El próximo domingo 15 de marzo celebraremos el Día Mundial del Consumidor 2015. Un fecha señalada en rojo en nuestro calendario, porque nosotros como consumidores deberíamos tener presente antes de adquirir cualquier producto algunas cuestiones significativas: cómo se ha hecho, si realmente lo necesitamos, si es respetuoso con el Medio Ambiente o con las personas; en definitiva si estamos realizando un consumo responsable.

La cuestión abarca el acceso a derechos esenciales como la salud, la vivienda, la alimentación, la educación o la vestimenta. Todos tenemos derecho a tener una información precisa de ello, y a recibir protección en el caso de bienes peligrosos para la salud.

La realidad en la que vivimos nos hace denunciar muchas veces, que todos estos principios recogidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, muchas veces no se cumplen.  Las asociaciones de consumidores vienen aclamando mayor justicia para esta indefensión a la que estamos más que acostumbrados. Productos o servicios que no ofrecen lo que ofertan, publicidad engañosa…cada uno de nosotros puede ser víctima de este maltrato. Por esta razón, siempre reclama o denuncia, es la única manera de elevar tu voz; aunque puede ser algo que lleve bastante tiempo, y dejar extenuado a más de uno, sobre todo si desconoces la cantidad de trámites.

En el año 2015, tenemos la oportunidad de comenzar una nueva etapa y apostar por un consumo ético que favorece a todos los seres vivos. La única manera de saberlo es documentándose. Sus informes reflejan transparencia, desde que ese producto comienza a conformarse hasta el destinatario final que eres tú. Ese ciclo de vida es fundamental, esa huella que va dejando por el mundo puede ser negativa o positiva, generando riqueza y apoyando a los que más lo necesitan, con una economía baja en carbono que no incida en el cambio climático. Decide que es lo que vas a consumir para conformar un mundo mejor y un futuro más sostenible. Apoya con tu dinero el comercio justo, las empresas locales o los productos ecológicos. Este momento supone un punto de reflexión sobre nuestras acciones.

Es fundamental iniciar a los niños en un consumo responsable, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad de consumo en la que se les ofrece multitud de atracciones para que empiecen a comprar desde muy pequeños. Ellos aprenden lo que se les enseña. Si la publicidad les incita a tener un artículo, los padres son los que deben educarles a frenar esos impulsos de satisfacer esa necesidad inmediata de comprar algo en ese instante.

Caja Astur y Ecoembes diseñaron un juego para niños de Primaria y Secundaria, con el que de manera amena y divertida van adentrándose en el consumo responsable: Trivial del Consumo Responsable. Una buena idea para fomentar los buenos hábitos.