El Estadio de la Universidad de Phoenix (Arizona, Estados Unidos), que el domingo albergó el XLIX Super Bowl, pasará a la historia como la sede de la primera final del fútbol americano iluminada en su totalidad por tecnología eficiente y de bajo consumo.

El recinto fue remodelado durante 2014 y se aprovechó para sustituir la antigua instalación, de forma que se redujera tanto el gasto como el consumo. El debut de la iluminación LED en la NFL tuvo lugar el 21 de septiembre de 2014, con un partido entre el equipo local, los Arizona Cardinals, y los San Francisco 49ers.

El primer Super Bowl de la historia con iluminación LED, un ahorro energético evidente

El estadio, situado en la ciudad de Glendale, en Arizona, estrenó 312 luminarias LED, que sustituyeron las 780 antiguas lámparas de las que disponía. Como se puede deducir fácilmente, la primera ventaja que aporta esta opción es el menor número de unidades necesarias para conseguir una iluminación semejante (en muchos aspectos, superior). Así, el peso que soportan las estructuras se reduce, así como el empleo de materiales y la generación de residuos.

La cantidad de energía necesaria para iluminar el estadio disminuye de los 1,24 millones de vatios a 310.000. Este dato supone una rebaja del 75%, más apreciable en términos absolutos, ya que se dejan de consumir casi 1 millón de vatios (930.000, para ser exactos). Si una lavadora con especificación A++ gasta alrededor de 350 vatios a la hora, imaginemos la cantidad de ropa que puede lavarse con lo que se ahorra en la sede de los Arizona Cardinals.

Con el tiempo, la factura eléctrica del estadio seguirá mejorando gracias a otros detalles. Por ejemplo, que como esta nueva iluminación no da tanto calor como la antigua, el uso del aire acondicionado será menor, un aporte significativo en uno de los estados más cálidos del país. Además, la periodicidad con la que es necesario cambiar las bombillas disminuye, ya que se estima que dentro de diez años podrán mantenerse el 90% de las instaladas actualmente.

Otra de las ventajas de los LED es que proporcionan una mejor experiencia durante los partidos, tanto a los asistentes al campo como a los millones de televidentes en todo el mundo. Gracias a la utilización de esta tecnología eficiente, el efecto de las sombras se reduce, hay una mayor luminosidad en la zona de juego y las repeticiones a cámara lenta ganan en calidad.

El Estadio de la Universidad de Phoenix ha sido el pionero, pero habrá más. De momento, los Minnesota Vikings han anunciado que su nuevo estadio contará íntegramente con iluminación LED, proporcionada por la misma empresa, la neoyorkina Cree.