El nuevo informe publicado por el Banco Mundial se suma a las fuertes advertencias del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) llamando a la acción contra el cambio climático y las transformaciones de la energía necesarias para mantener el nivel de calentamiento en 2 °C.

Este nuevo informe es el tercero de una serie titulada “Bajemos la temperatura: Cómo hacer frente a la nueva realidad climática”, preparada para el Grupo Banco Mundial por el Potsdam Institute for Climate Impact Research y Climate Analytics, abarca tres de las regiones de trabajo del Banco Mundial: América Latina y el Caribe, Oriente Medio y Norte de África y partes de Europa y Asia central.

Impactos Previstos del Cambio Climatico

Impactos previstos del cambio climático en los sectores clave de la región de América Latina y el Caribe

Los cambios climáticos drásticos y fenómenos extremos ya están afectando a millones de personas en todo el mundo, dañando cultivos y zonas costeras. A medida que aumenta la temperatura del planeta, las olas de calor y otros fenómenos climáticos que hoy en día se producen cada 100 años o más se convertirán en la “nueva realidad climática”, lo que dará lugar a un mundo con mayores riesgos e inestabilidad.

La Tierra sufrirá un calentamiento de 1,5 °CLas consecuencias para el desarrollo seran graves, se reducirán las cosechas, cambiará la disponibilidad de los recursos hídricos, subirá el nivel del mar y se pondrá en peligro los medios de subsistencia de millones de personas.

 

Entre las principales conclusiones a nivel regional se encuentran las siguientes:

América Latina y el Caribe

En el informe se advierte que en América Latina y el Caribe habrá sequías más prolongadas, fenómenos meteorológicos extremos y aumento de la acidificación de los océanos.

En los Andes tropicales, el aumento de las temperaturas reducirá la acumulación anual de hielo los glaciares y el agua de los deshielos que ocurren en primavera de la que dependen unos 50 millones de personas en las granjas y ciudades en zonas bajas. El calor y la presión producida por las sequías aumentarán sustancialmente el riesgo de pérdida de bosques en gran escala, afectando a los ecosistemas amazónicos y la biodiversidad, así como la capacidad de los bosques para almacenar dióxido de carbono.

El aumento de las temperaturas también afecta la seguridad alimentaria. En el informe se indica que los océanos, que han absorbido hasta el momento casi el 30% de todo el dióxido de carbono generado por el hombre, continuarán acidificándose y calentándose, dañando los ecosistemas de coral donde prospera la vida marina y enviando las poblaciones de peces que migran hacia aguas más frías. El resultado para el Caribe podría ser una reducción del potencial actual de pesca de más del 50 %.

Oriente Medio y Norte de África

La región de Oriente Medio y Norte de África se ha ido adaptando al calor extremo durante siglos, pero los impactos del aumento de las temperaturas no tendrán precedentes.

En el informe se señala que los fenómenos extremos de calor se extenderán por todo el territorio durante periodos más prolongados, haciendo que algunas zonas se vuelvan inhabitables y reduciendo las áreas agrícolas. Las ciudades experimentarán un efecto de islas de calor cada vez mayor, de forma que con un calentamiento de 4 °C –posiblemente en la década de 2080 si no se toman medidas para frenar el cambio climático– la mayoría de las capitales de Oriente Medio podrían enfrentarse a cuatro meses de días extremadamente calurosos cada año.

El aumento de las temperaturas ejercerá una intensa presión sobre los cultivos y los ya escasos recursos hídricos, aumentando potencialmente la migración y el riesgo de conflicto. El cambio climático multiplica las amenazas en esta región y en otras partes.

Europa oriental y Asia central

En el informe se muestra cómo en Europa oriental y Asia central el impacto del cambio climático variará según la región. En Asia central, el derretimiento de los glaciares y el aumento de las temperaturas harán que época de plantación de cultivos se retrase hasta la primavera y alterará los caudales de los ríos alimentados por los glaciares, mientras que en los Balcanes en Europa oriental, un mayor riesgo de sequía repercutirá en los rendimientos de las cosechas.

El ascenso de las temperaturas también incrementa el deshielo del permafrost, que libera metano, un potente gas de efecto invernadero muchas veces más poderoso que el dióxido de carbono para atrapar el calor. Si el calentamiento avanza hacia los 2 °C, para mediados de siglo las emisiones de metano del deshielo del permafrost podrían aumentar entre un 20 % y un 30 % en Rusia, generando un círculo vicioso de retroalimentación que impulsará el cambio climático.

Este nuevo informe de la serie Bajemos la temperatura llega en un momento crucial. Hace unos meses,
la Cumbre sobre el Clima convocada por el secretario general de las Naciones Unidas despertó una nueva
ola de optimismo. Pero nuestros informes dejan en claro que el tiempo es esencial.

Este lunes, 1 de diciembre, los gobiernos se han reunido en Lima, en la nueva cumbre del clima para afrontar negociaciones clave sobre el cambio climático. Dentro y fuera de las salas de conferencias, los líderes mundiales deberán adoptar decisiones difíciles, que requieren, en algunos casos, sacrificios a corto plazo, pero que conducirán a beneficios duraderos para todos.