Las obras de arte las podemos encontrar por infinidad de lugares, pero también es posible crear obras de arte naturales con alimentos. Una actividad  que desarrolla la imaginación y la concentración en niños y mayores, y que se puede realizar de forma muy sencilla en casa.

Todas las actividades artísticas mejoran la salud física y mental de las personas y los animales, incluso de las plantas (dicen los entendidos). La Organización Mundial de la Salud acaba de elaborar y sacar a la luz un informe que lo atestigua, aunque desde la Antigüedad se viene advirtiendo de su eficiencia. Ya Horacio, el poeta latino, lo insinuaba en sus palabras: «Una pintura es un poema sin palabras».

Los ingredientes necesarios son cualquiera que se os ocurra, es decir, no hay limitación ni en cantidad, ni en tamaño. Aunque lo ideal son las semillas, la pasta, los cereales, las legumbres, o las frutas y  las verduras desecadas.

La base puede ser una cartulina o cartón, pero podéis probar con cualquier material que os guste. En ella deberéis ir colocando y pegando (optar por un pegamento especial o cola, si se hace la tarea con críos) cada pieza según el diseño que deséis plasmar. Lo ideal es aprovechar las texturas y las tonalidades que aporta de manera única cada alimento para conformar un precioso dibujo, que se transformará por arte de magia en una obra de arte natural en 3 dimensiones.

Seta

Los chavales pueden dibujar una seta que les guste, o si son muy pequeños, se puede sacar de Internet e imprimirla, aunque siempre es mejor que ellos la diseñen a su aire. Después se le pueden añadir ojos, nariz y boca para humanizarla. Finalmente, se rellenarán los espacios con una mezcla de legumbres o arroz, según quiera cada uno. El remate final lo dan las hojas que se han recogido anteriormente en el bosque.

Gallo

En esta ocasión se ha usado una funda de cojín realizada con un material natural como el yute o el sisal como base. Encima se han distribuido las semillas y las legumbres usando los propios colores de cada una para elaborar un gallo muy realista. Por eso es necesario adquirir de varias tonalidades, formas y texturas. Darán un aspecto muy vivaz y auténtico al cuerpo. Aquí se ha dispuesto en capas para dar aún más profundidad.

Pato

En este ejemplo se ha realizado con una figura de un ánade. Para un trabajo más completo pueden realizarlo los niños más mayores con papel maché. Cuando esté ya seco y terminado se dibujan las diferentes partes del cuerpo: pico, alas, ojos…Entonces se comienzan a disponer los granos y las semillas al gusto. Fijaros que se usan las pipas para simular el propio dibujo de las alas.

 

Ardilla

Cualquier animal es susceptible de ser elaborado de esta forma. En esta ocasión es una ardilla a la que se ha querido dar un toque original en la cola colocando unos cereales de aro, pero se puede conseguir un trabajo más creativo si se hubiera realizado el resto. Para los niños más pequeños esta ocupación es genial.

Búho

Las aves rapaces nocturnas también encuentran aquí su espacio. Este búho sujeto a una rama parece estar oteando el panorama en busca de su siguiente presa. Ejecutado con gran precisión, es necesario disponer de una fotografía de un búho al natural para poder apreciar toda su belleza y modelarla después con las semillas, los granos y las legumbres elegidas. Un trabajo minucioso que sirve de regalo para una ocasión muy especial.