Evitar, reducir y restaurar el suelo degradado, es una prioridad urgente para proteger la diversidad biológica y servicios de los ecosistemas vitales para toda vida sobre la Tierra y para garantizar el bienestar humano.

La degradación del suelo, a través de las actividades humanas, está poniendo en riesgo el bienestar de al menos 3.200 millones de personas.

La degradación de la tierra podría amenazar a 700 millones de personas para 2050

Un informe reciente de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES)  ha revelado que la degradación de la tierra podría obligar a millones de personas a migrar en los próximos 30 años.

La degradación de la tierra amenaza al 20% de la población mundial y puede tener un impacto perjudicial en la economía mundial. Se debe principalmente a la rápida expansión y manejo insostenible de las tierras de cultivo y pastoreo. A menudo, la degradación provoca una pérdida de biodiversidad, efectos que amenazan a la seguridad alimentaria, la purificación del agua, la provisión de energía. 

La sexta extinción masiva está cerca

El Prof. Robert Scholes, copresidente junto con el Dr. Luca Montanarella del informe comentó:

“Con impactos negativos en el bienestar de al menos 3.200 millones de personas, la degradación de la superficie de la tierra a través de las actividades humanas empuja al planeta hacia una sexta extinción masiva de especies… Evitar, reducir y revertir este problema y restaurar la degradación la tierra, es una prioridad urgente para proteger la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas vitales para toda la vida en la Tierra y para garantizar el bienestar humano “. 

“Los humedales han sido particularmente castigados”, comentó el Dr. Montanarella. “Desde el inicio de la era moderna, hemos visto pérdidas del 87% en áreas de humedales, con el 54% perdido desde el año 1900”.

La expansión agrícola se ha vuelto insostenible 

Para atender las demandas del crecimiento de la población y los niveles crecientes de consumo, la expansión agrícola se ha vuelto cada vez más insostenible.

Las tierras de cultivo y pastoreo cubren más de un tercio de la tierra, con bosques, pastizales y humedales que con frecuencia se talan para fines agrícolas.

Sr Robert Watson, presidente de IPBES dijo:

“La degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático son tres caras diferentes del mismo desafío central: el impacto cada vez más peligroso de nuestras elecciones sobre la salud de nuestro medio ambiente natural. No podemos darnos el lujo de abordar cualquiera de estas tres amenazas de forma aislada: cada una de ellas merece la máxima prioridad política y debe abordarse conjuntamente “.

El informe estima que dentro de los próximos 30 años la degradación de la tierra obligará a emigrar a más de 700 millones de personas. De manera similar, se espera que para 2050 los rendimientos de los cultivos disminuyan entre 10% y 50% en algunas áreas.

Aumento de los conflictos bélicos

Aumento de los conflictos bélicos

La degradación de la tierra y la disminución de la productividad tienen un profundo impacto en las sociedades vulnerables, y las precipitaciones extremadamente bajas se asocian con un aumento de hasta el 45% en los conflictos bélicos

El informe identifica que las políticas que fomentan la producción sostenible, mejoran el monitoreo y la integración de los programas de agricultura, silvicultura, energía, agua, infraestructura y servicios son clave para evitar una mayor degradación de la tierra.