Hace hoy treinta y cuatro años nos dejaba uno de los grandes educadores ambientales que ha tenido España. Félix Rodríguez de la Fuente era médico de profesión, pero su pasión por la naturaleza cambió su camino convirtiéndole en el gran comunicador de la vida salvaje dentro y fuera de nuestras fronteras. Aun hoy su legado sigue muy vivo, no solo de la mano de la fundación que lleva su nombre sino también en su trabajo que sigue cambiando la mentalidad de muchos ciudadanos hacia un respeto y una protección del medio en el cual vivimos.

Félix Rodríguez de la Fuente

El 14 de marzo de 1980 en Alaska, la avioneta que transportaba a Félix Rodríguez de la Fuente con dos de sus colaboradores se estrellaba  mientras rodaban imágenes aéreas para su nuevo documental. La noticia llegó horas después a España, provocando una fuerte conmoción en toda una generación que había disfrutado en familia de sus documentales, que veían como el naturalista español moría el mismo día que cumplía los 52 años.

El documental de mayor éxito de Félix Rodríguez de la Fuente fue ‘El hombre y la Tierra’ (1974-1980), aunque llevaba colaborando con Televisión Española desde 1964. Amante de la cetrería, fue requerido como asesor para el rodaje de la película El Cid (1961), aunque su verdadera pasión para la naturaleza surgió en su infancia. Debido a la Guerra Civil, su padre decidió educarle en casa, haciendo que pasara mucho tiempo en el campo al haber nacido en una pequeña localidad de Burgos que el mismo describía como ‘una comunidad humana en convivencia armónica con el paisaje’.

felix y el lobo

Fue su fuerte carácter, pasión y dedicación a su trabajo los que consiguieron atraer la atención de una sociedad que en ese momento aun no contaba con una clara conciencia ecológica, sobre todo en España, aunque su obra tuvo tenía un alcance mundial. Con su trabajo, consiguió crear en la población un verdadero sentimiento de defensa y amor por la naturaleza, cambiando políticas ambientales que iban en contra de los principios que defendía. Su impacto fue tal que en la época de mayor auge de sus documentales la mayor parte de los estudiantes de biología decían haber elegido esa carrera por influencia de Félix Rodríguez de la Fuente y, a cada español que preguntaras, conocía al naturalista y su trabajo.

Pero su trabajo, su lucha contra las injustas políticas ambientales de entonces que permitían la eliminación de especies y, sobre todo, la defensa del lobo le crearon muchos enemigos y su trabajo fue criticado por diversos motivos, aunque su legado continuó. Muchas campañas de concienciación ambiental se realizan hoy día en nombre del reconocido naturalista gracias al trabajo que realiza la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente.