Navidad, navidad, VERDE NAVIDAD…
Estamos cerca de terminar el año y como de costumbre también, cerca de las festividades decembrinas. En todo el mundo es más que una tradición, un cierre de ciclo. Por ello, existen un sinnúmero de actividades locales correspondientes a cada país. Pero existe una actividad en común para la mayoría de personas y es: la temporada de Navidad.
Esta fiesta tradicional y religiosa es muy llamativa debido al incremento de decoraciones de tipo festivo, los colores y las luces. Sin embargo, también es una fecha en la que se deja de lado el cuidado de la naturaleza. Es una fecha que invita al consumo masivo de diferentes “cosas”: ropa, artefactos eléctricos, adornos, dulces, plástico y muchos festejos.
Si bien es cierto, el regalar cosas materiales es un lenguaje de amor que tenemos los seres humanos. Hoy en día, dadas todas las condiciones climáticas por las que se está pasando; realmente es un atentado contra el medio ambiente.

Además del consumo masivo, el desgaste de energía eléctrica con sus ponderosas decoraciones y el incremento de todo tipo de residuos que únicamente siguen contaminando a nuestra naturaleza. Así, también, las costumbres han ido más allá y buscan recrear cuadros de tipo religiosos como es el reconocido Nacimiento del Niño Jesús.
Y no se trata de estar en contra de la religión, sino en contra del maltrato a la naturaleza. Esta representación alegórica del nacimiento, incluye el uso de musgo real para la recreación del pesebre.
Este tipo de actos se ve aun más reflejado a nivel de Sudamérica, continente en el que algunas familias buscan y consiguen este musgo natural, sin tomar en cuenta las condiciones en las que se vive actualmente: un terrible golpe del cambio climático que está atacando con severidad los recursos naturales como son: el agua y la vegetación.
Pero, ¿qué son y qué relevancia tienen los musgos?
Según estudios, los musgos son plantas terrestres que carecen de sistema vascular y cutícula. Es decir que, no poseen una forma usual en otro tipo de vegetación para transportar agua ni evitar su pérdida. Su desarrollo solamente se puede dar en ambientes húmedos. Su principal función es ser un formador primario del suelo.
Los musgos tienen una importante intervención en la incorporación de micronutrientes para el suelo. Actúan como esponjas, por lo que absorben el doble de peso en agua. Gracias a su función de ser la principal capa de suelo para el desarrollo de vegetación, permite conformar un hábitat para el crecimiento de semillas y hogar para animales. Su presencia también resulta importante en caso de incendios del bosque.
Su existencia predomina en los Andes
En Los Andes existen diferentes tipos de especies de musgo, especialmente en Ecuador, Perú y Colombia.
Podemos dar una característica especial a los páramos y mencionar que son islas verdes que se encuentran muy distantes unos páramos de otros. Por ello, existe una gran dificultad para su reproducción y existencia.
El musgo está muy presente en los páramos y su existencia previene las inundaciones, además de las sequías. Esto, debido a que el flujo de agua que cae se queda retenido. Además, gracias a la forma en caída que presenta este tipo de vegetación reducen el impacto de la caída de agua sobre el suelo.
Toda esta información brindada, únicamente busca crear consciencia a través del conocimiento y exposición de información para la educación ambiental. Por este motivo, en estas fiestas que se sienten tan cercanas, debemos tener más en cuenta el valor de la naturaleza a largo plazo y cómo podemos preservar este hogar de todas y todos.
Una invitación a la reflexión
Existen otras formas de representación física que evitan el uso de musgo para la simulación de un pasto falso, como el uso de otros materiales de este color que se pueda usar en las siguientes ocasiones. Tales como, el uso de una tela verde o alfombras. De todos modos, el motivo o la esencia de estas fechas la podemos transmitir con nuestras expresiones de afecto a nuestra familia o con las personas que compartamos.
El gran compromiso que debemos plantearnos como seres humanos es la preservación de nuestro planeta verde. Mantener y colaborar a su permanencia, ya que existen tipos de vegetación como el musgo que tiene una difícil expansión dentro de la naturaleza y demora en su crecimiento. Por ello, también, son considerados patrimonio natural de la humanidad.
Para la protección de la naturaleza y aportar en la mitigación del cambio climático, tenemos que ser conscientes como seres humanos y voluntariamente aprender a vivir con menos. Dejar de consumir y no abusar de los recursos naturales que hoy aún tenemos.
¿Qué tal si por esta vez y en adelante, vivimos una VERDE NAVIDAD?

