El próximo 27 de febrero se celebra el Día Internacional del Oso Polar 2020, una jornada en la que no podemos dejar de pedir una especial protección para la especie de carnívoro más grande del mundo. Dada su frágil y desesperada situación, hacemos un llamamiento para que los estados junto con la comunidad científica puedan establecer planes comprometidos para evitar su extinción que avanza a pasos agigantados, como los suyos propios.

Sin hielo, sin comida

El calentamiento global del planeta está acabando con los últimos reductos de su hábitat: el Círculo Polar Ártico desde Alaska hasta Rusia. Según uno de los últimos estudios científicos publicados en Geophisical Research Letters la zona que mejor podría albergar un refugio-santuario para el oso polar sería la ubicada en el océano al noroeste de Groenlandia, con unos 2.000 kilómetros de longitud, ya que mantendría mejor el hielo perenne.

Menor población y más debilitada: es la conclusión de los distintos informes científicos.

Aunque el estudio también cita otra zona que podría albergar otras especies como morsas o narvales, además del oso polar: la situada en las islas más al norte de Canadá.

Durante las últimas dos décadas, los científicos han estado monitoreando los efectos del calentamiento del Ártico en los osos polares del mundo, y el futuro de los osos se ha visto cada vez más sombrío y comprometido.

Se ha demostrado que el hielo marino del Ártico tuvo la menor capa en septiembre y en octubre del 2019 desde que se tiene constancia. El balance de masa de hielo total del manto de hielo de Groenlandia indica una pérdida neta de 329 gigatoneladas (Gt) durante el período de septiembre de 2018 a agosto de 2019, según el último informe de la Organización Meteorológica Mundial.

Menor reproducción

Las últimas estimaciones sugieren que el hielo marino del Ártico está desapareciendo más de un 14 por ciento por década, lo que limita de forma drástica la capacidad de los osos para cazar las focas de las que se alimentan. Esto, a su vez, influye en la capacidad reproductora de los individuos. Uno de los últimos estudios alerta de que los animales en la actualidad, se reproducen a un ritmo de una quinta parte de lo observado hace solo 20 años.

Día Internacional del Oso Polar 2020: la Tierra se calienta y los polos se derriten, el ecosistema del oso polar se desvanece.

Endogamia y cruces con el oso grizzly

Con estas previsiones fatales, se prevé que la población mundial de osos polares podría caer de los 20,000 a 30,000 que existen hoy, a menos de 5,000 para 2100. Con una pésima dieta (desequilibrada por el necesario gasto energético y el nulo consumo, según otro informe científico), y con la probabilidad el aumento de trastornos genéticos debido por endogamia, las probabilidades de que su situación vaya a peor son muy reales.

La variedad de ejemplares cada vez es más reducida, por lo que la diversidad genética tan necesaria para su salud, está mermándose con las consecuencias que conlleva, como la adaptación a los cambios o a las enfermedades.

Soluciones de emergencia

Los científicos están viendo varias soluciones frente al cambio climático, porque si se hacen realidad los vaticinios el oso polar necesitará ayuda del hombre para su salvación.

  1. Entre ellas está la de alimentar a los osos polares con comida esparcida desde helicópteros, porque como ya ha venido pasando en otras ocasiones, cada vez se irán desplazando más al sur para obtener alimentos, irrumpiendo en zonas habitadas.
  2. Otra solución puede estar en los propios osos pardos, genéticamente similares a los osos polares, pero más adaptados a los cambios, en especial al calor. Ya se están viendo híbridos de grizzly y oso polar, porque a pesar de que su territorio pocas veces confluye, cada vez más los osos blancos se aventuran en «territorio grizzly» para encontrar comida. Este tipo de cruce puede ser una solución natural, aunque presionada por nuestra potestad como especie, que ha desbancado al resto. ¡Estamos acabando con la biodiversidad!
  3. También sería posible usar la tecnología para inseminar de forma artificial espermatozoides de osos polares en hembras de oso pardo, aunque sería la opción más lejana, y solo llevaría a cabo como último recurso.

Los osos grizzly y los osos polares están aproximándose, ya están apareciendo los primeros cruces.

Todas son posibilidades frente a un medio ambiente en crisis, porque aunque estemos intentando que las especies sigan sobreviviendo como individuos, si su ecosistema desaparece, hay pocas opciones, y todas artificiales. Lo natural dejará de serlo. O tomamos decisiones drásticas, o solo veremos estas especies en peligro de extinción en zoos y parques específicos.