El eucalipto ya forma parte de la cultura gallega, queramos o no. Entre otras cuestiones, porque ha pasado de ser un árbol que llegó como planta ornamental en el siglo XIX para los jardines gallegos, a ser en la actualidad la base de la industria maderera. ¿Ángel o demonio? Se preguntarán muchos, pues no es ni el primer, ni el segundo personaje. Al final, todo depende del tipo de gestión forestal que se esté realizando, porque una cosa es su valor ecológico ( lo tiene como cualquier árbol) y otra su claro valor económico como motor principal de la bioeconomía.

Eucalipto en Galicia

El eucalipto en Galicia es uno de los principales motores económicos de la comunidad.

En el podio, la especie de eucalipto “Eucalyptus globulus”

El Eucalyptus globulus es la especie más demandada y la que proporciona mayores ingresos. Gracias a la imparable subida de la cotización internacional de la pasta de papel, su precio ha ascendido de manera más que razonable. De hecho, se está pagando por el árbol en pie, con corteza y como madera certificada entre 33 y 34 euros, elevándose esa cantidad si ha obtenido la doble certificación de FSC y PEFC.

El récord de talas lo tiene el año 2017 con 8,5 millones de metros cúbicos de madera cortada, sobresaliendo los 5 millones de eucalipto, frente a 3,2 millones a coníferas y algo más de 240.000 toneladas que corresponden a frondosas; según los últimos datos conocidos. Haciendo cuentas, es fácil comprender que el rentable mercado del eucalipto en Galicia siga en la cresta de la ola. No hay que olvidarse que la demanda sigue siendo superior a la oferta, por lo que en multitud de países europeos se necesitan abastecer de madera, y mucha procede de nuestro país.

Eucalipto en Galicia

El récord de talas lo tiene el año 2017.

Galicia en el punto de mira de Europa

Las exportaciones en el primer semestre del año 2018 han aumentado un 7,2 %, llegando hasta los 588,7 millones de euros. Siendo Portugal el primer destino de la madera gallega, con casi un cuarto del total; le sigue Francia, Alemania y Polonia. Según las diversas estimaciones que se han realizado, se cree que para el año 2030 existirá en Europa un déficit de madera en torno a los 300 millones de m3/año.

La selvicultura da lugar a diferentes tipos de productos que tienen distintos destinos como biomasa para calefacción, jardinería, carpintería y mobiliario o para fabricar papel y cartón, entre otras utilidades. Teniendo esto en consideración, es imposible no tener en mente una especie de árbol que proporcione de forma eficiente todos estos recursos naturales, por no citar otros, como los destinados al uso médico o curativo.

Eucalipto en Galicia

La gestión sostenible de los bosques de eucalipto es el secreto de la bieconomía gallega.

De todas las especies de árboles, la que se distingue por su mayor versatilidad es el eucalipto. De ahí su expansión como principal fuente de la industria maderera, procurando empleo y riqueza en las zonas donde se asientan.  El 3,5 % del Producto Interior Bruto lo proporciona la industria de la madera, creando entre los puestos directos y los indirectos, alrededor de los 80.000 empleos. La ordenación del monte podría ser la clave para un mejor aprovechamiento del territorio y sus recursos naturales.

Pero como en Galicia no llueve a gusto de todos, la cuestión de dar el espacio necesario para seguir plantando árboles de forma sostenible destinados al uso industrial o conservar el territorio favoreciendo el ecosistema autóctono, sigue generando más polémica que realmente el hecho de proponer un plan de futuro que implique a todas las partes, concediendo propuestas sostenibles a cada una.

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