Redes de pesca abandonadas, y todo tipo de plásticos, se convierten en la peor pesadilla de las tortugas marinas.

Los científicos sostienen que esto es una de las mayores amenazas para su supervivencia, incluso más que los derrames de petróleo.

Más de mil tortugas marinas de todas las especies mueren cada año después de enredarse en la basura de plástico que afecta a los océanos y playas.

 

Las redes de pesca perdidas o abandonadas en el mar, conocidas como “redes fantasma”, el hilo de pescar de nylon,  y las arandelas de plástico que sirven para unir las latas de bebidas, se convierten en la peor pesadilla de las tortugas marinas.

“La basura plástica en los océanos no es biodegradable y es una gran amenaza para las tortugas marinas”, explica Brendan Godley, director del Centro de Ecología y Conservación de la Universidad de Exeter (Reino Unido) y autor principal de un estudio publicado en la revista Endangered Species Research.

El trabajo revela que el 91% de las tortugas halladas en las playas del Atlántico, Pacífico, Índico, Caribe y Mediterráneo estaban muertas al haber quedado atrapadas en las redes abandonadas y en diversidad de plásticos. En total, la cifra asciende a casi mil individuos. El impacto es mayor en las crías y en los ejemplares más jóvenes. Pero es probable que la cifra esté subestimada.

"Tortuga enredada en redes de pesca". Foto: Kate Charles, Ocean Spirits

“Tortuga enredada en redes de pesca”. Foto: Kate Charles, Ocean Spirits

Desde los años 50, la industria de la pesca han sustituido a las fibras naturales como el algodón, el yute y cáñamo, por un material plástico sintético tal como nylon, polietileno y polipropileno, que no se descomponen en el agua.

El peligro de la basura plástica va en aumento

Las tortugas jóvenes viajan en las corrientes oceánicas a zonas donde se concentra basura flotante y los desechos que se convierten en trampas ecológicas. Pero debido a la mayor acumulación de plásticos en los océanos, las tortugas también se acostumbran a vivir cerca de los residuos y pueden permanecer así durante años.

“La contaminación por plásticos podría tener un impacto negativo a largo plazo en la supervivencia de algunas poblaciones de tortugas. La amenaza es mayor que la de los vertidos de petróleo. Necesitamos reducir el número de desechos plásticos”, subraya Godley.

"Tortuga verde muerta en las redes de pesca fantasma". Foto: Karumbé

“Tortuga verde muerta en las redes de pesca fantasma”. Foto: Karumbé

Los científicos destacan que de las seis especies de tortugas encontradas, la tortuga golfina (Lepidochelys olivacea) es la especie que tiene mayor probabilidad de quedarse enredada por la proximidad de las zonas de pesca de donde se alimenta.

El estudio también apunta el ejemplo de algunas comunidades que están trabajando activamente para rescatar a los animales que quedan enredados. Este es el caso de los pescadores en Sicilia, que trabajan como voluntarios para participar en el rescate de las tortugas en peligro en el mar y en las playas y están capacitados para saber cómo para transferirlos a los centros de rehabilitación.