Nuestro hogar se ha convertido en el espacio en donde más tiempo estamos, donde compartimos vida familiar y trabajo, en muchos de los casos, por las circunstancias actuales. Por esta razón, debemos de dar mucha más importancia a aquellos objetos con los que convivimos.

Se sabe que con el contacto diario con muchos de ellos podemos desarrollar diversas patologías como neurotoxicidad, infertilidad, problemas de inmunidad, cáncer, alergia, asma, abortos, nacimientos prematuros, malformaciones congénitas, y un largo etcétera.

Sustancias tóxicas y contaminantes: ¿dónde están?

Algunos de estos agentes tóxicos son: plomo, mercurio, ftalatos, compuestos perfluorados, bisfenol A, retardantes de llama, tricloroetileno, tetracloroetileno, éteres de glicol, y disolventes. A estos se unen los compuestos orgánicos volátiles como el formaldehído, el benceno, el tolueno, el estireno o el xileno.

Estas sustancias peligrosas para la salud se hallan en pinturas y muebles, en muchos casos. Por eso, es imprescindible, averiguar de qué está compuesto cada objeto y artículo que introducimos en nuestros hogares. El aire que se respira puede ser perjudicial.

Muchas veces nos decantamos por un producto u otro mirando solo el precio, sin tener en cuenta las consecuencias que con ello acarrea, si no tenemos presente su composición. Es necesario darse cuenta, que la publicidad y las fotografías de casas y salones atractivos desde el punto de vista estético, no significan bajo ningún concepto que sea saludable para los organismos vivos.

De ahí, la supervisión exhaustiva de los materiales con los que están realizados uno de los componentes fundamentales de la casa: los armarios. Ese espacio en donde almacenamos prendas y accesorios, y otros objetos rutinarios puede ser un foco de problemas, ya que solemos tener varios distribuidos por la casa.

Lo ideal es que rechaces los conglomerados o tableros de aglomerado o contrachapado, por que suelen contener muchas de las sustancias tóxicas que he mencionado anteriormente, y elijas madera para vestirlos o construirlos.

Aunque con la madera sucede algo parecido, algunas de ellas presentan químicos tóxicos contaminantes tanto para el medio ambiente, como para las personas. Es el caso de la creosota o el pentaclorofenol. A ellos se le suman conservantes de la madera como el arsénico, el lindano, el dieldrin o el permetrin. 

Sería perfecto usar madera que tu puedas tratar a tu gusto, colocándola de la forma más práctica y estética para resolver los problemas de espacio. Hay muchos ejemplos inspiradores que te pueden ayudar en la tarea.

Armarios de madera: todo en orden

Ejemplo 1

Una solución ideal para una pared en la que quieras insertar un gran armario que llegue hasta el techo. Fíjate en los soportes delanteros que actúan como columnas. Puedes barnizar la superfice de la madera con barnices ecológicos sin compuestos orgánicos volátiles, o  usar cera para recubrirla. Para teñirla puedes usar café (una taza con granos de café) o té (10 saquitos de té para un litro de agua).

Ejemplo 2

Si tienes la suerte de poder crear un espacio destinado para un vestidor, es posible crear algo tan limpio y saludable como el de esta instantánea con tablones de madera, actuando como estantes, y una zona destinada a perchas para colgar la ropa.

Ejemplo 3

Finalmente, aquí puedes observar otra forma y otro diseño para organizar tu vestuario. Como verás hay mil y una posibilidades de tener lo que uno desea con muy poco presupuesto