El programa piloto europeo 3e-houses ya ha obtenido sus primeros resultados un año después de su puesta en marcha. Las 60 viviendas del municipio barcelonés de Sant Cugat del Vallés que participaron en el proyecto lograron cumplir el objetivo del proyecto y reducir su consumo energético un 20% a lo largo de los 12 meses que duró el mismo.

El proyecto, que concluyó en abril, consistió en integrar las nuevas tecnologías en las viviendas para obtener un sistema innovador de ahorro energético. Para ello se crearon en primer lugar herramientas para calcular y poder visualizar en tiempo real el consumo de electricidad, calefacción y agua en cada vivienda. A continuación se dio a cada uno de los participantes acceso gratis a internet y un dispositivo digital (un tablet) en el que observar de forma sencilla el gasto que realizaban en cada momento. De esta forma se buscó la concienciación de los participantes, que a su vez aplicaron sencillas indicaciones para disminuir el consumo energético.

Los primeros resultados del proyecto indicaron un ahorro medio por vivienda del 20,2% en litros y kWh de agua caliente sanitaria, un 10% en calefacción, un 31,5% en electricidad y un 16,2% en consumo de agua fría. La disminución del consumo energético repercutió también en una reducción de emisiones a la atmósfera de 52,74 toneladas de CO2.

Además, el proyecto influyó positivamente también en los edificios de viviendas ya que en las zonas comunes de cada uno de los tres edificios participantes en esta iniciativa el ahorro fue del 22%.

El menor consumo energético registrado entre los 60 participantes en el proyecto se tradujo a su vez en un ahorro anual en los recibos de electricidad, agua y calefacción de 164 euros de media por vivienda. A esta cantidad debe sumarse también el ahorro por el menor consumo en las zonas comunes, que fue de 92 euros anuales por vivienda. En total, cada una de las viviendas participantes en el estudio consiguió un ahorro de 256 euros en su consumo energético.

Fuente: 3-E House