Plantas venenosas y plantas que curan
Con motivo del Día Mundial de la Salud he decidido hablar de plantas que curan y plantas venenosas, para mantenerte saludable y que puedas cuidar del medio ambiente por muchos años.
El sauce y la mítica aspirina

Imagen: Willow
El sauce blanco o Salix alba es una de las plantas medicinales más conocidas. Ya en la antigüedad se empleaba su corteza para combatir dolores y bajar la fiebre. En el siglo XIX se aisló el extracto activo procedente de la corteza, el ácido acetil salicílico, y poco después comenzó a comercializarse la mundialmente conocida Aspirina. Tanto la corteza, como las flores y hojas, se utilizan para combatir cualquier tipo de dolor, favorecer la circulación (tiene efectos anticoagulantes), bajar la fiebre e incluso como relajante.
Belladona

Imagen: Hans
Cualquier pobre incauto diría por su nombre que es una planta inocua, pero nada más lejos de la realidad. Es una de las plantas más venenosas de hemisferio norte. Al igual que el sauce, se conoce desde la antigüedad. En la Edad Media, junto con otras plantas venenosas, apareció en la clásica farmacopea de las «hierbas de las brujas» (brujería y hierbas venenosas, ¡qué buena combinación!).
En muy pequeñas cantidades se ha utilizado cómo narcótico y como producto de belleza en la Roma clásica (en serio, los humanos sois muy raros, sobre todo las hembras…). Las bayas son extremadamente toxicas; pueden provocar desde delirios y alucinaciones, hasta el coma o la muerte. ¡Así que sed listos y nada de comérosla!
El tejo, planta que cura aunque no lo parezca

Imagen: Frank Vincentz
Muchos pensaréis que voy a hablaros del tejo por sus bayas venenosas, pero no. En la actualidad, el tejo (Taxus) se usa en la industria farmacéutica para la obtención del taxol y el paclitaxel, potentes anticancerigenos. Ambos compuestos se obtienen de la corteza de varias especies de estos árboles.
Cicuta, no recomendada para tu salud

Imagen: Natural Resources Conservation Service, part of the United States Department of Agriculture
Es una de las plantas venenosas más toxicas del mundo, aunque algunos rumiantes y pájaros son inmunes. Griegos y romanos la usaban para inducir el suicidio (que se lo digan a Sócrates…). Esta planta contiene alcaloides neurotóxicos que inhiben el funcionamiento del sistema nervioso central, provocando la muerte en unas horas entre espasmos musculares. Un ojo inexperto podría confundirla con el hinojo o el perejil, así que si no sabes diferenciarlos abstente de coger cualquiera de ellas en el campo. Es lo más saludable.
Efedra

Imagen: Falconaumanni
Las plantas del genero Ephedra se han utilizado en medicina tradicional china y chamanismo. En grandes cantidades puede resultar toxica, pero se ha empleado como tratamiento contra la tos y estimulante durante siglos; en la actualidad se usa como vasoconstrictor y dilatador bronquial.
Mandrágora, la reina de las plantas venenosas

No entiendo por qué los humanos le ponéis nombre tan exóticos a las plantas que más daño os pueden hacer. La Mandragora autumnalis es, al igual que la cicuta, altamente tóxica. Su ingesta produce la muerte pero, además, el contacto con sus hojas es peligroso provocando mareos y problemas respiratorios. Aún así hay gente que la tiene como planta ornamental (no se si son muy valientes o muy cortos…). Al igual que la belladona se la incluyó también en «hierbas de las brujas».
El tabaco, ¿cura o mata?

Imagen: Jom.
Hasta los cangrejos sabemos los malos efectos que tiene el fumar en la salud humana, pero sorprendentemente para muchos el Nicotiana tabacum tiene propiedades curativas. Se emplea como diurético, antiparasitario (elimina tanto parásitos intestinales como de la piel), relajante y en infusión se usa para las hemorroides (el predecesor del Hemoal…). Pero no sólo eso, se está investigando en el uso de medicamentos contra el ébola y la diabetes mellitus tipo 1. Vamos, que fumarlo es terrible para la salud pero en infusión, emplasto o componente activo en medicamentos puede llegar a salvar vidas.
