Las plantas necesitan algunos cuidados para que crezcan fuertes y sanas. Quizás lo más importante, y que todos conocemos, es que necesitan luz y agua, pero la medida en muchas ocasiones la ignoramos. 

Plantas

Las cintas y y los pothos en general requieren pocos cuidados.

Más que agua y luz

¿Precisa la misma humedad una planta crasa que una tropical? ¿Por qué hay plantas que viven sin prácticamente iluminación? Muchas preguntas que se pueden resolver de forma fácil, si cuando vamos a adquirir plantas nos fijamos en la especie que queremos llevarnos a casa y de las atenciones que necesita.

En los propios centros de jardinería te pueden asesorar los profesionales sobre qué tipo de planta sería la más adecuada, dependiendo del lugar dónde vaya a estar, de las horas de luz, y de la implicación en su vigilancia, sobre todo.

¿Cómo la riego?

En esta infografía aparecen algunas de las plantas que solemos tener en los hogares con el riego que exigen para poder seguir creciendo así de bellas. Algo que pasamos por alto en muchas ocasiones, es la forma de realizar ese riego.

Algunas especies prefieren que el agua esté disponible en el plato, y ellas puedan ir absorbiendo, otras en cambio se desarrollan felices si se echa directamente en el tiesto, y otras les encanta la ducha vaporizada, como cuando viven en el medio natural. 

Plantas crasas

Las plantas crasas necesitan un riego abundante, pero muy espaciado en el tiempo. Como en el desierto, en donde las lluvias torrenciales llegan y desaparecen.

Por eso, igual que cuidas a tus mascotas, aprende a tratar a tus plantas de forma correcta, porque las consecuencias pueden ser muy negativas. Presta especial atención a la cantidad de agua: es cierto que muchas necesitan bastante, pero de una vez, espaciando el tiempo de riego; y otras prefieren agua de forma casi regular.

Pero lo fundamental, tenlo siempre en cuenta, es que no estén encharcadas durante mucho tiempo, exceptuando contadas especies, porque se pudren las raíces y ya no hay forma de salvar a la planta. Es mucho mejor quedarse corto con el agua, que excederse. En jardinería es la máxima. Una planta se recupera de una sequía casi siempre, están diseñadas casi todas para ello, pero no para aguantar una inundación permanente.

Delicadas vs. Robustas

De cualquier forma, como todo en la naturaleza, hay que observar para saber si algo que estamos haciendo con nuestras plantas le está sentando mal. Puede ser desde una corriente de aire, o que necesita más luz, hasta un cambio de ambiente (incluso de una habitación a otra), lo que le está enfermando. Hay plantas muy sensibles a variaciones de temperatura, y otras son tan resistentes que incluso aguantan sin luz, o las heladas, a pesar de no ser originarias de zonas frías.

Nunca hay que someterlas a tanto estrés, porque al fin y al cabo son seres vivos como nosotros, y siempre hay que atajar el problema antes de que vaya a mayores. En especial, si vemos algún tipo de insecto que se ha quedado a vivir en ella o colores extraños en la planta.

Y, por supuesto, vigilar si ha crecido demasiado para trasplantarla a un tiesto más grande. Piensa en cuando tu madre te tenía que comprar zapatos nuevos, porque ya se te habían quedado pequeños y los pies no te cabían, o ibas con los dedos encogidos. Pues algo similar sucede con sus raíces. Si las respetas y velas por su salud, estarán rebosantes de vida.