Todos tenemos alguna toalla por casa que se encuentra en malas condiciones, y ya no absorbe agua porque se ha quedado demasiado pasada, o ha ido adquiriendo un tono que denota su desgaste con el paso del tiempo. El reciclaje es a mejor solución para darle una segunda vida.

Discos desmaquilladores

Además, de poder utilizarlas para realizar la limpieza del hogar cortándolas en piezas más pequeñas, es factible poder hacer con ellas unos perfectos discos desmaquilladores, que además de ser muy suaves, podrás lavarlos y reutilizarlos tantas veces quieras, hasta que el tejido aguante.

Solo tienes que dibujar dos círculos en su superficie y recortarlos con unas tijeras, para después coserlos por los bordes. Obtendrás unos prácticos discos que te ayudarán a ahorrar dinero y a favorecer el autoconsumo, disminuyendo la cantidad de energía y los recursos naturales, como el algodón, que se gastan en fabricarlos.

Bolso de playa

Otra forma de reciclarlas es diseñando un bolso grande para la playa o para las compras. La forma más sencilla es rectangular, pero si eres una experta con la costura no dudes en crear otra, si te apetece. Solo tendrás que añadirle unas asas (se pueden realizar trenzando tres tiras de la propia toalla para cada asa) y los abalorios o accesorios que prefieras para darle personalidad: bolsillos, decoración…

Reciclaje de toallas

Así de primeras parece que no queda muy bien, pero… «voilá». Un accesorio imprescindible para cuando apriete el calor.

Portatodo de viaje

Me encanta la idea de hacer complementos para el baño con la textura de la toalla. Tanto para forrar accesorios, como cajas o cestas, como para crear un original portarollos de papel higiénico, inclusive para concebir un portatodo para los viajes, en el que puedas introducir todos tus utensilios de higiene personal. Estos últimos, son ejemplos realmente fáciles de hacer, y que cualquiera puede ponerse manos a la obra. Si tienes máquina de coser mejor, pero se puede hacer a mano. 

Reciclaje de toallas

Una pequeña funda para los jabones o un portatodo con varios bolsillos para guardar un montón de objetos.

Compresas y salvaslips

Las más expertas se pueden lanzar a confeccionar salvaslips o compresas de algodón con las toallas. Una de las mejores opciones para acabar con la necesidad de talar árboles eternamente. La deforestación es una de las grandes amenazas del siglo XXI para la biodiversidad. La reutilización de este tipo de producto puede ayudar a mejorar el cambio climático, favoreciendo el consumo consciente. ¡Necesitamos más oxígeno para el planeta!

Reciclaje de toallas

Aquí tienes un patrón, pero puedes diseñar uno a tu gusto siguiendo el ejemplo.

Saquito terapéutico y pindas ayurvédico

Una de las ideas que también puedes llevar a cabo es escoger un rectángulo pequeño de la toalla, para convertirlo en un increíble saquito de semillas y flores terapéutico o un pindas herbal, técnica ancestral de la medicina ayurvédica.

Para el primero, necesitarás cortar dos rectángulos iguales y coserlos por tres lados, dejando uno para introducir las semillas y las flores, que no se cerrará permanentemente. En ese lado puedes coser tres botones y hacer tres aberturas en la tela u ojales en la frontal, para abrocharlo cuando hayas terminado de rellenarlo.

Reciclaje de toallas

Las pindas son imprescindibles si quieres aliviar o relajar determinadas zonas que siempre se suelen resentir, como la espalda.

El relleno ideal sería con lino, arroz, o trigo sarraceno. Es decir, semillas pequeñas que estarían acompañadas de clavo, espliego, lavanda, verbena, tomillo o romero. Se aconseja para tratamiento de dolores tanto en frío como en calor 

Para el pindas herbal te sirve un pequeño cuadrado que atarás en la parte superior con una cuerda de algodón con un relleno de semillas de mostaza, flores de manzanilla o flores de lavanda. También, con canela, melisa, jengibre, árnica o cúrcuma si se realiza el masaje en caliente. En frío, se suele utilizar sal gruesa con especias.

Zapatillas caseras

Por último, no está demás poderse calzar unas zapatillas caseras confeccionadas con tela de rizo de nuestras viejas toallas. ¡El reciclaje es mucho más útil y necesario (incluso adictivo) cuando podemos hacer todo por nosotros mismos!