Dia-Mundial-SIN-coche

Hoy 22 de septiembre se celebra el Día Mundial sin coches, finalizando de este modo la Semana Europea de la Movilidad (SEM), con la impresión personal de que año tras año esta efeméride está perdiendo fuerza, prueba de ello son los atascos matutinos que sufren los ciudadanos en las grandes urbes.

Entiendo que promover la movilidad sostenible en ciertas ciudades del mundo, es tarea casi imposible, donde el transporte público es a menudo insuficiente o se fomenta poco, y donde la planificación urbana ha causado que las personas vivan cada vez más lejos de los lugares de trabajo, escuelas y mercados. Pero no es escusa para reivindicar tu derecho a vivir de una manera más responsable con el medio ambiente.

El cambio de hábitos por unos sostenibles requiere de una adaptación que tiene como fin detener la contaminación del aire de nuestra ciudades. Para ello Para ayudaros en esta tarea hemos recopilado 7 tips o consejos para una movilidad sostenible:

 

1. Camina para estar en forma

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Caminar es una actividad que está al alcance de todos los bolsillos, y es sin duda alguna una de las mejores formas para mantenerte físicamente activo.

Es muy sencillo realizar caminatas cortas que se ajusten a tu rutina diaria, tanto si las aprovechas para ir a la tienda de al lado, como si te desplazas andando a la parada de autobús o estación de tren o metro más cercano.

Además, puede resultar bastante agradable. Muchas personas piensan que el ejercicio es una terapia horrible para estar bien. Pero no tiene porque serlo. Caminar puede resultar divertido y relajante, y es una cura efectiva contra el estrés: Se sabe que los movimientos rítmicos del paso al andar, ayudan al bien estar mental y te ayudan a pensar.

Uno de nuestros más mediáticos chefs, Karlos Arguiñano, siempre recomienda caminar durante 2 horas al día. Gracias a este saludable hábito, puede presumir de una salud de hierro.

Muchos grandes escritores como Charles Dickens, tenía  la costumbre de caminar varios kilómetros por la ciudad todos los días para obtener ideas para personajes y situaciones, para plasmarlas después en sus obras literarias.

Aunque no seas escritor o cocinero, caminar es una forma excelente de eliminar estrés acumulado durante la jornada laboral. Las personas que caminan cuando van al trabajo o cuando pasean en la hora del almuerzo, afirman sentirse más despiertos y pensar con mayor claridad.

Incluso tenemos el magnífico ejemplo del protagonista de “Forest Gump”, que iba a todas partes corriendo y llegó a ser una inspiración para muchos…

2. Muévete en bici

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La bicicleta es una de las formas de desplazamiento más ecológicas y saludables que existen. El ciclismo es, con toda probabilidad, la forma más eficaz de desplazarte desde el punto de vista energético, mucho más que pasear, ya que es el medio de transporte donde se consume menos energía por kilómetro. Concretamente necesita cinco veces menos calorías que caminar. Con la misma cantidad de energía sin un coche se traslada 90m por la carretera, una bici te llevará durante 5 kilómetros.

Esto es debido a que la bicicleta es uno de los sistemas más ingeniosos de movilidad de la historia.Hace unos años fue elegida en una encuesta el mayor invento de la historia por delante de inventos tan famosos como el ordenador o el motor eléctrico.

La bicicleta consume entre 300 y 1000 calorías por hora, en función, claro está, de la velocidad y el número de pendientes que haya, así que es una forma excelente de perder peso y mantenerse en buena forma física.

La bici practicada de manera suave o moderada, resulta un ejercicio poco agresivo para las articulaciones y de carácter aeróbico (es decir, que es un trabajo cardiovascular y respiratorio sostenido que utiliza el oxígeno para quemar grasas). Por reunir estas propiedades, andar en bici es un ejercicio muy recomendable para personas de todas las edades y ayuda a mantener el organismo activo, mejorando los procesos metabólicos, evitándose de esta manera las amenazas del sedentarismo y de la obesidad.

Por tanto, una bicicleta es una de las mejoras medicinas que tenemos a nuestro alcance y presenta muy pocos efectos secundarios.

3. Comparte coche

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Un gran número de desplazamientos en coche se realizan entre grandes grupos de personas que van todas al mismo sitio, como un acontecimiento deportivo, un concierto o al lugar de trabajo.

Se calcula que por todo el mundo circulan 1000.000.000 coches, lo que representa un total de 6 trillones de kilómetros al año, o el equivalente a realizar 4.000 viajes de ida y vuelta a Saturno. Esta cantidad de coches emiten a la atmósfera 5.000.000.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Una manera de reducir las emisiones contaminantes consiste en compartir el coche con otra persona que vaya al mismo sitio que tú.

Esta forma de moverse llamada “car sharing” o “coche compartido”, es sumamente interesante porque ahorras dinero y contaminas menos, además de evitarte largos atascos en las grandes urbes. Según las estadísticas, un 78% de los desplazamientos se realizan de forma solitaria; de esta forma, si lo piensas nos ahorraríamos millones de litros de carburantes en nuestros desplazamientos si eligiésemos esta opción.

En España hay muchas empresas que ofrecen estos servicio como son:

4. Teletrabaja

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Gracias al avance de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (más conocidas como TICs), hay muchas trabajos que se pueden realizar de una manera remota, desde casa. En España y otros países la introducción del teletrabajo está todavía en pañales, pero poco a poco algunas empresas y trabajadores se benefician de este sistema.

Los millones de automóviles que se mueven cada día por nuestras autopistas son los causantes de gran parte del efecto invernadero y del calentamiento global.

El tráfico en hora punta crea muchas emisiones de carbono por kilómetro, el ahorro que supone pasar un día en casa cada dos semanas permitiría reducir la congestión de tráfico en un 10% y las emisiones de dióxido de carbono en un porcentaje todavía mayor si el desplazamiento tuviera lugar a mayor velocidad.

Si reducimos el número de coches en las calles, reduciremos el impacto medioambiental de los mismos. Y ahí es donde entra La Oficina en Casa, evitando miles de desplazamientos diarios y dándole un gran respiro a nuestro planeta, a nuestra salud y a la de nuestros hijos.

5. Ir andando al colegio

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La falta de ejercicio entre los más pequeños es un tema que cada vez preocupa más a las autoridades sanitarias de los países desarrollados, al incidir en el incremento de niños obesos. Una encuesta realizada en Estados Unidos revela que tan sólo un 25% de los niños norteamericanos se desplazan caminando o en bicicleta a la escuela.

Además si tenemos en cuenta el creciente número de niños que van al colegio en coche, muchas ciudades sufren por la mañana unos atascos monumentales, que contribuyen a aumentar las emisiones de dióxido de carbono en horas punta.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los colegios de educación primaria se encuentran en un radio de dos kilómetros de casa, esta distancia se puede salvar andando, en bicicleta o en transporte público, no hay excusa alguna para que el desplazamiento al colegio no sea verdaderamente ecológico.

Si ayudamos a los niños a adquirir hábitos más ecológicos, como el ir andando al cole, obtendremos unos beneficios a largo plazo, tanto para la sociedad como para el planeta. Además se ha demostrado que los niños que van andando al cole, queman más calorías en una semana que los que consumen en las clases de educación física.

6. Disfruta del Transporte Público

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Cuando muchas personas se desplazan todos los días en la misma dirección, compartir un vehículo de grandes dimensiones en lugar del coches particulares es una cuestión de sentido común, tanto si te preocupa el cambio climático como si no.

Normalmente las ciudades disponen de buenos servicios de transporte público, como el metro, tren y autobuses que independientemente reducen considerable las emisiones de CO2 al compartir entre muchos el trayecto, pero además de ser buenos para el planeta, tienen más ventajas para utilizarlos, como son:

  • Puedes aficionarte a la lectura: Durante el trayecto, puedes disfrutar  de una buena novela, leer el periódico o incluso adelantar tareas del trabajo.
  • Estarás menos estresado: Atrapado en un coche en un atasco se sufre mucho estrés, en cambio en trasporte público normalmente no tienes estos problemas.
  • Puedes utiliza el teléfono móvil o tablet: En la era 3.0 el teléfono móvil, además de hablar por teléfono, te da las ventajas de disfrutar de Internet, jugar, leer, chatear…, cosas que no las puedes hacer conduciendo.
  • Estarás más en forma: Incluso un paseo corto hacia la estación de tren o a la parada del autobús, consigue mejorar tu bienestar físico y te ayuda a perder peso.

¡Lucha por unos mejores servicios! Una ciudad que nadie o poca gente utiliza el transporte público, las autoridades no verán que hay una demanda clara y no favorecerán la creación de nuevas líneas de transporte. De nada nos vale con quejarnos continuamente del transporte público si no protestamos para que nos den un servicio de calidad. Para ello; asociaté mediante grupos vecinales, o muévete en foros y blogs, para que los alcaldes de las ciudades fomenten más el transporte publico.

7. El coche eléctrico: ideal para la ciudad

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Los coches eléctricos son perfectos para la ciudad. No utilizan carburantes fósiles y carecen de tubo de escape, así que son fantásticos para mejorar la calidad del aire, y son muy silenciosos.

Desde el punto de vista de la eficiencia energética, un coche con motor eléctrico es dos veces más eficiente que el de combustión interna, según fuentes del IDAE.

Además es más sostenible, al no dependen energéticamente de una sola fuente de energía o combustible. La electricidad necesaria para mover estos vehículos eléctricos se puede generar de muchas maneras, por ejemplo usando energía fotovoltaica, eólica, termo solar, carbón, etc y por lo tanto el precio de recarga de los coches eléctricos no está basado en la escasez o no de una sola fuente energética como ocurre con los precios siempre variables de los combustibles fósiles.