Acaba de comenzar el curso escolar y todos los niños/as necesitan llevar el material escolar apropiado para el colegio o la escuela. Uno de los objetos imprescindibles que nunca falta en sus mochilas es el estuche escolar en el que guardar lápices, rotuladores, pinceles, bolígrafos, pinturas, gomas o sacapuntas para poder realizar todas las tareas necesarias para aprender. Los chavales se quejan muchas veces de que todos llevan el mismo estuche escolar que han comprado en el mismo lugar, y la única manera de diferenciarlo es poniendo el nombre suyo en el exterior.

Pero hay una fantástica manera para acabar con esta penosa situación: creando ellos mismos sus propios estuches escolares con materiales provenientes del reciclaje. Personales y únicos, se convertirán en el centro de todas las miradas de la clase, porque no habrá ninguno igual. ¿Si todos somos diferentes, porque tenemos que ir vestidos igual y llevar el mismo material escolar? Se preguntan muchos de ellos.

Con estas ideas descubrirán cómo es posible fabricar un estuche escolar de forma rápida y sencilla. Se ahorra dinero y encima se hace un favor al medio ambiente, evitando el desperdicio de materiales, y favoreciendo la economía circular. Por cada botella que se recicla, se ahorra la energía necesaria para tener un televisor encendido durante 3 horas o la energía que necesitan 5 lámparas de bajo consumo de 20 W durante 4 horas.

1. Estuche escolar con botellas de refrescos

Una magnífica solución para reutilizar las botellas de refrescos y poder ver lo que hay en cada uno de los estuches. Solamente se deben de limpiar bien y dejar secar, para después cortarlas con un cúter con mucho cuidado. De tal manera, que encajen los dos extremos de la botella y que exista hueco para poder introducir los lápices y los bolígrafos. Por último, se pega con silicona u otro pegamento para plástico, la cremallera en el borde interior de cada parte y se deja secar 24 horas. 

 

2. Estuche escolar con envases de productos cosméticos

En este caso sirve un envase de champú o suavizante, que se ha cortado por la mitad y se ha decorado imitando a las matriuskas rusas. Cada niño/a puede encontrar un motivo que le inspire, e incluso añadir abalorios a la decoración: cintas, botones, conchas…o cualquier elemento que tenga por casa y y que realce el conjunto. Hay que tener cuidado con los bordes del envase, ya que pueden cortar. Para eso se pone una capa de silicona o se forra el borde de cada lado.

 

3. Estuche escolar con cartón de papel higiénico o de papel de cocina

Necesitarás dos rollos de papel higiénico o un rollo de papel de cocina, además de tela afieltrada (sirve un tejido un poco grueso que podamos localizar por casa y que le guste al crío/a), cúter, cremallera, pegamento o silicona, tijeras y un trozo de cartón de forma circular para las bases. Debes recortar la tela con las mismas dimensiones que el cartón, pegar con silicona pegamento las dos bases circulares a la tela y coserlas en los extremos. Por último, cose la cremallera en la parte superior.

Este tipo de fieltro se puede decorar si se desea con anterioridad, con rotulador o cosiendo o pegando encima algún detalle.

4. Estuche de botella de refresco con crochet

También la botella de refresco te sirve de molde para crear este precioso estuche realizado con crochet. Aquí es necesario saber tejer, por lo que es recomendable la ayuda de algún adulto que tenga experiencia y conocimiento para poder realizarlo. Cuando se tenga cortada la botella, y se tenga realizado el crochet, se introduce dentro el envase de la botella como una funda. Se puede coser la cremallera cuando el plástico se halle dentro, para facilitar la labor.