Científicos de universidades de EE.UU y Reino Unido están investigando nuevas soluciones para abaratar el coste de fabricación de los paneles solares, sustituyendo el característico y bonito color azul del cristal de sicilio (material de las que están fabricadas), por estaño.

La característica principal de estos nuevos y baratos paneles solares de estaño, no es conseguir mayor efectividad, que la alcanzada con los paneles actuales de silicio, sino simplemente fabricar paneles low-cost.  El estaño es un material barato, abundante y su uso en células solares buscaría además de abaratar los costes evitar los problemas de suministro geopolíticos del sicilio que acosan la demanda de este preciado material.

Esta noticia puede parece una primicia esperanzadora para el sector de la Energía Solar y por ende para el Medio Ambiente, si no fuera porque se está sustituyendo el estaño con materiales bastante más tóxicos como es el plomo, con el pretexto de «estar en la mismo grupo en la tabla periódica«, que es bastante más tóxico y contaminante que su primo el estaño, pero que al parecer en los ensayos tiene mayor efectividad.

La nueva célula solar se compone de cinco capas. Las dos primeras capas están formadas por una de vidrio y otra de dióxido de titanio. La tercera capa, y aquí viene la novedad, está formada por  metialamonio de yoduro de estaño, que se oxida con el aire, por lo cual se cubre en un ambiente sellado de nitrógeno. La siguiente es la que cierra el circuito eléctrico, y que es la parte más delicada para evitar la corrosión del estaño, finalizando con una fina capa de oro formando el electrodo de contacto posterior de la célula solar.

Según la Universidad de Northwestern, su nuevo panel solar de plomo tiene una eficiencia del 15 por ciento de conversión de energía solar, y el equipo de investigación prevé que la nueva célula podría superar eso, aunque en estos momentos no llegan al 6 por ciento.

Unos días antes del anuncio de la Universidad de Northwestern, la Universidad de Oxford mostró al mundo científico su novedosa panel solar low cost de plomo con una eficiencia del 17 por ciento y su versión de estaño que llega a 6 por ciento. Al igual que Northwestern, el equipo de Oxford prevé mejorar la eficiencia del panel solar de plomo, alcanzando hasta un 20 por ciento o más.

Los dos centros de investigación, tuvieron los mismo problemas técnicos con la degradación de la capa de estaño al exponerse al aire y la humedad, que solucionaron con la fabricación de cámaras selladas de nitrógeno.

El peligro contaminante del plomo

El plomo es un metal pesado neurotóxico, es decir; que afecta principalmente el sistema nervioso central y periférico. La severidad y el daño al plomo, al igual que a otros metales pesados, depende mucho del tiempo, nivel de exposición y el el medio por el cual sea absorbido.

El plomo puede causar varios efectos no deseados, como son: anemia, y perturbaciones de la sangre, incremento de la presión sanguínea, daños en los riñones y el cerebro, aborto espontáneo, disminución de la fertilidad en los hombres, y  disminución de las habilidades de aprendizaje de los niños.

La acumulación de plomo en los animales puede causar graves efectos en su salud por envenenamiento, e incluso la muerte por paro cardio-respiratorio. Algunos organismos, como los crustáceos u otros invertebrados, son muy sensibles al plomo (dado que el plomo cuando se encuentra en exceso se deposita en los huesos y al no poseer los queda retenido en su organismo), y en muy pequeñas concentraciones les causan graves mutaciones. Se registraron casos en donde las crías de crustáceos, con acumulación de plomo, llamado saturnismo, afecta a la deformidad motora y un comportamiento agresivo que provoca autolesiones, atribuidas a alteraciones genéticas generadas por la contaminación por plomo.

EL plomo es uno de los metales más usados por el ser humano, se conoce de su existencia aproximadamente desde el año 5000 antes de Cristo, y está muy presente en actividades humanas que ha provocando un gran  impacto medioambiental en los océanos. Además el efecto acumulativo del plomo contaminante en el agua,  está siendo estudiado por varios científicos, causando gran alarma ambiental  al detectarse, a más de 1000 metros de profundidad en el Océano Atlántico, una gran masa de agua contaminada por plomo que viaja por las profundidades marinas.

Fuente: cleantechnica.com