El ecoturismo gastronómico siempre ha existido, ¿quién no ha viajado por La Mancha y no se ha llevado un queso de recuerdo? Muchos viajeros no han podido resistirse a los manjares de nuestra tierra, simplemente como un recuerdo para regalar o porque no podían encontrar ese producto en su lugar de residencia. Esa tradición nunca ha decaído, de hecho cada vez ha ido ganando más adeptos. Ahora incluso se organizan viajes en exclusiva para degustar las especialidades culinarias de las diferentes comunidades o probar los nuevos productos elaborados a partir de ingredientes únicos que se dan en exclusiva en determinados entornos.

También se ofrecen otras posibilidades muy atrayentes, como recolectar la cosecha, elaborar el producto y llevarse a casa lo que has fabricado con tus propias manos.

 

Ecoturismo gastronómico

Mermeladas artesanas listas para comercializarse.

Alimentos artesanos de calidad

Algo está claro, los alimentos artesanos seducen, y mucho. Esta nueva tendencia se ha ido conformando de manera global alrededor de todo el mundo, generando una economía próspera que procura nuevos puestos de trabajo en lugares que habían ido quedando despoblados por esa migración hacia la urbe, pero que vuelven a tener una nueva vida con esos alimentos únicos de calidad, con una merecida fama que traspasa fronteras.

Incluso la novedad radica en, aventurarse con nuevos sabores y alimentos de los que no había tradición en determinadas comarcas, pero que con el paso del tiempo han logrado establecerse a partir del “boca a boca”. Y es que si algo llega al cerebro y por lo tanto nos genera una sensación de felicidad y plenitud, es el placer de saborear una comida deliciosa.

Ecoturismo gastronómico

La miel es otro de los productos estrella.

Muchas de estas pequeñas producciones, la mayoría familiares o de pequeñas empresas, han surgido casi de la nada; a partir de una afición o un saber hacer personal, y un buen proyecto de distribución. Muchos casos son prototípicos: mujeres sin trabajo que se aventuran a comercializar sus productos, o como otra fuente de ingresos suplementaria. Normalmente comienzan con dos o tres especialidades, una producción que luego suele ampliarse o diversificarse. No suelen necesitar de una infraestructura costosa, casera casi siempre, o heredada de sus ancestros.

Las nuevas tecnologías como Internet han abierto su pequeño mundo a todo el planeta, la venta on line ha acabado con la exclusión a la que sin una buena distribución física estaban condenadas. Una opción viable que necesita de una pequeña inversión para poder expandirse por el mercado nacional e internacional.

Ecoturismo gastronómico

Ecoturismo gastronómico: el tradicional pisto manchego se envasa para que pueda ser consumido en cualquier parte del mundo.

Ingredientes únicos

Platos o productos típicos como el pisto manchego, las alcachofas de Tudela, el pimentón de La Vera, el azafrán de La Mancha, los judiones de La Granja, el queso azul de Picos de Europa o el mojo picón canario, y un largo etcétera, ya han sido comercializados en conserva de manera artesana para que puedan ser consumidos muy lejos de su lugar de origen. Ahora se les van sumando a los ingredientes tradicionales, la necesaria producción ecológica que ensalza a un más el producto. Además de nuevas formas de preparación y sabores para llegar a todos los públicos, incluso a los más exigentes, que buscan degustar los productos de siempre con toques contemporáneos.

Alimentos muy comunes en todas las casas terminan siendo imanes para determinados compradores si están realizados despacio y con amor, además de un ligero “twist” diferenciador. Es el caso del ajo negro, la mermelada, la miel, la sal, el pan o el yogur; entre otros. Los nuevos emprendedores “verdes” también se lanzan con el ecoturismo gastronómico, una línea a seguir con un futuro más que prometedor.

 

Ecoturismo gastronómico

Las papas arrugadas con el mojo picón canario.