El perro de Nina Pahm

En casos de ébola, los animales de compañía son tratados de distinta manera según donde vivan.  El desgraciado destino de Excalibur, el perro de Teresa Romero, auxiliar de enfermería que contrajo el virus mortal, ha removido las conciencias de muchas personas en el mundo entero, unos presa de los temores de propagación de esta enfermedad, y otros que defienden y respetan la vida de los animales. Al contrario que con Excalibur, que fue sacrificado por las autoridades Españolas, en Dallas, Estados Unidos hay un caso parecido pero con final feliz, según informa el diario The Independent.

En España, a pesar de las protestas en las redes sociales de millones de internautas amantes de los animales, y de las misivas y manifestaciones en el portal de la afectada por ébola, para poder salvar al animal. La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid dicto la orden, y Excalibur fue sacrificado e incinerado, sin realizárle ningún tipo de diagnóstico, ni análisis, y a pesar que el animal no mostrara signos de la enfermedad.

En Estados Unidos, donde el personal sanitario que están en contacto con el ébola son tratados como héroes nacionales, hay un caso similar. El perro de Nina Pahm, una enfermera de Dallas contagiada de ébola al atender en el  Hospital Presbiteriano de Dallas a Duncan, el primer caso diagnosticado fuera de África Occidental, será cuidado en un hogar provisional hasta que se recupere su dueña. En este tiempo el perro será monitorizado por médicos especialistas en enfermedades infecciosas y se determinará si es un peligro o no para la salud. Según el dijo el alcalde de Dallas, Mike Rawlings,  «El perro es muy importante para este héroe de la sanidad y vamos a hacer todo lo que podamos para ayudarle«.

Hay pocos estudios científicos sobre la transmisión del ébola entre humanos y animales. Se ha comprobado que el virus de ébola, puede saltar de los humanos infectados a los animales, incluyendo chimpancés, gorilas y murciélagos. La transmisión del ébola en otras especies es poco precisa, especialmente para los animales domésticos. En el caso de la mascota de Nina, podría ser muy importante para investigar los efectos del virus mortal en la raza canina.

La diferencia entre España y Estados Unidos es enorme, pero también es enorme la categoría moral de los dirigentes de uno y otro lado del charco. Mientras en España lo primero es buscar culpables de la propagación del ébola, en una campaña organizada para desprestigiar a un profesional de la sanidad que arriesga su vida en el cuidado de un enfermo contagiado de este virus mortal, y sacrificar a su mascota que era como uno más de la familia. En Estados Unidos hacen todo lo contrario, tratan de héroes a los sanitarios (elogiando su gran labor social que realizan) y hacen todo lo posible para poder salvar sus animales de compañía, con una doble finalidad, tratar con respeto y dignidad la voluntad de los afectados, y por otro lado, para poder investigar los efectos del ébola en animales domésticos.