Los organismos vivos interactúan en ecosistemas dinámicos, estos ecosistemas forman un tejido de relaciones complejo en el que todo está
interrelacionado hasta niveles insospechados y con efectos inesperados. Es imposible saber exactamente cuáles serán las consecuencias de las extinciones en masa que están ocurriendo en estos momentos para los humanos, pero sí sabemos que la diversidad de la naturaleza nos permite prosperar.

Esta conclusión, y otras muchas, se recogen en el Informe País 2023 realizado por Green Building Council España presentado en el marco del evento Sostenibilidad XL celebrado en Caixa Forum Madrid.

Qué es la pérdida de biodiversidad

Cuando hablamos de pérdida de biodiversidad, nos referimos a la perdida de diversidad genética, de especies o de ecosistemas. Esa pérdida de biodiversidad hace vulnerable el sistema que sostiene la vida en nuestro planeta que, a medida que pierde complejidad y diversidad, pierde también resiliencia, volviéndose más frágil.

Plantas

Dosel arbóreo. Fotografía de Valentin S en Pexels.

En un ecosistema maduro, un mismo papel lo representan varias especies distintas. De este modo, si una de estas especies desaparece, habrá otras preparadas para ocupar su lugar sin alterar el equilibrio. El ser humano ha modificado los ecosistemas de la Tierra, prácticamente, desde su aparición como especie. Ha extinguido a los grandes mamíferos que le resultaban amenazantes ocupando su papel depredador y alterando de este modo el equilibrio en el planeta.

La humanidad forma parte del tejido complejo que es la naturaleza. Somos una pieza más, y no estamos al margen de aquello que somos y que nos contiene. Nuestra economía depende absolutamente de la naturaleza. Pero también nuestra salud física y mental, el aire que respiramos, nuestra estabilidad climática, el agua que bebemos o los alimentos que comemos. Todas esas funciones que realizan los ecosistemas suponen nuestro soporte vital.

Pareja de gueopardos

Pareja de guepardos. Fotografía de Frans van Heerden en Pexels.

Una de las amenazas más graves es la fragmentación y destrucción de hábitat debida a los cambios en el uso del suelo, sobre todo, por actividades como la agricultura intensiva, la construcción de infraestructuras de transporte o la urbanización en espacios naturales.

Sobrexplotación pesquera

En relación con lo anterior, la sobreexplotación está detrás de la desaparición de muchas especies en nuestro país, como los tiburones, rayas y tortugas del Mediterráneo, por un aprovechamiento pesquero insostenible que no permite la regeneración natural y lleva al borde de la extinción a poblaciones enteras.

Contaminación

La contaminación también afecta directamente a las especies, llegando a ocasionar, por ejemplo, ‘zonas muertas’ en los océanos, donde la contaminación por residuos industriales o provenientes de la agricultura hace inviable la vida marina.

Especies exóticas invasoras

Otro factor importante está vinculado a las especies exóticas invasoras, ya que suponen una amenaza cada vez mayor, y son, por sí solas, responsables del 16% de las extinciones en todo el mundo. En España, especies como el visón europeo están al borde de la extinción por su competidor exótico, el visón americano.

Población y ciudades

Las ciudades son el centro de la actividad económica mundial ya que, en la actualidad, más del 80% del PIB se genera en los entornos urbanos. Las urbes son, también, los principales núcleos sociales y culturales a nivel mundial, impulsando así la educación, el empleo, el arte, la política, la investigación, las instituciones o las comunicaciones y desde donde brotan ideas de progreso y desarrollo global.

Asimismo, no solo hay un aumento exponencial de la población global, sino que, a día de hoy, más de la mitad de la población mundial vive en entornos urbanos, cifra que se estime que aumente hasta el 75% en el año 2050.

Por otro lado, impulsar la economía global y acoger millones de personas tiene un impacto ambiental sin precedentes. Las ciudades son las responsables de más del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero y un porcentaje equivalente de consumo energético, siendo las mayores contribuyentes al cambio climático, pero también, la actividad urbana consume alrededor del 75% de los recursos naturales a nivel mundial, y contribuye significativamente a la generación de residuos o ala disminución drástica de la calidad del aire, que se estima insuficiente para alrededor del 90% de los ciudadanos globales.

A estos retos ambientales se le suman los desafíos sociales vinculados a la desigualdad, la pobreza, el envejecimiento de la población, las migraciones o la salud urbana como temas con un lugar cada vez más importante en la agenda de las ciudades.

Ciudad

Imagen de la ciudad de París con el río Sena. Fotografía de Leica Palma en Pexels.

Economía dependiente de la naturaleza

La naturaleza desempeña un papel fundamental en la provisión de alimentos, energía, medicamentos y recursos genéticos y toda una variedad de materiales fundamentales que son indispensables para el bienestar de los humanos. Además, a través de sus procesos ecológicos y evolutivos, la naturaleza mantiene la calidad del aire, del agua dulce y de los suelos de la que depende la humanidad, distribuye agua dulce, regula el clima, propicia la polinización y el control de plagas y reduce los efectos de los peligros naturales.

Para que puedan existir estas funciones ecosistémicas, sin las cuales ni la economía ni la sociedad existiría, es indispensable una naturaleza intacta y unos ecosistemas funcionales y sanos. Nosotros y nuestras economías estamos “integrados” en la Naturaleza, no somos ajenos a ella.

Naturaleza

Nuestra dependencia de la naturaleza es absoluta en todos los sentidos. Fotografía de Leah Kelley en Pexels.

Según el World Economic Forum (WEF), el 50% de la economía depende moderada o altamente de la naturaleza, pero en última instancia, toda la vida depende de la naturaleza y sus ecosistemas, sin los que no habría economía. La humanidad forma parte de los ecosistemas.

El modelo extractivista basado en las prácticas empresariales herederas de la Revolución Industrial, bajo el supuesto de que habrá una oferta constante y económicamente viable de recursos naturales para todos, está perjudicando la naturaleza y la biodiversidad.

Los ecosistemas se ven afectados por la actividad económica, desde la extracción de recursos naturales para nuestra producción y consumo hasta los residuos que producimos con estas actividades que, en última instancia, dañan los ecosistemas y socavan su capacidad para proporcionar los servicios de los que dependemos.

Otro problema al que nos enfrentamos son las externalidades. Estas ocurren cuando una actividad económica causa daños o costes a terceros sin que los responsables asuman la totalidad de esos costes. Las externalidades medioambientales prevalecen porque no tenemos que pagar por muchos de los servicios de nuestra biosfera.

Al ser libres esos servicios, exigimos demasiado de ellos, es decir, más de lo que nos interesa colectivamente. Y carecemos de los mecanismos necesarios para proteger los bienes públicos mundiales como los océanos o las selvas tropicales.

Soluciones Basadas en la Naturaleza una alternativa en la construcción

Promover las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) como una alternativa para, o además de, la infraestructura gris en etapa de diseño ya que permiten suavizar los impactos climáticos al crear microclimas benignos y absorber parte de los impactos de los fenómenos meteorológicos extremos como las inundaciones.
• Comenzar por evaluar la biodiversidad y los ecosistemas en el paisaje local o marino e integrar las características de la naturaleza en el diseño de proyectos nuevos y existentes.
• Invertir en la naturalización de edificios e infraestructuras nuevas existentes para mitigar el efecto isla de calor urbano, abordando así el cambio climático y la naturaleza simultáneamente.
• Diseñar ciudades permeables, un concepto de ciudades con superficies porosas que facilitan la absorción de agua y forman parte del sistema degestión de las inundaciones urbanas. En vez de usar superficies pavimentadas, se puede optar por materiales permeables.
• Sustitución de las superficies construidas pavimentadas impermeables por infraestructuras verdes-azules, como jardines de lluvia o estanques de retención naturales o pavimentos permeables.
• La actuación en fachadas, cubiertas y terrazas  en edificios para generar espacios verdes es una solución con ventajas que incluyen la mejora del aislamiento acústico, la reducción de isla de calor, la recogida y almacenamiento de agua, la reducción de la contaminación o el fomento de la biodiversidad, entre otros.