El 28 de mayo se celebra el Día del Perro sin Raza 2020, una fecha que reivindica su presencia entre nosotros, cada vez más destacada y constante, que habla sobre una apertura de mentalidad, más allá de los prejuicios culturales.

Con la crisis del Covid-19 y después de estar confinados, muchas personas se han propuesto adoptar un perro, para hacerles la compañía que no han podido tener, y, sobre todo, para sentirse acompañados en un futuro.

Cada vez se solicitan más adopciones de perros sin raza.

Estas mascotas son los compañeros ideales para cualquier tipo de persona, hay perros para cada carácter o para cada estilo de vida. Pero lo más importante y sensato, es adoptar un perro sin raza, que en muchas ocasiones son los que nadie quiere, por ponerse de moda un tipo de raza u otro.

En definitiva, son los olvidados. Al vivir en una sociedad en la que todo se copia, los perros también entran dentro de esa vorágine de tendencias, por desgracia. Por eso, estos animales necesitan un mayor apoyo y visibilidad.

Los perros sin raza suelen tener una mejor salud que los que tienen pedigrí, porque estos últimos suelen tener problemas de consanguinidad, que revierten a la larga en un aumento de dolencias, e incluso, enfermedades hereditarias.

En general, son perros muy listos, y ¡nunca se dan por vencidos!

Todos sabemos que los mal llamados chuchos, esos que tienen siete vidas, son mucho más longevos y fuertes. ¿Será su genética o será algo adquirido? No lo podemos averiguar, pero si está demostrado que su vitalidad y su energía les hace ser la mascota ideal.

También se dice que son más inteligentes, otra cuestión que, a ciencia cierta, es complicada de demostrar. Debe de tener algo que ver su capacidad de superación y de supervivencia, frente a cualquier problema u obstáculo en el camino. 

Otra de sus principales características es que son originales y diferentes, tanto físicamente, como en otros aspectos. Ninguno es igual, son únicos. En la era de la globalización, ser distinto es un elogio. Algo remarcable.

Están buscando un hogar en el que sentirse queridos y respetados.

Los perros sin raza han estado denostados durante décadas, pero en la actualidad, la sociedad ha cambiado y ha visto que se merecen una vida feliz, al igual que cualquier otro perro. Son aceptados, y cada vez más familias se inclinan por una adopción responsable, buscando su mascota en centros de protección animal, esos lugares donde llegan individuos de distintas procedencias que necesitan un lugar en el que permanecer seguros, hasta que una persona se decida a trasladarlo a su hogar con el pertinente compromiso.

Estos animales proporcionan un montón de beneficios para el que los adopta:

  • Obtienes una vida mucho más saludable al realizar ejercicio físico.
  • Te mantienen lleno de energía, con una mayor vitalidad.
  • Convienen a personas que necesitan tener una responsabilidad diaria.
  • Ayudan a salir de problemas  como la depresión, la obesidad, el estrés, la timidez, y un largo etcétera.
  • Proporcionan una mayor movilidad a las personas ancianas.
  • Transmiten alegría, entusiasmo, amor y lealtad, entre otras cualidades.
  • Son «amigos» para toda la vida. Están felices por pasar el tiempo contigo cada día.
  • Dan, sin recibir nada a cambio.