El turismo responsable y sostenible se ha convertido en una prioridad en la industria turística global, buscando equilibrar el disfrute de destinos con la preservación de su belleza natural y cultural. Estas líneas primordiales delinean las bases de un enfoque más consciente y respetuoso hacia el turismo.

Seguramente, no te has parado a pensar sobre la importancia de tus elecciones cuando decides organizar un viaje, elegir un transporte o alojarte en un establecimiento turístico, pero también en las diferentes actividades y experiencias que puedas realizar en el lugar de destino.

Está claro, que es posible visitar un lugar de diferentes formas, pero quizás la mejor manera de conocer una localidad, una ciudad o un país; es comprometerse con su cultura y tradiciones, respetando al máximo el entorno.

Paisaje

Contemplar bellos paisajes naturales nos procura relajación. Fotografía de Andre Furtado en Pexels.

Transporte sostenible

Si realmente pretendes viajar a un lugar cercano, lo primero que debes tener en cuenta es cómo vas a desplazarte hasta allí. Ya que resulta más ecológico elegir un desplazamiento compartido, ya sea en un coche si vais un grupo de personas, o un autocar, si sois un gran número de visitantes.

Otra de las opciones más ecológicas reside en elegir el transporte público, o diseñar un viaje teniendo en cuenta las líneas ferroviarias existentes, que suelen contar con multitud de opciones para poder combinar con otro tipo de transporte. De esta forma, es posible ahorrar energía, evitar una mayor contaminación por los desplazamientos y economizar el viaje. Si os gusta realizar ejercicio, hay otras alternativas como la bicicleta, para los distintos trayectos.

Alojamientos ecológicos

Cada vez existen más opciones a elegir, para que nuestra estancia sea respetuosa con el entorno natural. Hay numerosos alojamientos tanto hoteles, como campings, u hostales, que tienen diferentes distintivos que reconocen sus prácticas sostenibles en comunión con la cultura y el medio ambiente que lo rodea. Integrados en el entorno gracias a una construcción tradicional o moderna de bajo impacto son los mejores aliados del turismo responsable.

Suelen caracterizarse por tener una arquitectura bioclimática, mediante una construcción con materiales naturales y ecoeficientes, como la madera o la piedra natural. Procediendo muchos de ellos de lugares cercanos para ayudar a la economía local. Siendo además, edificios pasivos, con lo que la mayor parte de su energía proviene de energías renovables, como la solar o la eólica.

Estas construcciones emplean una alta tecnología para poder ser eficientes energéticamente en climatización y refrigeración. De esta forma, incluyen iluminación LED, reutilizan el agua y reducen su desperdicio mediante distintos sistemas automatizados.

Son alojamientos con un alto grado de confort, en los que la temperatura varía poco a lo largo del año, gracias a los diferentes aislamientos, que además procuran un bajo impacto acústico.

También están concienciados con la reducción de residuos y el reciclaje, por lo que evitarán el consumo de plásticos de un solo uso, y optimizarán los recursos naturales disponibles. 

Cocina de temporada y de km 0

La mayor parte de ellos están comprometidos con la sostenibilidad, por ello, emplean productos de temporada y de km 0 en su cocina. La mayor parte de sus platos son herederos de la típica gastronomía local, en algunos casos con toques vanguardistas, pero que respetan el alimento al máximo.

Por supuesto, sus menús suelen proveerse de frutas, verduras, carnes y pescados del propio mercado local; aunque también de huertos propios en los que es posible aprender a cultivar y recolectar con tus propias manos, los alimentos que vas a consumir en la comida o en la cena.

Una, de tantas experiencias, que suelen tener previstas para que los huéspedes se sientan como en casa, y aprendan a respetar la naturaleza, además de transmitir conocimientos únicos sobre el propio terreno y la cultura tradicional.

Turismo de bajo impacto

Para viajar de forma responsable y sostenible es necesario alejarse del turismo de masas. De ahí, la prioridad de elegir con antelación y con sumo cuidado el destino turístico al que queremos viajar, además de tener previsto la elección de un seguro de viaje, por cualquier circunstancia que pudiera ocurrir.

Lo ideal es explorar nuevos lugares y sitios desconocidos que no aparezcan en las guías turísticas típicas. Seguro, que serán los destinos más genuinos y únicos en los que poderse meter de lleno en la cultura local y conocer de primera mano sus costumbres, sin añadiduras, y sin artificios.

Paisaje

Visitar paraísos naturales sin dañar el entorno natural es uno de los mayores placeres. Fotografía de Andy Vu en Pexels.

Turismo experiencial

Poder deleitarse con experiencias enriquecedoras realizando excursiones, talleres artesanales o visitas slow de la mano de personas locales para conocer antiguas tradiciones, personajes legendarios, o contemplar paisajes excepcionales; pueden ser mucho más gratificantes, que pretender visitar una gran ciudad en dos horas, a partir de cuando te deja el autobús.

En muchas localidades hay numerosos programas turísticos de bajo impacto que están ayudando a la economía local, ofreciendo distintos paquetes vivenciales que pretenden educar y dar valor al territorio, procurando el desarrollo de la comarca, fomentando el patrimonio cultural inmaterial mediante la innovación turística y la interacción entre el visitante y el residente, para proporcionar una experiencia emocional satisfactoria, donde la emoción y el recuerdo de lo vivido procure una sensación positiva.

Guía local

Contar con un buen guía local especializado es quizás la mejor manera de conocer el destino, sobre todo si pretendes salir al entorno natural para conocer determinados parajes, ecosistemas o hábitats naturales de determinadas plantas y animales. La observación de animales es uno de los viajes turísticos más demandados en los últimos años. Respetar al máximo el capital natural es fundamental, para que pueda seguir procurando bienes y servicios a toda la comunidad.

Numerosas actividades en la naturaleza realizadas de forma responsable y sensibilizando a los visitantes, constituyen la mejor manera de respetar y proteger el medio ambiente. Desde cursos de micología o entomología, hasta barranquismo, senderismo o rafting. Cada lugar es único, por ello debemos informarnos antes de llegar, de las distintas posibilidades de poder disfrutar del aire libre.

La búsqueda del desarrollo personal está detrás de todo viaje responsable y sostenible. La libertad de ser y elegir procuran una gratificación y satisfacción únicas.