El 22 de marzo celebramos el Día Mundial del Agua 2020 teniendo presente su uso primordial para la vida en el planeta. Gracia a ella los seres vivos han podido crecer y desarrollarse, por eso es esencial que procuremos su conservación. La Tierra está conformada por un 70% de agua: 96,5% de agua salada y 3,5% de agua dulce.

Día Mundial del Agua 2020: el calentamiento global va a disminuir las fuentes de agua dulce.

Necesitamos cada vez más una implicación global para poder seguir manteniendo los cursos de agua, los lagos o los embalses. Esa pequeña proporción de agua dulce es como un tesoro que debemos salvaguardar cada persona, con la complicidad de las empresas, organizaciones, instituciones y estados.

Cambios hidrológicos con el cambio climático

En un mundo en el que el cambio climático está transformando todo, el agua, por supuesto, no se iba a escapar. Numerosos cambios hidrológicos están sobreviniendo, según se advierte en el Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC):

  • Cabe esperar que en los próximos decenios el cambio climático aumente la frecuencia de las sequías meteorológicas (disminución de las lluvias) y agrícolas (menor humedad del suelo) en muchas de las regiones secas que existen actualmente. Es probable que esto de lugar a sequías hidrológicas (disminución de las aguas superficiales y subterráneas) cortas o repentinas con mayor frecuencia en estas regiones.
  • En las regiones donde nieva, el cambio climático ha alterado la estacionalidad de los flujos fluviales y seguramente seguirá haciéndolo. Salvo en aquellas regiones extremadamente frías, el calentamiento de los últimos decenios ha reducido el espesor máximo de la nieve en primavera y ha favorecido la fusión de nieve en esa época, dejando menos nieve acumulada para los meses secos de verano. Se han observado crecidas por deshielo, un aumento de los caudales invernales y una reducción de los flujos bajos estivales.
  • Los riesgos del cambio climático relacionados con el agua dulce se acentúan significativamente a medida que aumentan las concentraciones de los gases de efecto invernadero (GEI). Los últimos estudios de modelización estiman que, por cada grado de calentamiento global, aproximadamente un 7 % de la población mundial estará expuesta a una disminución de los recursos hídricos renovables de al menos el 20 %.
  • A causa del calentamiento continuado de los ríos alimentados por glaciares, la producción total de agua de deshielo a partir del hielo almacenado en los glaciares, aumentará en muchas regiones durante los próximos decenios, aunque posteriormente disminuirá.
  • Limitar el calentamiento global a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, en lugar de a 2 °C, podría tener enormes repercusiones en los recursos hídricos puesto que la proporción de la población mundial expuesta a un aumento del estrés hídrico causado por el cambio climático se podría reducir hasta en un 50 %.

La conservación de los ríos es esencial para nuestra supervivencia.

¿Cómo se puede conservar el agua dulce?

  1. Con eficiencia energética para evitar el despilafarro o el robo de agua mediante la medición y el uso de aguas residuales tratadas para el riego.
  2. Uso de energías renovables para generara energía hidroeléctrica.
  3. Es urgente establecer medidas de adaptación en las infraestructuras hidráulicas.
  4. Gestión conjunta de aguas superficiales y subterráneas, siendo necesario en muchos casos la recogida del agua de lluvia.
  5. Conservación, mantenimiento y recuperación de los ecosistemas de humedales.
  6. Creación de mecanismos de carácter multisectorial para garantizar el agua y su viabilidad para las actividades.
  7. Gestión del riego en las zonas rurales y urbanas.

El agua es una fuente de energía renovable.

Trucos para no desperdiciar el agua en el hogar:

  • Poner lavadora y lavavajillas llenos
  • Cambiar la cisterna por una que lleve dos botones (doble descarga)
  • Cambiar el grifo por uno aireador o perlizador o limitador de caudal. Los termostáticos, temporizados o electrónicos son otras buenas opciones.
  • Lavarse las manos y los dientes con el agua justa, solo cuando la estemos usando.
  • Una ducha diaria mejor que un baño diario.
  • Si no tienes lavavajillas, usa los trucos de la abuela: llenar la pila de agua con jabón para remojar la vajilla y no desperdiciar tanta agua al aclararla.