Nuestra dieta occidental está llena de alimentos que tomados en exceso son perjudiciales para el organismo. Este es el caso del trigo. Un cereal que aparece en la mayoría de los productos de bollería, panes, etc. El consumo de harinas refinadas como las de trigo es un factor desencadenante de determinadas enfermedades intestinales y digestivas, además de artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple, caries, osteoporosis y un largo etcétera, según se ha constatado en diversos estudios médicos.

A lo largo de la historia, el hombre ha ido seleccionando aquellas especies que mejor se adaptaban al medio y que pudieran ser cultivadas de forma intensiva, después hizo mejoras para obtener plantas más robustas que resistiesen las inclemencias meteorológicas, las plagas, etc;  así llegó el trigo hasta nuestros días.

Lo que estamos comprobando de manera alarmante es, como una parte de la comunidad médica sigue sin tener en cuenta la alimentación como remedio para curar determinadas enfermedades. No sé si se le puede llamar estancamiento, dejadez, falta de conocimiento en determinados temas…, o un poco de todo. La mayoría de las personas que actualmente están enfermas, podrían no haberlo estado siguiendo unos sencillos consejos nutricionales. Supongo que es más fácil recetar medicamentos a tutiplén, cuando ya no hay más remedio; que realizar una medicina de prevención a largo plazo (algo que en nuestro país es una asignatura pendiente). Otra cuestión es que los propios pacientes quieran cambiar o acostumbrarse a otro tipo de alimentación más saludable. ¡Están acostumbrados a comer aquello que se les anuncia en los anuncios publicitarios, cómo si anunciarse fuese sinónimo de mejor calidad y de salud!

Los 5 cereales sin gluten más destacados

Siguiendo con la cuestión de los nuevos cereales que han llegado al mundo occidental, podemos realizar una lista con los 5 más importantes:

1. Trigo sarraceno o alforfón

El trigo sarraceno no es exactamente una gramínea, es una poligonáecea que se cultiva en China y los países del Este. No contiene gluten, por lo tanto no presenta problemas su digestión. Calcio, hierro, fósforo, magnesio, flúor, fibra y vitaminas del grupo B son su carta de presentación. Es una fuente de proteína vegetal considerable y muy asimilable, además de aminoácidos. También es rico en ácido oleico, linoleico, y palmítico.

 

2. Sorgo

El sorgo un cereal originario de Asia y África central, aunque se cultiva también en Europa y América. Es muy apreciado por sus propiedades nutricionales y porque no contiene gluten. Bueno para el estreñimiento por su fibra insoluble, en su composición destacan la vitamina E, y sobre todo, las vitaminas B ( tiamina, niacina o riboflavina); aunque la abundancia en calcio, hierro, fósforo, zinc y hierro, sean considerables.

3. Mijo

El mijo es un cereal muy energético también sin gluten, que se utiliza en países orientales como China o Japón. De hecho allí es considerado casi como una medicina, por su poder alcalinizante y remineralinizante. Fósforo, zinc, hierro, vitamina E, yodo, vitaminas del grupo B, fibra y magnesio son las características nutricionales más sobresalientes.

4. Quinoa o quinua

La quinoa o quinua es un pseudocereal sin gluten que vino de América para quedarse, porque su alto contenido en proteínas, fósforo, potasio, magnesio, vitamina E, vitamina C y vitaminas del complejo B  lo hacen ser un “superalimento”.

5. Amaranto

Una planta originaria de América Central y Sur, cuyas semillas se utilizaban como medicina, casi siempre unidas a ritos religiosos y de sanación. En la actualidad lo conocemos porque es una  excepcional fuente de proteínas, aminoácidos esenciales como la lisina, minerales y vitaminas (A, C y el complejo B), fósforo, hierro o calcio.

Como habéis comprobado son alimentos excelentes para nuestra salud, sobre todo si los consumimos ecológicos con certificación.

Todos ellos tienen en común, que son tremendamente eficaces para disminuir el colesterol y perfectos para los diabéticos.

Fuente: FAO