El 15 de marzo se celebra el Día Mundial del Consumidor, una fecha en la que todos deberíamos reflexionar sobre nuestros hábitos de consumo. Nos deberíamos plantear una serie de preguntas para saber si nuestras prácticas al adquirir cualquier producto son realmente buenas o eficientes, y sobre todo, si respetan el medio ambiente y son sostenibles:

  • ¿Cuándo compras te dejas llevar por impulsos, según lo que vayas encontrando, o te llevas a casa sólo que querías comprar?
  • ¿Compras según tus necesidades o haces una gran compra con la que luego no sabes muy bien lo que hacer?
  • ¿Te inclinas a llevarte marcas que se publicitan por los medios de comunicación o prefieres comprar marcas más desconocidas para el público?
  • ¿Prefieres adquirir productos de mejor calidad, pero más costosos, o por el contrario terminas llevándote lo más barato, aunque sea mucho peor?
  • ¿Optas por llevarte tus propias bolsas a la compra?
  • ¿Procuras elegir artículos poco envasados o envases que se puedan reutilizar o reciclar?
  • ¿Te gusta comprar en pequeños comercios o en grandes superficies?
  • ¿Elijes productos ecológicos o de km 0?
  • ¿Habitualmente tus compras las haces en coche, en transporte público, o las haces vía Internet?
  • ¿Siempre te gastas más de lo que tenías pensado?
  • ¿Pagas tus compras con tarjeta de crédito o con dinero en efectivo?
  • ¿Si algo no te gusta o no estás conforme con ello, lo devuelves?
  • ¿Sueles escribir en las Hojas de Reclamación de los comercios cuando ves u observas algo que no te agrada o piensas que no debería ser así?

Reflexiona en el Día Mundial del Consumidor 2013

En estas cuestiones está la clave de tu comportamiento como consumidor. Si ha dado la casualidad de que nunca te las has planteado, ya es hora de que recapacites y prestes más atención a lo que te gastas. Ahora, contéstalas, y mañana en la jornada del Día Mundial del Consumidor 2013, seguro que ya no ves tu compra de la misma manera. Aprende a no caer en las artimañas embaucadoras del marketing y del consumismo. No todo lo que se anuncia es bueno. Simplemente es una táctica “lava cerebros” para mentes perezosas, que no saben o no quieren saber lo que se esconde detrás de tal o cual marca. Tú decides, es tu dinero.