¿Sabes de dónde procede la miel que consumes?: características de la miel y su etiquetado
La miel es un producto natural elaborado por las abejas a partir del néctar de las flores. Desde tiempos ancestrales ha sido utilizada tanto como endulzante como por sus propiedades medicinales. Su composición rica en azúcares naturales, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos la convierte en un alimento con múltiples beneficios para la salud.
¿Cómo se genera la miel?
Las abejas recolectan el néctar de las flores y lo almacenan en su buche melario donde enzimas especiales transforman los azúcares complejos en azúcares más simples. Luego depositan el néctar en los panales de la colmena donde el proceso de evaporación elimina el exceso de agua hasta alcanzar la consistencia espesa de la miel. Finalmente, las abejas sellan las celdas con cera para su conservación.

Consumo de miel en la historia
La miel ha sido consumida por la humanidad desde tiempos prehistóricos. Se han encontrado pinturas rupestres en la Cueva de la Araña en España, que datan de hace unos 8000 años, mostrando a personas recolectando miel.
En el Antiguo Egipto se utilizaba como ofrenda a los dioses y en la momificación. Los griegos y romanos la consideraban un alimento divino, y en la medicina tradicional china y ayurvédica ha sido utilizada durante siglos como remedio natural.
Hoy en día la miel sigue siendo un ingrediente esencial en la alimentación y en la medicina natural, valorada no solo por su sabor, sino por sus múltiples beneficios para la salud. Es importante consumir miel de calidad y preferiblemente cruda para aprovechar al máximo sus propiedades.
Propiedades nutricionales y medicinales de la miel
La miel es una fuente de energía rápida debido a su alto contenido de fructosa y glucosa. También, contiene pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, vitamina C, minerales, como calcio, potasio y magnesio, y antioxidantes como los flavonoides y los polifenoles.
Entre sus propiedades medicinales destacan su acción antibacteriana y cicatrizante, ya que se ha utilizado para tratar heridas y quemaduras debido a su capacidad para inhibir el crecimiento de bacterias y acelerar la regeneración de tejidos.
Su efecto calmante es eficaz contra la tos y el dolor de garganta además de ayudar a combatir infecciones respiratorias También puede actuar como un prebiótico natural promoviendo el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino. Además, ayuda a reducir el daño oxidativo en el organismo y fortalece el sistema inmunológico.
En nuestro país podemos sentirnos orgullosos de la calidad de nuestras mieles. Siempre que sea posible, es mejor que la adquieras cruda, ya que posee todos estas virtudes que en el resto pueden verse desvanecidas.

Tipos de miel y su procedencia
Existen distintos tipos de miel según la floración de la que proviene. Algunos de los más conocidos son:
- la miel multifloral producida a partir del néctar de diversas flores cuyo sabor y propiedades varían según la región y la época del año.
- La miel de acacia de sabor suave y color claro es rica en fructosa y que se cristaliza lentamente.
- La miel de manuka originaria de Nueva Zelanda es altamente valorada por su potente acción antibacteriana.
- La miel de eucalipto presenta un aroma intenso y propiedades beneficiosas para el sistema respiratorio.
- La miel de romero es conocida por sus propiedades digestivas y su sabor delicado y la miel de brezo de color oscuro y rica en antioxidantes es beneficiosa para la salud cardiovascular.
Pero hay multitud de mieles en nuestro país que no está demás probar, y aún siendo poco conocidas, es un gusto gozar de su sabor, como la miel de cantueso, la miel de albaida, la miel de anís, la miel de girasol o la miel de retama.
Información sobre el origen de la miel en la etiqueta
El problema que viene desde hace muchos años es el abaratamiento de la miel, un producto puro y genuino, que precisamente pierde la mayor parte de sus propiedades cuando se mezcla con otras sustancias o se transforma sucesivas veces. Por no hablar, de las mezclas de mieles de distintos países tan en boga en la mayor parte de los supermercados.
Por fin, ha llegado un real decreto, aprobado por el Consejo de Ministros por el que se modifica la norma de calidad relativa a la miel, con el
objeto de incorporar a la legislación nacional las modificaciones introducidas en la directiva de la Unión Europea, impulsadas durante la Presidencia española del Consejo en el segundo semestre de 2023 y culminadas en 2024.
Uno de los objetivos de la nueva norma del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación es la mejora de la información proporcionada al consumidor sobre el origen de la miel.
Así, se establece la obligación de indicar en el campo visual principal de la etiqueta el porcentaje que representa cada uno de los países de origen de la miel, en el caso de las mezclas.
Obligación de que figuren los países de procedencia
España fue pionera en la Unión Europea (UE) en la clarificación del etiquetado de origen de la miel, al establecer, desde 2020, la indicación obligatoria en el etiquetado de la lista de los países de origen donde la miel y sus mezclas hayan sido recolectadas.
Con la modificación de la directiva europea, se consiguió que además de indicar los países de origen, se especifique también la proporción de cada uno de ellos. Con la incorporación de esta modificación a la legislación nacional, se pretende proteger y aumentar la competitividad de las mieles de origen español y reforzar el mercado nacional, al dotarlo de mayor transparencia e información, y posicionar los productos frente a las mieles importadas.
La norma garantiza que el producto que llega al consumidor no ha sido desprovisto de las sustancias o ingredientes naturales que le confieren sus propiedades características, y cumple con los criterios de composición, calidad y pureza que establece la normativa.
Con esta modificación se elimina la variedad miel filtrada y se establece que, aquella a la que se le haya retirado una parte importante del polen, será considerada miel para uso industrial, y no podrá comercializarse directamente al consumidor final.
El polen es un componente clave de la miel y proporciona un vínculo con su origen botánico.
Con todo ello, se pretende garantizar a los consumidores un producto con la máxima calidad, así como una mayor transparencia en cuanto a su origen y características.
El sector apícola en España
El sector apícola tiene una gran relevancia en España, como ponen de manifiesto sus principales indicadores económicos. Con un censo de más de 2,8 millones de colmenas entre los dos sistemas productivos, estante y trashumante, la producción final en 2023 se situó en 27.423 toneladas.
España cuenta con 36.893 explotaciones, de las que alrededor del 17 % son profesionales (las que reúnen más de 150 colmenas), lo que supone el nivel de profesionalización del sector apícola más alto de la Unión Europea. De hecho, el 80 % de la producción procede de la apicultura profesional.
El sector apícola desempeña también una importante función social y de vertebración del territorio en el medio rural, así como medioambiental, por su contribución a la polinización de las distintas especies vegetales.
