Desde 1991 se celebra cada tercer fin de semana de septiembre el Día Internacional de Limpieza de Playas. Promovido por The Ocean Conservancy, reúne a multitud de voluntarios de todo el planeta para recoger la basura que el océano deposita en las costas mostrándonos solo una pequeña parte de todos los desechos que acaban en él. La basura oceánica es un problema global que afecta a la salud humana y la vida marina, destrozando un ecosistema apenas conocido que aporta multitud de beneficios al ser humano más allá de los puramente económicos.

‘A Limpiar el Mundo’, bajo este lema comenzó en EEUU una de las iniciativas mundiales que más ha crecido en los últimos años. Creada para concienciar a la población sobre el exceso de basura que acaba en los océanos, el Día Mundial de Limpieza de Costas (conocida en Latinoamérica como Día Mundial de Limpieza de Playa) reunió el pasado año a cerca de 650.000 voluntarios de más de 90 países.

En este día, los voluntarios recogen desechos sólidos de playas, ríos y humedales con los cuales se realiza un estudio sobre las fuentes de dichos residuos, su cantidad y variación en el tiempo. Gracias a estos datos se identifican los comportamientos que causan esta contaminación, sirviendo de base para la creación de nuevas campañas de educación ambiental dirigidas a modificar los hábitos que conducen a esta situación.

En septiembre de 2013 se recogieron más de cinco millones y medio de kilogramos de basura en costas, ríos y humedales. Entre los cuales, una importante cantidad corresponde a bolsas de plástico, las cuales dañan irremediablemente la vida marina. Las tortugas, uno de los animales más antiguos del planeta, ven su supervivencia comprometida debido a esta basura pues a menudo confunden estas bolsas con su principal alimento, las medusas, ingiriendo el transparente plástico que les causará la muerte. Pero no solo las tortugas adultas ven comprometida su supervivencia, nada más nacer las crías se encuentran con una playa plagada de desechos que les hace imposible llegar al mar a salvo.

Pero hasta el mar han llegado multitud de objetos inusuales, que ponen en peligro la supervivencia de muchas más especies marinas. El año pasado se encontraron muebles, trajes de novia, ordenadores, móviles, iPad… Encontrar basura electrónica en nuestros océanos es un verdadero problema por la cantidad de tóxicos que contiene , dañan a todas las especies de la cadena trófica.

España cuenta con casi 8.000 kilómetros de costa, los cuales explota como destino turístico favorito de españoles y visitantes extranjeros de todo el globo. Cada año, el aumento brusco de población en las costas españolas durante los meses estivales genera un fuerte impacto en estas, provocando que toneladas de residuos acaben abandonados a su suerte en este medio natural. Ya el pasado mes de mayo, bajo la coordinación de Ecologistas en Acción, se limpiaron las playas del mediterráneo en una acción social de voluntariado que reunía a 21 países con costas en este mar.

Este fin de semana se repetirá esta limpieza, pues son muchos los municipios españoles que se han unido a esta iniciativa internacional. De media, la asociación Vertidos Cero ha contabilizado que en la arena de las playas españolas se encuentran 352 objetos clasificados como residuos por 100 metros, por ello iniciativas como esta son fundamentales en un país cuyo clima y fabulosas playas son el destino favorito de Europa para el turismo de costa.