Artículos InteresantesMedio Ambiente

El agua que cae sobre todos: lo que la tradición budista aporta a la gestión del agua (I parte)

El sector del agua avanza a gran velocidad en tecnología, datos y financiación. Pero toda decisión sobre el agua descansa también en valores culturales, a menudo invisibles. Este artículo explora cómo la tradición budista, con su idea de interdependencia, su cuidado de los bosques y su imagen de una lluvia que alcanza a todos, ofrece pistas útiles para hablar de cuenca, equidad y corresponsabilidad.

Más allá del precio: el agua también es cultura

Cuando hablamos de gestión del agua solemos pensar en infraestructuras, tarifas, calidad y disponibilidad. Sin embargo, el Panel de Alto Nivel sobre el Agua convocado por Naciones Unidas y el Banco Mundial recordó que el agua tiene valores múltiples y diversos para distintos grupos, y que deben tenerse en cuenta en todas las decisiones que la afectan (High Level Panel on Water -HLPW, 2018).

Entre esos valores están los más profundos de una sociedad: los que provienen de su cultura, su lengua y su religión, y que terminan influyendo en cómo se gobierna y se asigna el recurso (Water Knowledge Hub, s. f.).

Esa es la razón de este texto. No se trata de sustituir la ingeniería por la espiritualidad, sino de reconocer que los marcos de sentido de cada comunidad condicionan el cuidado del agua, y que conocerlos mejora el diálogo entre administraciones, operadores y ciudadanía.

Una tradición sin tratado del agua, pero con una ética de la naturaleza

El budismo no cuenta con un discurso único del Buda dedicado a la ecología o al agua. Pero, como se expuso en una conferencia sobre budismo y ecología, quien recorre los textos, encuentra con frecuencia consejos de protección de la naturaleza (Laboratorio de Ecobudismo, 2026). El Buda nació en un bosque, alcanzó la iluminación bajo un árbol y predicó durante décadas en bosques y lugares apartados. Las reglas monásticas prohíben dañar plantas o cortar deliberadamente semillas y brotes.

Hay un ejemplo especialmente cercano al ciclo hidrológico: el retiro de las lluvias. Durante tres meses de monzón, los monjes permanecían en un mismo lugar para no pisotear insectos y hierbas que brotan con el agua, una práctica que aún se mantiene en la tradición Theravada (Laboratorio de Ecobudismo, 2026). El calendario religioso se ajustaba así al calendario del agua.

Este enfoque cuenta con un respaldo académico sólido. La obra colectiva de Tucker y Williams (1997) reúne a especialistas en religión y ambientalistas para examinar qué puede aportar el budismo, en sus distintas ramas, a una ética ambiental, y analiza tanto sus posibilidades como sus problemas.

La lluvia que no se deja a nadie

En el budismo Mahayana, el Sutra del Loto describe una lluvia que cae por los cuatro costados y alcanza cada rincón de la tierra, desde valles y arroyos hasta lugares remotos donde crecen plantas, árboles y cereales: ninguno deja de recibir su parte. Otro texto central, el Sutra de la Guirnalda de Flores, asocia las nubes y la lluvia con la protección y la alegría, y habla de la lluvia del Dharma como imagen de aquello que hace posible el crecimiento (Laboratorio de Ecobudismo, 2026).

Son metáforas religiosas, no políticas hídricas. Pero resuenan con un principio que el sector conoce bien: el acceso equitativo. Una lluvia que no distingue entre quien más puede pagar y quien menos se parece, como imagen, al objetivo de desarrollo sostenible de garantizar agua y saneamiento para todas las personas, que los propios análisis internacionales dieron por rezagado en 2018 (International Union for Conservation of Nature -IUCN, s. f.).

La red de Indra y la lógica de cuenca

La escuela Huayan propone la imagen de la red de Indra: una red de joyas en la que cada una refleja a todas las demás. Si una pierde claridad, el reflejo se empaña en el conjunto. Quien expuso este concepto lo aplicó a la crisis ecológica: la contaminación en un lugar afecta a todos los demás, y la pérdida de especies o hábitats en una zona repercute en todo el ecosistema.

Para un profesional del agua, la imagen es familiar. Es la relación aguas arriba y aguas abajo. La FAO (2008) subraya que la disponibilidad y la calidad del agua en muchas regiones están amenazadas por el uso excesivo, el mal uso y la contaminación, y que la relación entre bosques y agua debe recibir alta prioridad, con mayor colaboración entre las comunidades del agua y de los bosques. Lo que se hace en la cabecera de una cuenca se refleja, como en la red de joyas, en cada punto del cauce.

Bosques, monjes y agua consagrada

En el sudeste asiático, esa interdependencia se ha vuelto activismo. Según lo expuesto en la II Jornadas de budismo y ecología, Camboya perdió 1,44 millones de hectáreas de bosque entre 2001 y 2014, y la superficie forestal de Tailandia pasó del 53,5 % en 1961 al 31,6 % en 2014. Frente a ello surgieron los llamados monjes ecologistas.

Su gesto más conocido es la ordenación de árboles: envolver un tronco con túnicas azafrán para volverlo sagrado y protegerlo. Darlington (2012) documenta cómo este ritual, adaptado de prácticas tradicionales, se convirtió en símbolo de un movimiento monástico que busca revertir la degradación ambiental y el consumo insostenible, y cómo se articula con comunidades y organizaciones no gubernamentales. En las ceremonias que describe aparece el agua: un cordón sagrado conecta a los monjes con el agua, la imagen del Buda y el árbol, y un líder local bebe agua consagrada para sellar su compromiso de proteger el bosque (Darlington, 2012).

No todo son aplausos. Hay quienes sostienen que la ordenación de árboles es una práctica inventada, ausente en tiempos del Buda, y la propia Darlington (2012) advierte que el ritual debe resistir su apropiación para proyectos del Estado. Es una cautela útil para cualquier iniciativa que apele a lo simbólico: el símbolo funciona cuando nace de la comunidad.

La lógica ambiental es sólida. Los bosques regulan los caudales y mantienen la calidad del agua, y el mantenimiento de la cubierta forestal en cuencas altas es una de las medidas más eficaces para asegurarla (FAO, 2008). Proteger un árbol, en estos contextos, es proteger un manantial.

Monjes
Los monjes budistas han comenzado a proteger los árboles con túnicas color azafrán.

Qué puede aprender?

  1. Hacer visibles los valores. Mapear no solo los usos del agua, sino lo que significa para cada comunidad, como proponen los principios de valoración del agua (HLPW, 2018).
  2. Pensar en cuenca. La metáfora de la red refuerza una gestión que integra bosques, ríos, ciudades y regadíos.
  3. Contar con las comunidades de confianza. Líderes religiosos y tradicionales pueden movilizar compromiso allí donde la norma llega con dificultad, siempre que el proceso sea transparente y participativo.
  4. Mantener la prudencia. Ni toda tradición es ecologista por definición ni toda ritual escala. Conviene evaluar resultados.

Conclusión

El agua que cae sobre todos es una imagen antigua que dialoga con una agenda muy actual: equidad, gestión integrada y valoración de lo que el agua significa. El sector gana cuando escucha otras formas de entender el recurso. Quizá la pregunta no sea solo cuánta agua tenemos, sino qué relación queremos tener con ella.

Por Claritza Arlenet Peña Zerpa y Mixzaida Yelitza Peña Zerpa

Referencias

Laboratorio de Ecobudismo (2026). II Jornadas de budismo y ecología.

Darlington, S. M. (2012). The ordination of a tree: The Thai Buddhist environmental movement. State University of New York Press.

Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2008). Forests and water. FAO. https://fao.org/4/i0410e/i0410e.pdf

High Level Panel on Water. (2018). Making every drop count: An agenda for water action. United Nations; World Bank Group. https://sustainabledevelopment.un.org/HLPWater

International Union for Conservation of Nature. (s. f.). Why are we valuing water? https://iucn.org/node/18232

Tucker, M. E., y Williams, D. R. (Eds.). (1997). Buddhism and ecology: The interconnection of dharma and deeds. Harvard University Center for the Study of World Religions.

Water Knowledge Hub. (s. f.). Valuing water. https://waterknowledgehub.org/learn/iwrm-tools/valuing-water

Diana

Fundadora de concienciaeco.com | Directora y Redactora experta en contenidos patrocinados | Sostenibilidad, ecología, salud natural y estilo de vida verde

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *