mayo se celebra el Día Internacional de la Luz 2025, con una jornada marcada por el famoso apagón general que sucedió el 28 de abril en toda España peninsular, Portugal continental y a algunas zonas del sur de Francia.
Plano o esquema de emergencia
Desde la falta de iluminación hasta la imposibilidad de cocinar, conservar alimentos o utilizar dispositivos médicos, todo se ve afectado por un apagón. Prepararse para este tipo de situaciones no solo es prudente, sino necesario. Por ello, te explicaré lo esencial que debes saber y tener en cuenta, si alguna vez te encuentras en una situación así.
Cuando las luces se apagan y el silencio eléctrico inunda la casa, lo primero es mantener la calma y ser previsor. Por lo que es recomendable tener un pequeño esquema o manual para estos casos, sabiendo dónde se encuentran los materiales necesarios para poder sobrevivir sin aprietos durante el tiempo que dure. Al previsor, esto no le viene por sorpresa. También, hay distintos libros que puedes adquirir para ayudarte en estas situaciones tan complicadas para una persona que nunca las haya experimentado.

Linternas o velas a mano
Es fundamental que puedas contar con una fuente de luz alternativa. Tener a mano varias linternas, es algo básico, una por cada miembro de la familia sería lo mejor, preferentemente de batería o recargables con energía solar. Las velas pueden ser útiles, pero hay que usarlas con extrema precaución para evitar incendios. Una buena idea es guardarlas junto con cerillas o encendedores en un lugar siempre accesible. Hay farolillos de metal para introducir las velas que son bastante seguros para poder desplazarte por tu casa.
Si en tu familia hay niños, es necesario un control exhaustivo y una vigilancia extrema de la vela. Y siempre debe haber un adulto supervisando la estancia en la que se encienda.
Radio y cargadores de móvil con energía solar
Además de la luz, necesitarás mantenerte informado. Una radio portátil de baterías o con carga solar te permitirá escuchar noticias, saber si el apagón es local o generalizado, y conocer recomendaciones oficiales. A menudo, no saber lo que ocurre genera más ansiedad que la situación misma.
También, existen cargadores de móviles que funcionan con energía solar. No está demás tener alguno en casa. Siempre es posible sacarlos al balcón si no tienes jardín o terraza para que les dé la luz solar.
Acumula botellas de agua
El abastecimiento de agua es otra prioridad. Aunque tengamos agua corriente en casa, durante un apagón prolongado puede interrumpirse el suministro o deteriorarse su calidad. Es recomendable tener almacenados algunos litros de agua potable por persona. También es útil contar con pastillas purificadoras o filtros portátiles, por si se necesita obtener agua de fuentes alternativas.
Alimentos en conserva o deshidratados
Los alimentos deben ser no perecederos, fáciles de preparar y consumir sin necesidad de cocción. Conservas, frutos secos, barras energéticas o legumbres cocidas envasadas son buenas opciones. Piensa en tener una reserva para al menos tres días. Y recuerda, si tienes una cocina a gas, asegúrate de poder encenderla de forma manual, ya que los sistemas electrónicos no funcionarán.
Puedes recurrir a deshidratar muchos alimentos, como frutas y verduras. Es una tarea relativamente sencilla y fácil. Puedes hacerlo en grandes cantidades en la bandeja del horno, con ayuda de tus hijos. Una actividad que les encantará si ya son mayorcitos. De esta forma, aprenderán a realizarlos ellos mismos.

Dinero en efectivo
Y lo principal, si no has caído en ello, es que tengas siempre dinero en efectivo disponible. No vas a poder realizar pedidos online, ni pagar con el móvil o con una tarjeta de crédito; por lo que esta opción te puede salvar la vida si necesitas adquirir algo para ti o para tu familia en cualquier comercio.
Batería portátil o generador pequeño para equipo médico
Ahora bien, cuando en casa vive una persona enferma que depende de equipos médicos que necesitan electricidad, la preparación debe ser aún más cuidadosa. Es fundamental contar con un plan B. Algunos dispositivos médicos pueden conectarse a baterías portátiles o generadores pequeños. Consulta con el proveedor del equipo médico si existen alternativas seguras para su uso sin electricidad. Además, informa a los servicios de emergencia de la situación de salud en tu hogar; algunas ciudades ofrecen registros para priorizar estos hogares durante cortes de energía.
También es vital tener siempre a mano los medicamentos necesarios, refrigerados si es el caso, y saber cuánto tiempo pueden estar fuera del frío sin perder su efectividad. Si el apagón se extiende, busca asistencia médica para conservarlos adecuadamente o para recibir una nueva dosis en condiciones seguras.
Hay otras soluciones naturales que son muy eficaces para las distintas dolencias. Es fundamental, que tengas algún conocimiento sobre el uso de plantas medicinales. Puedes disponer de ellas como hierba seca o listas para tomar en comprimidos, u otras presentaciones. Te ayudarán a salir de alguna situación comprometida, por lo que es muy útil tener disponible algún libro sobre plantas medicinales y las distintas preparaciones que puedes realizar en casa tú mismo. Ten disponible un botiquín con plantas medicinales, que incluya indicaciones para su preparación y posología según el tipo de patología.
Apostando por la autosuficiencia
Todo lo anterior responde a una lógica de respuesta inmediata. Pero si estos apagones comienzan a volverse más frecuentes, como resultado de crisis energéticas o fenómenos climáticos extremos, conviene mirar hacia la autosuficiencia.
La autosuficiencia no significa desconectarse por completo de la red, sino poder cubrir tus necesidades básicas sin depender exclusivamente de ella. Una de las inversiones más útiles es un pequeño sistema solar doméstico. Aunque no alimentará toda la casa, puede mantener funcionando neveras pequeñas, luces LED, y cargar dispositivos. Algunos kits están diseñados para principiantes y son relativamente fáciles de instalar.
Aprender a cocinar sin electricidad también puede marcar la diferencia. Un hornillo portátil, una cocina a gas butano o incluso una cocina solar pueden ser aliados poderosos. En cuanto a la conservación de alimentos, aprender técnicas como el enlatado casero, ya que sirve tanto para carne, pescado, y pollo, como para verduras o frutas. Es barato y te puede ahorrar quebraderos de cabeza.
El paso hacia una vida más resiliente también incluye tener un pequeño huerto, si tienes espacio. No necesitas mucho terreno para empezar; incluso algunas macetas en el balcón pueden ayudarte a producir hierbas, vegetales de hoja o tomates. Tener algunos conocimientos de primeros auxilios, saber cómo potabilizar agua y conocer a tus vecinos para apoyarse mutuamente son, también, formas de autosuficiencia que no requieren una inversión económica, sino voluntad y conexión humana.
La idea no es vivir con miedo, sino con conciencia. Prepararse para un apagón no significa esperar lo peor, sino estar listo para seguir adelante con dignidad y seguridad si ocurre. Porque cuando todo se detiene y la oscuridad cae, lo que marca la diferencia no es la electricidad, sino la preparación, la calma y la capacidad de adaptarse.
