Ya hemos entrado con pie firme en el año 2024. Un nuevo año lleno de esperanza y deseos por cumplir, quizás aquello que no has podido llevar a cabo en el año anterior, o algunos que tenías en la lista de espera, y este año van a poder realizarse.

De cualquier forma, ten siempre presente que tus deseos son tuyos, y tú eres es que debe llevarlos a cabo. No deberías ceder antes las adversidades, los problemas o cualquier obstáculo que se interponga en el camino. Si ha sido tu elección libre y sincera, no te rindas.

No hay nada más satisfactorio que llegar a realizar tus sueños o terminar esos proyectos que tenías guardados en el armario, o quizás, en el baúl de los recuerdos. Es la hora de desempolvarlos y llevarlos a cabo con fuerza y decisión; solo debes tenerlos como meta.

Si además de todos ellos, has querido, por fin, ambicionar unos propósitos, retos u objetivos medioambientales, como desees llamarlos; te ofrezco unas buenas ideas para poder conseguirlos, y que no decaigan a medida que vayan pasando los días, las semanas o los meses del nuevo año.

Los mejores retos medioambientales para el nuevo año 2024

Conectar con la naturaleza

Este es quizás el más prioritario, porque de ello dependen los demás retos. Si todavía no te has dado cuenta que estar en comunión con el entorno natural va directamente unido a su conservación, entonces todavía tienes mucho camino que recorrer. Es el Principio de la Unidad: Todos somos Uno.

Por eso, te recomiendo que intentes pasar más tiempo al aire libre en algún lugar cercano a tu domicilio en el que puedas pasear, respirar, meditar o realizar algún ejercicio físico rodeado de árboles, en el que puedas observar, escuchar y sentir todo lo que te aporta. Puede ser unos jardines o un parque, pero si tienes una montaña o un bosque en las inmediaciones, me declinaría por estos últimos. También puedes ir probando el que más te guste, si tienes varios cerca. 

Naturaleza

¡Qué la nueva luz de la naturaleza penetre en tu mente y en tu corazón! Fotografía de Stijn Dijkstra en Pexels.

Comenzar a reciclar y a reutilizar

Si eres de esas personas que todo quiere tenerlo nuevo y recién comprado. Es posible que todavía no estés preparado para dar este paso, necesitas tener la consciencia de saber que lo nuevo, no siempre es mejor, y, seguramente, no tendrías que haber invertido tu dinero en ello. 

Puedes comenzar haciendo pequeños avances como reutilizando o reciclando objetos caseros que tienes. Hay un millón de posibilidades, y cualquier elemento tiene nuevas posibilidades de ser empleado o ser parte de otro para volver a ser utilizado.

Solo debes tener infinita paciencia y tener despierta tu imaginación para comenzar a crear un universo muy vivo y nuevo en el que poder jugar a tus anchas.

Consumo de productos frescos ecológicos, sostenibles y de km 0

Es el momento de comenzar a consumir productos de temporada frescos. Lo mejor es que procedan de tu provincia, pero si no es posible de otras comunidades cercanas o de tu propio país. No podemos estar consumiendo de forma constante alimentos llegados desde el otro lado del mundo, a no ser que sean de comercio justo.

Ten presente siempre a la hora de adquirirlos cómo se han cultivado, no es muy recomendable consumir aquellos que proceden de cultivos intensivos con agroquímicos constantes en toda las fases de crecimiento. Elige aquellos que sepan cuál es su origen y quién los ha producido. Lo ideal sería que fuese alguien de confianza, cómo para poder preguntarle si tienes alguna duda sobre ellos. La cercanía, el contacto directo y la confianza es fundamental, sino mejor que destines tu dinero a otro productor.

Cultiva tu propia huerta

Otra fórmula consiste en comenzar a consumir, cocinar y degustar tus propios alimentos. La mejor opción si tienes un pequeño espacio en tu vivienda, ya sea una terraza, un balcón, un tendedero o un jardín. 

Tendrás que elegir muy bien, con mucho ojo, las plantas que quieres, así como las semillas. Deben de estar adaptadas al clima de tu región, sino es posible que no crezcan tan rápido o tengan problemas.

Normalmente, suelen existir encuentros en donde se realizan intercambios de semillas de los propios agricultores que las venden. Si ves que no puedes acercarte o no tienes ninguno cerca, elige variedades que sepan que sean resistentes a los factores climáticos propios de la zona. Puedes emplear semilleros fabricados por ti para que salgan adelante, y luego emplear botellas o garrafas grandes para plantarlos.

Ropa de segunda mano y prendas recicladas o sostenibles

Hay muchas personas que tienen mucho reparo a la hora de utilizar prendas de segunda mano, quizás porque hace años era algo impensable, después de haber convertido a la industria textil en una de las más contaminantes del planeta, es hora que cambiemos el chip de nuestra cabeza.

Necesitamos que todas esas prendas que se sacaron al mercado tengan una nueva salida y muchas más oportunidades de poder llevarlas puestas. No te lo pienses dos veces, y si necesitas adquirir algo, antes de comprar algo nuevo, prueba en el mercado de segunda mano. Encontrarás artículos a menos de la mitad de precio que en tienda, y con las mismas características.

También puedes adquirir ropa de las nuevas marcas sostenibles que trabajan con materiales de muy buena calidad, tanto naturales y biodegradables, como reciclados. Son prendas que están diseñadas para durar, no son de usar una temporada, y fuera del armario. Han llegado para quedarse.

Vaquero

El texto lo dice todo: Nosotros vemos lo que nosotros queremos. Fotografía de Julia Kuzenkov en Pexels.

Opta por un transporte ecológico y sostenible

Si estamos a expensas de las subidas de la electricidad y los hidrocarburos, deberemos ser más previsores con nuestros ahorros, y emplear nuestro dinero en usar el coche en los momentos que realmente sean necesarios. Mientras tanto, el transporte público, el coche compartido o el alquiler para determinados momentos son alternativas que pueden ser necesarias para aquellos que no puedan, o no deseen tener un vehículo propio.

Ir andando, en bicicleta, en moto o en patinete a los sitios; son opciones más recomendables si queremos ahorrar y llevar una vida más acorde con nuestros pensamientos. Un transporte slow que funciona y merece la pena dependiendo del lugar en el que residas y hasta dónde tengas que desplazarte.

Dile adiós al plástico de un solo uso

Procura dar la bienvenida a este año 2024, evitando adquirir plásticos de un solo uso. Lleva siempre tus propias bolsas al supermercado y elige los productos a granel sin envoltorio, optando en los demás, por aquellos productos que observes que tengan el mínimo plástico posible, o que sea biodegradable.

Un ejemplo: si tomas embutido, carne o pollo, es mejor que te lo corten, si es posible servido en un papel, como antiguamente. Y si ves que no existe esa opción, compra aquello que te salga más rentable. Normalmente, cuánto más cantidad, menos plástico lleva, y mejor de precio te saldrá.

Reduce el consumo de energía en tu hogar

Ya es el momento de revisar cada estancia de tu hogar, y ver cómo puedes ahorrar energía. Crea un hogar confortable con la energía justa y necesaria. Con algunos pequeños trucos, podrás ahorrar dinero y emplear menos energía.

  • Apaga las luces de las habitaciones cuando nadie esté en ellas.
  • Evita dejar aparatos eléctricos enchufados sin más. Muchos de ellos son ladrones de energía.
  • No dejes correr el grifo del agua mientras te cepillas lo dientes, estás fregando las sartenes o te estás enjabonando. Cambia tu grifo por uno aireador.
  • Si hace frío y muchos aire, intenta ventilar las estancias cuando la temperatura exterior sea la más alta, y por poco tiempo.
  • Si hace calor, ventila el hogar en las horas más frescas.
  • Cocina los alimentos en grandes cantidades para ahorrar energía, luego puedes congelarlos y tener listo los platos para tu menú diario.
  • Si usas la calefacción, es mejor dejarla a una temperatura templada para que luego no tenga que emplear mucha energía en calentar la casa.
  • Elige electrodomésticos de una buena categoría para que no gasten demasiado en su funcionamiento.
  • La lavadora y el lavavajillas procura llenarlos antes de ponerlos en marcha.
  • Dúchate en vez de bañarte. Si te bañas de vez en cuando, no hay problema, pero es cierto que hay personas que por alguna enfermedad deben realizarse tratamientos de hidroterapia en su hogar, y les sale más rentable económicamente y energéticamente.
  • Tira de la cisterna solo cuando se necesite, nada de utilizar el retrete como un basurero. Todo llega a nuestros ríos y al mar. Elige una cisterna de doble descarga.
Cocina

La cocina es uno de los lugares que más consume energía del hogar. Fotografía de Rene Asmussen en Pexels.

Higiene personal y limpieza del hogar con productos respetuosos con el medio ambiente

Una gran parte de la contaminación de nuestros ríos y mares proviene de nuestros hogares, debido a los numerosos productos químicos que empleamos de forma diaria sin darnos cuenta. Sólo menos del 1% de las 100.000 sustancias diseñadas por el hombre y comercializadas han sido evaluadas debidamente, así que cuánto antes sepa que lo que empleas no es seguro, mucho mejor!

La mayoría proceden de limpiadores del hogar que podrían ser sustituidos fácilmente por unos realizados por nosotros mismos (el bicarbonato o el vinagre son nuestros mejores aliados, junto con las cáscaras de cítricos) o por otros ecológicos y biodegradables adquiridos en un establecimiento comercial.

Desde el lavavajillas, el friegasuelos, los productos para los muebles de madera, para la grasa en la cocina o para el baño; todos ellos existen en su versión ecológica y respetuosa con la salud y los seres vivos.