Los usos del cartón son múltiples. Su versatilidad y su manejabilidad hacen que sea uno de los materiales universales empleados para casi todo.

Puede ser duro y fuerte, o ligero y flexible. Prácticamente, casi todo se puede hacer con él. Sirve para construir, fortalecer, proteger, e incluso para crear arte, con mayúsculas.

Retrato de chica por Sergio Raygoza en allaboutpapercutting.

Muchos artistas recurren a él como fuente de inspiración, como recurso imprescindible para sus obras. Algunos de los artistas más famosos pintaban o moldeaban en/con cartón, entre ellos Toulouse-Lautrec. Sus fantásticos retratos de la sociedad francesa, que frecuentaba los burdeles, estaban realizados en su mayoría con temple y óleo sobre cartón. Pero hay muchos más ejemplos…

En la actualidad, otros artistas también lo emplean como base de sus obras artísticas:

Liz Laribee

Esta americana ha sabido dar vida a sus ilustraciones en cartón. Sus rostros muestran el espíritu de cada retratado con un toque personal.

Personajes conocidos al pasar por sus manos, tienden a tener un halo auténtico, con pocas líneas que marcan sus contornos. Rayando las zonas con marcador permanente, consigue dar autenticidad y genialidad a los retratos. Con muy poco, dice mucho. En sus obras, habla la naturaleza humana.

La psicología de la celebridad se plasma en la cara, como si su interior pudiese hablar al espectador que los contempla. La vida se marca en cada arruga. Su personalidad destaca en su mirada y en su ademán.

Liz ha sabido otorgar carácter a cada uno de ellos. Algo realmente complicado, cuando solo usas estos materiales.

It always seems impossible until it’s done (or, Nelson Mandela) por Liz Laribee.

 

A cop can go both ways (or, Martin Scorsese) por Liz Laribee.

Giles Ordershaw

Antiguo estudiante de la archiconocida Central Saint Martins, la Universidad de las Artes de Londres, el artista británico tiene su interés actual en el retrato en cartón.

Utiliza el cartón corrugado para dar sensación de profundidad y relieve, quitando capas del propio cartón. Centrado en el universo cinematográfico, ha podido dejar su huella intemporal con un material biodegradable.

Greta Grabo por Giles Ordershaw.

Rostros conocidos se asoman desde esas pequeñas ventanas que son sus cartones. Muchos de ellos, con sus gestos característicos e inconfundibles, como pillados in fraganti dentro de su vida del espectáculo. Sin que el espectador que los contempla sea partícipe de la escena.

Nos acerca Ordershaw a ellos, tal y como les conocemos, y concebimos. Encumbrados en su pedestal, distanciados, pero presentes.

Retrato del actor Clint Eastwood por Giles Ordershaw.

Muchos de ellos parece que están posando, pero son tan reales, que casi podemos escuchar como Greta Garbo enciende su cigarro, o como el sol hace guiñar los ojos del Clint Eastwood, que está en el desierto, esperando su undécima pelea.

Mitos vivientes, únicos, que reviven los años dorados de Hollywood. En los que las estrellas no solamente brillaban en el cielo, sino en los estudios de grabación.

Arte intemporal que sobrevive en trozos de cartón corrugado, para que las nuevas generaciones aprecien su grandeza y su capacidad inigualable de convertirse en casi cualquier objeto o forma. Insustituible.