Tener una vida saludable es una decisión
“Hoy decido tener una vida saludable”: Esta frase quiero repetirla a diario, cada vez que me levanto y empiezo de nuevo. Estoy convencida que llevar una vida saludable es una decisión personal y que se toma día tras día. A veces, esperamos hasta las últimas circunstancias para decidir y hacer algo en nuestra vida.
Incluso podemos aplazar los tiempos y los horarios, porque creemos que empezar una fecha determinada será ese gran impulso. Pero que no hay día, espacio ni tiempo para decidir. Sabemos que existen circunstancias ajenas que pueden frenar nuestro camino, pero mantener nuestros ideales nos ayudará a salir adelante.

¿Qué incluye una vida saludable?
Equilibrio mental
Para mí, llevar un estado mental equilibrado es clave para todo. Permitirnos expresar y sentir es fundamental para mantener nuestra vida en todas las áreas. Puede que existan barreras a la hora de enfrentarnos a nosotros y a nosotras mismas. Y digo enfrentarnos, porque hay que tener valor para descubrirnos.
Muchas veces se prefiere evitar conflictos, malentendidos, personas, sentimientos, pérdidas y cualquier circunstancia que nos coloque en un estado de vulnerabilidad. Pero no hay error más grande que “tapar el sol con un dedo”. Así como el sol, cualquier situación seguirá ahí y más adelante se evidenciará de nuevo con mucha más fuerza.
Algunos hábitos que podrías tomar para encontrar tu equilibrio serían:
- Buscar ayuda psicológica profesional.
- Practicar la meditación y la respiración adecuada.
- Recordar nuestras actividades favoritas y que nos hacen sentir bien.
Alimentación sana
En este aspecto debemos tomar consideraciones sobre en qué estado nos encontramos en nuestra salud. Por ello, una revisión médica de rutina sería lo más conveniente. Además, según esta evaluación podrías seguir un plan de alimentación adecuado y personal.
La alimentación sana consiste en el consumo adecuado y equilibrado de los diferentes nutrientes: vegetales, grasas, proteínas, carbohidratos y otros componentes alimenticios que el cuerpo humano necesita para mantenerse vital. Por este motivo, una correcta ingesta de alimentos nos brindará la energía necesaria para desenvolvernos cada día.
Entre los beneficios qué podríamos conseguir con una buena alimentación están:
- Fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico y prevención de enfermedades.
- Mantenimiento del estado físico corporal: muscular y óseo.
- Excelentes aportes de energía natural para sentirnos bien.
Ejercicio Físico
Al escuchar estas dos palabras podemos imaginar que se trata de actividades extenuantes que involucran el cuerpo y que son muy sacrificadas. Incluso, pensar en hacer ejercicio se vuelve un reto inalcanzable o para el cual no queda tiempo con todas las actividades que tenemos en el día. Aun así, nada de esto es real.
Hacer ejercicio físico es una actividad que se puede desarrollar de diversas formas y que puede empezar con treinta minutos de todo nuestro día. Es así que, encontramos actividades que van desde movimientos corporales en nuestro propio espacio como estiramientos, movimientos que se repiten por series o pequeñas rutinas de cardio que sin duda nos harán sentir mejor.
Algunos ejercicios físicos para empezar:
- Caminata diaria que puede prolongar la rapidez y el tiempo cada semana.
- Pilates: ejercicios que trabajan la musculatura y reducen grasa progresivamente.
- Bailoterapia o actividad aeróbica.
La vida está cargada de decisiones. Cada persona es capaz de encontrar ese valor interno para decidir lo más adecuado. Recordemos que no se trata de una competencia ni una comparación con otras vidas. Lo único realmente importante es confiar y creer en esa persona que estará con nosotras y nosotros hasta el final. Escucharnos, comprendernos, ser autocompasivos y darnos la oportunidad de mejorar es parte de una vida saludable.
Hoy quiero y decido pensar en mí ¿Y tú?

