Como cada año en el mes de enero, Pantone ha nombrado al Living Coral, color del año 2019. Una llamada de atención hacia los corales, esos animales marinos que se encuentran en un claro retroceso. Se piensa que para el año 2050 no habrá corales en los mares y océanos. La premura con que se tienen que llevar a cabo las complicadas acciones para su conservación, han hecho saltar las alarmas en la Conferencia de Biodiversidad de la ONU llevada a cabo en noviembre en Egipto.

La biodiversidad marina depende de los arrecifes de coral

En el mar Mediterráneo varias especies de corales están a punto de desaparecer debido a la pesca recreativa y al uso de sedales, como el coral cresta de gallo, el coral bambú o el coral amarillo. Gracias a que se están tomando medidas al respecto, la protección por fin ha llegado, su futuro puede ser más benigno. Como ha ocurrido con varios corales negros y blancos, gorgonias y corales piedra.

Los arrecifes de coral son uno de los principales responsables de la vida submarina, en concreto del 25% de la biodiversidad marina, según han descubierto varios investigadores de la Universidad de Southampton, y del que se ha publicado un estudio científico en Proceedings of the National Academy of Sciencies. Es el hogar de cientos de especies que encuentran su refugio aquí, y a su vez, el lugar donde depositan sus huevos o crece su descendencia, además de ser un territorio de caza para los grandes depredadores marinos.

Color del año 2019

Muchos peces necesitan de la supervivencia de los corales para poder sobrevivir.

Los arrecifes de coral proporcionan alimentos en todo el mundo y también sustancias para los laboratorios médicos, que se aplican luego en medicina. Es decir, nuestra dependencia es total.

Según Jörg Wiedenmann, director del Laboratorio sobre Arrecife de Coral de Southampton y el investigador principal del proyecto sobre los corales, que lleva conjuntamente con la Universidad de Southampton (Reino Unido), KAUST (Arabia Saudita), NYUAD (Emiratos Árabes Unidos) y la Universidad de Tel Aviv/IIU (Israel):

“Los corales del Golfo pérsico/árabe pueden sobrevivir a niveles de salinidad excepcionalmente altos y temperaturas de hasta 35 grados centígrados, condiciones que matarían a los corales en otras partes”. “Sin embargo, el cambio climático histórico que generó este ambiente extremo dejó a las comunidades de corales en la región del Medio Oriente menos de 6000 años para ajustarse a los cambios drásticos».

Se trata de los prototipos perfectos para ver la respuesta de los corales en la actualidad ante fenómenos agresivos para su vida. La simbiosis con el alga Symbiodinium thermophilum podría ser la respuesta que buscábamos para su protección y conservación. 

El color del año 2019: Living Coral. Conservación para que siga su existencia

Color del año 2019

Este color tan impactante y llamativo lo podemos ver en algunos corales.

La acidificación de los océanos como consecuencia del calentamiento global y el blanqueamiento de los propios corales, nos revelan el estrés al que están siendo sometidos «gracias», en definitiva, a las costumbres humanas. El último informe del IPCC publicado en octubre de 2018 predice que, incluso con las acciones más fuertes requeridas para estabilizar la temperatura de la superficie global a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales, en las próximas décadas se perderá del 70 al 90 por ciento de los arrecifes de coral

Aunque nuevas tecnologías nos pueden facilitar ese cambio tan necesario, como es el caso de Larvalbot. Un robot que permite esparcir 100.000 larvas de coral, casi como si fuera un cultivo robotizado. Los investigadores australianos se han puesto las «pilas», temiendo que su Gran Barrera de Coral desaparezca en los próximos años. La Universidad de la Tecnología de Queensland ya había realizado acciones para su conservación, pero esta restauración «in situ» promete tener unos resultados increíbles. El tiempo lo dirá. Al parecer el próximo destino de este robot marino será Filipinas.