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Día Mundial de los Animales 2024: los tapires brasileños están contaminados por pesticidas

El tapir es un mamífero peculiar y poco conocido que pertenece a la familia Tapiridae y al orden Perissodactyla, el mismo que incluye a los caballos y rinocerontes. Aunque su apariencia es única y difícil de confundir, los tapires suelen pasar desapercibidos debido a sus hábitos de vida discreta y sus hábitats remotos.

El próximo 4 de octubre se conmemora el Día Mundial de los Animales 2024, la perfecta ocasión para adentrarnos en la selva y conocer un poco más de estos esquivos animales, y su problemática cuando conviven cerca del hombre, como ha sucedido en Brasil.

Tapir
Es complicado observar a los tapires en libertad. Imagen de IAIN BOOTH en Pexels.

Características del Tapir

El tapir es un animal robusto con una piel gruesa, patas cortas y un cuerpo grande. Lo más característico de su anatomía es su hocico, que está prolongado en una especie de trompa corta y flexible que utilizan para arrancar hojas, frutas y hierbas, su dieta principal. Esta trompa es muy móvil y les permite alcanzar hojas en lo alto de los árboles o excavar en la tierra en busca de alimentos.

Existen cuatro especies de tapires reconocidas:

  1. Tapir de Baird (Tapirus bairdii): Se encuentra en América Central y el norte de Sudamérica.
  2. Tapir amazónico (Tapirus terrestris): Habita en la cuenca del Amazonas.
  3. Tapir andino o de montaña (Tapirus pinchaque): Vive en los Andes del norte de Sudamérica.
  4. Tapir malayo (Tapirus indicus): La única especie de tapir que no habita en América, se encuentra en el sudeste asiático.

Los tapires tienen una altura de entre 70 cm y 1 metro en la cruz y pueden llegar a pesar entre 150 y 300 kg, dependiendo de la especie. Su piel es de color oscuro, aunque el tapir malayo presenta un patrón bicolor característico: su parte delantera y trasera son negras, mientras que el centro de su cuerpo es blanco.

Hábitat del Tapir

El hábitat natural de los tapires varía según la especie, pero en general, prefieren los ambientes de selvas tropicales, bosques nubosos y áreas cercanas a cuerpos de agua. Suelen ser buenos nadadores y pasan tiempo en lagunas y ríos, donde se sumergen para alimentarse de vegetación acuática y protegerse de los depredadores.

El tapir de Baird y el amazónico se distribuyen en las selvas tropicales de América Central y del Sur, mientras que el tapir andino habita en zonas montañosas. Por su parte, el tapir malayo vive en las selvas tropicales del sudeste asiático, principalmente en Malasia, Tailandia, Myanmar y Sumatra.

Costumbres y comportamiento

Los tapires son animales solitarios y nocturnos, lo que significa que realizan la mayor parte de su actividad durante la noche. Son herbívoros y su dieta incluye hojas, frutas, brotes y hierbas. Tienen un rol ecológico importante como dispersores de semillas; al alimentarse de frutas, muchas veces transportan las semillas en sus excrementos, lo que contribuye a la regeneración del bosque.

A pesar de su apariencia robusta, los tapires son tímidos y tranquilos. No suelen ser agresivos, aunque si se sienten amenazados pueden defenderse mordiendo o huyendo a través de la densa vegetación o sumergiéndose en el agua. Debido a su tamaño, su principal depredador natural es el jaguar, aunque las crías pueden ser presas de otros animales como pumas y cocodrilos.

Tapir
Los tapires son unos increíbles nadadores. Imagen de Fernando Maidana en Pexels.

Estado de conservación y amenazas

Desafortunadamente, todas las especies de tapires están en peligro de extinción, en mayor o menor grado. El tapir de Baird, el tapir andino y el tapir malayo están clasificados como en peligro según la Lista Roja de la UICN, mientras que el tapir amazónico es considerado vulnerable.

Las principales amenazas para los tapires son:

  1. Pérdida de hábitat: La deforestación masiva para la agricultura, la tala ilegal y la urbanización destruyen los bosques en los que habitan los tapires. Al perder su hogar, estos animales quedan expuestos a mayor riesgo de depredación y a la falta de alimentos.
  2. Caza ilegal: Los tapires son cazados por su carne y cuero en varias regiones. La caza furtiva, sumada a la lenta tasa de reproducción de los tapires (las hembras suelen tener una sola cría cada dos años), contribuye significativamente a la disminución de sus poblaciones.
  3. Cambio en la climatología: La alteración de los patrones climáticos y la pérdida de agua debido a las alteraciones de los patrones en el clima, que afectan los ecosistemas donde los tapires viven. Esto es especialmente perjudicial para las especies que dependen de fuentes de agua permanentes.

Qué ocurre con los tapires brasileños

En el 2015 unos investigadores intentaban capturar tapires (Tapirus terrestris) en el Cerrado brasileño para instalar collares de monitoreo y estudiar la especie. Mientras intentaban completar el procedimiento anestésico, notaron que la anestesia no estaba funcionando y, como resultado, tuvieron que complementar las dosis para que el procedimiento surtiera efecto.

Este fue el detonante de la investigación, que reveló años después, que los tapires de la región estaban contaminados con varios tipos de pesticidas y tenían alteraciones en órganos importantes para el metabolismo. En ese momento, los investigadores plantearon la hipótesis de que algo en los cuerpos de los tapires estaba interfiriendo con la anestesia. Una posibilidad era la exposición a pesticidas, que está relacionada con cambios en el proceso metabólico. Ahora, otra hipótesis planteada por los investigadores en ese momento se ha confirmado recientemente: los residentes de la misma región también muestran contaminación por pesticidas.

Los hallazgos de los tapires impulsaron a los investigadores a recolectar muestras biológicas de aproximadamente 100 residentes cercanos, y más de 30 personas dieron positivo para algún tipo de pesticida, con más de un químico presente en algunos casos. El pesticida más utilizado en Brasil, el glifosato, fue detectado en más de 20 personas.

La investigación incluyó las necropsias de tapires muertos en accidentes de tránsito en la región, los investigadores del INCAB encontraron evidencias que ayudan a confirmar la sospecha. “Lo que encontramos más fueron lesiones en el hígado, lesiones en los riñones y también lesiones en el estómago”, dice la investigadora Patrícia Medici, cofundadora de IPÊ y coordinadora de INCAB.

“El contexto nos lleva a creer que están relacionadas, pero no hemos realizado necropsias en otros biomas para comparar muestras”, dice. “Solo comparando con una muestra de control podríamos afirmarlo con certeza”, concluye Medici.

El trabajo fue realizado por investigadores de la Iniciativa Nacional para la Conservación del Tapir Brasileño (INCAB) del Instituto de Investigaciones Ecológicas (IPÊ), y la investigación se publicó en la revista científica Wildlife Research.

Esta investigación muestra cómo los animales están proporcionando información e inspiración para estudios con humanos, lo que es otro ejemplo de la importancia de los animales para el planeta y para las personas. Los hallazgos enfatizan que el estrés que sufre el mamífero terrestre más grande de América del Sur también se evidencia en los humanos.

En concreto, se encontró que 25 personas, o el 32%, de los 78 muestreados para glifosato en muestras de orina estaban contaminados por el pesticida con “valores de dosis superiores a los esperados”, dice el informe del INCAB, es decir, superiores a 0,6 μg/l. Entre estos, algunos mostraron contaminación cruzada, como glifosato-malatión.

El estudio reveló además contaminación por metales pesados ​​en 22 de las 94 personas muestreados, con 18 positivos para mercurio y cuatro para cobre.

El tapir es un animal del que poco se sabe a ciencia cierta, pero que juega un papel importante en los ecosistemas en los que habita. Sin embargo, se enfrenta a graves amenazas para su supervivencia debido a la acción humana, principalmente la destrucción de su hábitat y la caza furtiva.

La conservación del tapir requiere esfuerzos de protección de los bosques tropicales, creación de corredores biológicos que conecten áreas aisladas y educación sobre la importancia de preservar esta especie y su entorno. Solo con acciones concretas podremos evitar la desaparición de estos animales tan peculiares y antiguos.

Diana

Fundadora de concienciaeco.com | Directora y Redactora experta en contenidos patrocinados | Sostenibilidad, ecología, salud natural y estilo de vida verde

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