Día Mundial contra la Matanza de Focas 2025: ¿Cultura, negocio o barbarie?
La caza de focas es una práctica controvertida que ha generado indignación global debido a su impacto en las poblaciones de estos animales y las crueles técnicas utilizadas. Mañana,15 de marzo, se conmemora el Día Mundial contra la Matanza de Focas 2025, aunque algunos países han prohibido o restringido esta actividad, aún existen lugares donde la matanza de focas sigue siendo legal y, en algunos casos, fomentada por razones económicas y culturales.
Países donde aún se realiza la caza de focas
A pesar de la creciente presión internacional, varios países continúan permitiendo la caza de focas. Canadá es el país con la caza comercial de focas más grande del mundo. Se centra principalmente en la foca arpa (Pagophilus groenlandicus) y la foca gris (Halichoerus grypus). Aunque el gobierno canadiense argumenta que la caza es regulada y sostenible, organizaciones animalistas critican la brutalidad de las matanzas, donde muchas focas son despellejadas aún vivas.

Noruega defiende la caza de focas como parte de su tradición y control poblacional. La caza está subsidiada por el gobierno, pero la demanda de productos de foca ha disminuido, lo que ha llevado a una reducción de la actividad en los últimos años.
Namibia es uno de los pocos países del hemisferio sur donde se permite la caza de focas. En este caso, se caza principalmente la foca del Cabo (Arctocephalus pusillus). Se estima que Namibia es responsable de una de las matanzas más violentas de focas bebé en el mundo.
Rusia, aunque prohibió la caza comercial de crías de foca arpa desde 2009, todavía permite la caza de focas adultas en algunas regiones del país.
Especies más afectadas
Las especies de focas más cazadas a nivel mundial incluyen la foca arpa (Pagophilus groenlandicus), la más afectada por la caza comercial, especialmente en Canadá y Rusia. También se encuentra la foca gris (Halichoerus grypus), cazada en Canadá y en menor medida en otras regiones del Atlántico norte. La foca del Cabo (Arctocephalus pusillus) es cazada principalmente en Namibia. La foca anillada (Pusa hispida) es cazada en pequeñas cantidades en algunas comunidades indígenas del Ártico.
Motivos de la caza de focas
Existen diversas razones por las cuales se sigue practicando la matanza de focas. La industria peletera es una de las principales motivaciones, ya que la piel de foca es altamente valorada para la fabricación de abrigos y otros productos de lujo, especialmente en mercados asiáticos. Otro motivo es la obtención de aceite de foca, utilizado en suplementos de omega-3 y otros productos industriales.
En algunos países se argumenta que la caza de focas es necesaria para evitar la sobrepoblación y su impacto en las pesquerías. Además, en ciertas comunidades, la carne de foca es parte de la dieta tradicional y en algunos lugares también se usa para alimentar animales de granja.
Reacciones internacionales y prohibiciones
Ante la creciente presión de organizaciones de derechos animales y la comunidad internacional, muchos países han prohibido la importación de productos derivados de focas. La Unión Europea, Estados Unidos y México han prohibido la comercialización de pieles y aceites de foca, lo que ha reducido la rentabilidad de esta industria.
La foca arpa (Pagophilus groenlandicus) es una especie de mamífero marino perteneciente a la familia de los fócidos. Es una de las focas más conocidas y cazadas en el hemisferio norte, especialmente en el Atlántico Norte y el Ártico. Se caracteriza por su piel blanca cuando es cría y su distintivo patrón en forma de arpa en los adultos.
El caso de la foca arpa, la más afectada por las matanzas
La foca arpa habita en las aguas frías del Atlántico Norte y el océano Ártico, especialmente en regiones cubiertas de hielo durante el invierno y la primavera. Existen tres principales poblaciones de esta especie, que se distribuyen en diferentes áreas de cría: el mar de Groenlandia, el mar de Barents y el golfo de San Lorenzo en Canadá. Estas zonas son cruciales para la reproducción, ya que las focas dependen del hielo marino para dar a luz y criar a sus crías.
Cada año, durante la temporada de reproducción entre febrero y marzo, las hembras dan a luz sobre las placas de hielo. Las crías, conocidas como «whitecoats» por su característico pelaje blanco, dependen de la leche materna durante aproximadamente 12 días antes de que sus madres las abandonen. Durante este corto período de lactancia, las crías acumulan grandes cantidades de grasa, lo que les permite sobrevivir hasta que aprenden a nadar y cazar por sí mismas.
Costumbres y hábitos
Las focas arpa son animales altamente migratorios y pasan gran parte de su vida en el agua, aunque dependen del hielo para descansar y reproducirse. Se alimentan principalmente de peces y crustáceos, como el capelán y el krill, buceando a profundidades de hasta 200 metros para capturar sus presas. Son excelentes nadadoras y pueden recorrer grandes distancias en busca de alimento.

Las focas arpa son sociales y se agrupan en grandes colonias durante la temporada de cría y muda de piel. Sin embargo, fuera de estos períodos pueden dispersarse en busca de mejores condiciones de alimentación. Durante el verano, migran hacia el norte siguiendo el retroceso del hielo, mientras que en invierno regresan a sus zonas de cría.
Migraciones
Cada año, la foca arpa realiza extensas migraciones siguiendo el avance y retroceso del hielo marino. En otoño, comienzan a desplazarse hacia el sur desde el Ártico, siguiendo las corrientes oceánicas hasta sus áreas de cría. Después de la temporada de reproducción y la muda de piel en primavera, las focas inician su viaje de regreso hacia el norte, donde pasan el verano alimentándose en las aguas más frías.
Estas migraciones pueden abarcar miles de kilómetros, convirtiendo a la foca arpa en una de las especies de mamíferos marinos más móviles del mundo. Su capacidad de navegación y resistencia les permite adaptarse a los cambios en el ambiente marino, aunque el derretimiento del hielo marino debido a los cambios en la climatología representa una amenaza creciente para sus hábitats tradicionales.
A pesar de la reducción de la caza de focas en algunas regiones, sigue siendo una práctica preocupante en países como Canadá, Noruega y Namibia. Las campañas de concienciación y las restricciones comerciales han ayudado a disminuir la demanda de productos de foca, pero la presión para acabar con esta matanza sigue siendo crucial para la protección de estas especies. La lucha contra la caza de focas es un reflejo de la creciente conciencia global sobre el bienestar animal y la conservación de la biodiversidad.
