La nieve es un fenómeno natural que afecta a muchas regiones del mundo, dando lugar a paisajes invernales pintorescos y desempeñando un papel crucial en diversos aspectos de la vida humana y ecosistémica. Mañana, 19 de enero, se celebra el Día Mundial de la Nieve 2024, cuando en nuestro país la nieve solo ha hecho una breve aparición por las distintas comunidades.

Imaginar un escenario en el que dejara de nevar plantea una serie de preguntas sobre cómo afectaría esto a nuestro entorno, nuestras actividades diarias y los ecosistemas. 

Nieve

Montañas nevadas. Fotografía de Eberhard Grossgasteiger en Pexels.

Cuáles son las consecuencias de que dejase de nevar

1. Cambios en el suministro de agua

La nieve es una fuente importante de agua dulce en muchas partes del mundo. En primavera, cuando la nieve se derrite, el agua resultante alimenta ríos y embalses, proporcionando un suministro esencial para la agricultura, el consumo humano y la vida silvestre. Si dejara de nevar, se alteraría este ciclo hidrológico, afectando la disponibilidad de agua y generando desafíos en la gestión de recursos hídricos.

Solamente con que nuestros ríos dejasen de llevar el caudal habitual, causaría un gran impacto en todos los hábitats por los que discurren, así como en todas las actividades humanas que dependen de su curso.

2. Impacto en los deportes de invierno

La nieve es esencial para deportes como el esquí, el snowboard y el trineo. Sin nieve, estas actividades tendrían serias dificultades. Las estaciones de esquí podrían volverse obsoletas, afectando tanto a la economía local como a la cultura recreativa invernal. 

Muchos puestos de trabajo en zonas en donde nieva gran parte del año, podrían desaparecer, así como los deportes de invierno y todas las actividades relacionadas con ello.

3. Cambios en la biodiversidad

Numerosas especies de plantas y animales dependen de la nieve para sobrevivir. Algunos organismos utilizan la nieve como aislante térmico, protegiéndolos de las temperaturas extremas del invierno. Sin nieve, estos organismos podrían enfrentarse a condiciones ambientales más adversas, lo que podría alterar los patrones de migración y reproducción.

La sequía que puede presentarse si la nieve no aparece, puede acabar con multitud de especies vegetales habituadas al frío, y dar paso a otras especies más adaptadas al calor. Los endemismos que sobreviven en ecosistemas concretos podrían desaparecer. Pero si todo eso cambia, es posible que veamos como algunas plantas comienzan a florecer antes de lo previsto, y a dar frutos antes de temporada.

Lo mismo sucedería con los insectos, que modificarían sus conductas y tiempos para adaptarse a la nueva situación. Podría suponer un avance de determinadas plagas de insectos, que antes eran controladas por las bajas temperaturas. Otros animales emigrarían a otras latitudes más beneficiosas para su ritmo de vida, y otros perecerían por ser incapaces de adaptarse a la nueva situación.

Si se cambian los ciclos biológicos de animales y plantas, no podríamos predecir con exactitud qué sucedería, pero terminaría afectando a todos los seres vivos y a todas las cadenas tróficas.

4. Modificaciones en los patrones climáticos

La nieve tiene un impacto en los patrones climáticos locales y globales. Refleja la luz solar de vuelta al espacio, contribuyendo a regular las temperaturas. Sin nieve, la absorción de calor aumentaría, lo que podría influir en el clima de la región y tener efectos secundarios en todo el mundo.

La nieve proporciona una alta humedad y unas temperaturas bajas que ayudan a mantener una serie de beneficios. Si esto se modifica, podría verse afectada la propia climatología de un lugar. Si desaparecen determinados bosques por la falta de frío y humedad, por ejemplo, también sucedería lo mismo con las nubes que se forman en muchos de ellos.

5. Cambios en el turismo invernal

Las áreas turísticas que dependen del atractivo de los paisajes nevados podrían tener los días contados. Las actividades turísticas invernales, como las caminatas por la nieve y los paseos en trineo, podrían desaparecer, afectando a las economías locales que dependen del turismo estacional. Al igual que todos los servicios que se han desarrollado alrededor de las estaciones de esquí. El turismo local y rural dependen directamente de la nieve.

6. Aumento de riesgos naturales

La nieve actúa como una barrera protectora en ciertas regiones al prevenir deslizamientos de tierra, controlar la erosión y al impacto de las tormentas. Una blanca capa que también tiene su función en la naturaleza para la propia orografía. Sin nieve, aumentaría el riesgo de estos eventos naturales, lo que podría tener consecuencias graves para las comunidades locales y la infraestructura.

La desaparición de la nieve tendría un impacto significativo en múltiples aspectos de la vida humana y en los ecosistemas. Desde cambios en el suministro de agua hasta alteraciones en los patrones climáticos, la ausencia de nieve tendría consecuencias que se extenderían a través de diversas esferas de nuestro mundo. Por lo tanto, la preservación de estos fenómenos naturales sigue siendo esencial para mantener el equilibrio en nuestro planeta.