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Día Internacional de los Bosques 2025: Los pulmones verdes de África. amenazas y soluciones para su conservación

Los bosques africanos son ecosistemas esenciales que albergan una gran biodiversidad, regulan el clima y proporcionan recursos a millones de personas. Mañana, 21 de marzo se conmemora el Día Internacional de los Bosques 2025, ya que a pesar de su importancia, los bosques se enfrentan a amenazas como la deforestación, los cambios en la climatología y la expansión agrícola. 

Bosque
Bosque en el Congo. Imagen de labwebmaster en Pixabay.

En general, los cultivos a pequeña escala son la principal causa de pérdida de bosques en África, con focos de vulnerabilidad en Madagascar y la República Democrática del Congo. Además, cultivos básicos como el cacao, la palma aceitera y el caucho son los principales causantes de la pérdida de bosques en los bosques húmedos de África occidental y central, conformando un «arco de cultivos básicos» en esa región.

Al mismo tiempo, se observa que los bosques de cultivo del de anacardo predominan cada vez más en los bosques secos de África occidental y sudoriental, mientras que se encontraron focos más grandes de cultivos a gran escala en Nigeria y Zambia.

La mayor expansión del cacao, el anacardo, la palma aceitera, el caucho y los cultivos a gran escala, es observada en los bosques húmedos y secos de África occidental y sudoriental, sugiriendo que son vulnerables a futuros cambios en el uso del suelo por la agricultura en expansión, según aparece publicado en uno de los últimos estudios científicos que ha mapeado la diversidad de usos del suelo tras la deforestación en África.

Selva del Congo

Ubicada en África Central, la Selva del Congo es la segunda selva tropical más grande del mundo, abarcando la República Democrática del Congo, la República del Congo, Gabón, Guinea Ecuatorial, Camerún y la República Centroafricana. Se caracteriza por su clima ecuatorial con altas precipitaciones y temperaturas cálidas durante todo el año. Alberga especies emblemáticas como el gorila de montaña, el elefante de selva, el okapi y chimpancés. La deforestación causada por la tala ilegal y la minería es una de sus mayores amenazas.

Bosque de Atewa

Situado en Ghana, el bosque de Atewa es un ecosistema clave para la conservación de especies en peligro de extinción, como el mangabey de nuca blanca y numerosas especies de anfibios y aves. Además, provee agua potable a millones de personas. Sin embargo, la extracción de bauxita pone en riesgo su biodiversidad y los servicios ecosistémicos que brinda.

Mono
Mangabey de nuca blanca. Imagen de Angela en Pixabay.

La magnitud del daño es alarmante. Entre 2001 y 2023, Kenia perdió cerca de 400.000 hectáreas de bosque, lo que equivale al 12% de su cobertura forestal total, según Global Forest Watch, que emplea datos satelitales para monitorear la evolución de la superficie arbolada a lo largo del tiempo.

Bosque de Dakatcha

Localizado en Kenia, el bosque de Dakatcha forma parte de los bosques costeros de África Oriental. Alberga una diversidad de flora y fauna, incluyendo especies endémicas como el sengi o musaraña de rabadilla dorada y varias especies de aves raras. La expansión agrícola y la tala de árboles amenazan su equilibrio ecológico.

Bosque Mau

El bosque Mau, en Kenia, es la mayor área boscosa del país y una fuente vital de agua para los ríos que alimentan el Lago Victoria. Su ecosistema es clave para la regulación hídrica y la biodiversidad. Es el hogar ancestral de la comunidad Ogiek, y alberga una gran variedad de fauna, incluyendo leopardos, búfalos africanos, antílopes y varias especies de primates como el colobo blanco y negro. A pesar de su importancia, ha sufrido una intensa deforestación debido a la conversión de tierras para la agricultura y los asentamientos humanos.

Los árboles de ecosistemas como el bosque Mau en Kenia, que perdió aproximadamente el 20% de su cobertura forestal entre 2001 y 2022, desempeñan un papel fundamental en la retención del agua de lluvia.

Bosques de Miombo

Los bosques de Miombo se extienden por una vasta región del África subsahariana, incluyendo Zambia, Tanzania, Mozambique y Angola. Se caracterizan por su vegetación de árboles caducifolios y la presencia de especies icónicas como elefantes, leones y leopardos. Son fundamentales para la captura de carbono, pero la tala para obtener leña y la expansión agrícola están degradando estos bosques.

Bosque de Kilum-Ijim

Situado en Camerún, este bosque montañoso alberga una rica diversidad de flora y fauna, incluyendo especies endémicas de aves como el turaco de Bannerman, así como mamíferos como monos y roedores forestales. También es el hogar de diversas especies de anfibios y reptiles. Su conservación es clave para las comunidades locales que dependen de él para el suministro de agua y recursos naturales. La presión agrícola y la explotación forestal amenazan su integridad ecológica.

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El turaco de Bannerman está en peligro de extinción. Imagen de © Markus Lilje.

Iniciativas de conservación y amenazas

Los bosques africanos enfrentan múltiples amenazas, como la expansión de la agricultura, la minería y la tala ilegal. Diversas iniciativas buscan proteger estos ecosistemas, como la creación de parques nacionales, proyectos de reforestación y el impulso de prácticas sostenibles. Uno de los esfuerzos más ambiciosos es la Gran Muralla Verde, un proyecto que busca restaurar la vegetación en el Sahel para combatir la desertificación y los cambios en la climatología.

Tecnología e inteligencia artificial para la conservación

En Kenia, una nueva generación de expertos en tecnología está utilizando la Inteligencia Artificial para abordar la problemática de la deforestación.

Startups y organizaciones ambientales han desarrollado sistemas basados en imágenes satelitales y drones equipados con algoritmos de aprendizaje automático que permiten monitorear la salud de los bosques en tiempo real.

Emplean pequeños dispositivos en los árboles que actúan como sistema de alerta temprana de la deforestación, los incendios forestales y la quema de carbón. Estas herramientas ayudan a diseñar estrategias de reforestación más efectivas.

Además, aplicaciones móviles conectadas a bases de datos ambientales están permitiendo que comunidades locales y guardabosques informen sobre actividades sospechosas en los bosques.

Gracias a estos avances, la respuesta ante amenazas forestales es más rápida y precisa, lo que contribuye a mejorar los esfuerzos de conservación. Sin embargo, el éxito de estas tecnologías depende de la colaboración entre el sector público, el privado y la sociedad civil para garantizar un impacto sostenible en la protección de los ecosistemas forestales africanos.

La conservación de los bosques africanos es crucial no solo para la biodiversidad, sino también para el bienestar de las comunidades locales. Su protección requiere la colaboración de gobiernos, organizaciones internacionales y la sociedad civil para garantizar un futuro sostenible para estos ecosistemas únicos.

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