El aeropuerto de Guacimeta, en Lanzarote, es el primer aeródromo que ha recibido la distinción de “Aeropuerto Verde” gracias a la instalación de placas fotovoltaicas, instalación de aerogeneradores o utilización de centrales de biomasa.

AENA pretende con estas medidas implantar progresivamente en todos los aeropuertos de la red tecnologías que “hagan posible un uso más eficiente de la energía y una reducción del consumo”.

Los aeropuertos desempeñan un papel cada vez más importante en el desarrollo económico y social de su área de influencia, por ello, la tendencia a poner en tela de juicio el sistema energético que utilizan es mayor día tras día.

Desde la Unión Europea se estableció como objetivo obligatorio cubrir el 20% del consumo de energía con fuentes renovables para el año 2020, por lo que es conocido el esfuerzo que están llevando a cabo aeropuertos, agencias y principales compañías aéreas como respuesta a los objetivos éticos hacia la sostenibilidad a través de la utilización de nuevas energías.

Se están invirtiendo importantes medios y recursos para reducir la dependencia del sector a los combustibles fósiles y se están explorando nuevas vías para disminuir al máximo el consumo de energía y los gastos de funcionamiento para poder seguir siendo competitivos.

AENA define un ‘aeropuerto verde’ como aquel que hace un “uso responsable de los recursos naturales que necesita para su funcionamiento, reduciendo el consumo de energía y promoviendo la utilización de energías renovables para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, y gestiona adecuadamente sus residuos” para que, finalmente, obtenga la certificación de neutro en carbono o ‘aeropuerto verde’.

 

El aeropuerto de La Palma es a su vez pionero en el mundo aeroportuario en el empleo de la energía eólica.

A la vez, se podrán identificar posibles campos de actuación, tanto en lo que se refiere a las actividades aeroportuarias como al movimiento de aeronaves, áreas donde se van a evaluar la viabilidad de utilizar nuevas tecnologías más eficientes desde el punto de vista de consumos de energía y generación de CO2. También se evaluará la posibilidad de generar energías renovables mediante la instalación de placas fotovoltaicas y aerogeneradores o utilizando centrales de biomasa.

Aena Aeropuertos está explorando los distintos avances tecnológicos orientados a mejorar la eficiencia energética. Reducir los consumos y favorecer la producción de energía con fuentes renovables es uno de los objetivos de este proyecto que también servirá para promover la colaboración en el desarrollo e implantación de estas medidas con los operadores y concesionarios del aeropuerto, así como con las empresas fabricantes de esta tecnología. Tras evaluar la viabilidad, eficacia y rentabilidad de estas tecnologías, así como de nuevos procedimientos operativos, será imprescindible validar que la puesta en servicio de las diferentes actuaciones garantiza la operatividad y la seguridad del aeropuerto.

Aena Aeropuertos, comprometida con el medio ambiente, ha definido un estudio de viabilidad de vehículos 100% eléctricos (BEV, battery electric vehicle, en sus siglas inglesas) en el entorno aeroportuario.

En la fase previa, básicamente una toma de contacto, se han realizado tres pruebas con diversos modelos de vehículos eléctricos disponibles comercialmente. Los escenarios seleccionados han sido el aeropuerto de Madrid-Barajas y sus cercanías, y el aeropuerto de Barcelona-El Prat. Los resultados obtenidos en esa fase previa han sido satisfactorios.

A continuación se desarrollará la fase global, con registros detallados de los parámetros fundamentales asociados al movimiento de los vehículos eléctricos (consumos, prestaciones, costes e incidencias).

Las localizaciones elegidas en este caso son los aeropuertos de Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Palma de Mallorca y Lanzarote. Un total de treinta y tres vehículos, repartidos entre turismos y vehículos industriales ligeros, serán objeto del estudio.

Como parte de la dotación para el estudio de viabilidad se va a proveer en estos mismos aeropuertos la infraestructura de recarga necesaria para suministrar la energía eléctrica demandada por los vehículos. El sistema diseñado al efecto incluye el registro automatizado de la energía consumida en las recargas de cada vehículo.

Aena Aeropuertos ha decidido usar vehículos y equipos ofertados por la industria, y a la vez prevé participar en su ulterior desarrollo aportando datos de los registros obtenidos.

 

Actuaciones de mejora

Estas son algunas de las propuestas que se han incluido en el proyecto ‘Aeropuerto verde’ para conseguir a corto plazo rebajar en un 20% las emisiones de CO2, causantes del cambio climático y el calentamiento global de la tierra.

Aeronaves:

  • Renovación de equipos móviles de asistencia en tierra.
  • Instalación de indicadores de aproximación visual (PAPI) más eficientes que permiten un ahorro de entre el 21 y 48%.
  • Reducción del tiempo y distancia de rodaje de las aeronaves hacia y desde las puertas de embarque utilizando un solo motor en esos recorridos para ahorro de combustible.
  • Suministro de servicios a las aeronaves mediante equipos retráctiles en la plataforma a través de un sistema de túneles subterráneos.
  • Instalación de dispositivos LED en luces aeronáuticas de superficie aprovechando su alto rendimiento y reducido coste de mantenimiento.

Pasajeros:

  • Control eficiente de la climatización e iluminación, con instalaciones de placas fotovoltaicas, aerogeneradores y sistemas de climatización geotérmicos.
  • Utilización de LED y sustitución de luminarias por lámparas de bajo consumo y alta eficiencia, favoreciendo el uso de espacios que permitan una mayor iluminación natural.
  • Sistema de gestión avanzada de aparcamientos, formado por sensores y pilotos de señalización con el fin de conseguir un mayor ahorro energético y una reducción del ruido y la contaminación.
  • Sustitución de la flota de vehículos convencional, por otros más eficientes a base de electricidad y gas natural.
  • Posibilidades de instalar materiales tipo lamas o flora de tipo caduco en partes expuestas al sol, que favorezcan el sombreado en verano y permitan la incidencia del sol en invierno.

Airport Carbon Accreditation (ACI)

 

 

En junio de 2008, la asamblea anual de ACI Europa aprobó una resolución histórica sobre el cambio climático: sus miembros se comprometieron a reducir las emisiones de carbono de sus operaciones, con el objetivo final de convertirse en carbono neutral.

Un año más tarde, en la asamblea anual de 2009, ACI Europa lanzó Airport Carbon Accreditation, programa que permite la evaluación y el reconocimiento de los esfuerzos de los aeropuertos participantes para gestionar y reducir sus emisiones de CO2.

Airport Carbon Accreditation es un sistema independiente medioambiental administrado por WSP Environment & Energy , una consultoría internacional nombrada por ACI EUROPA para aplicar los criterios de acreditación para los aeropuertos de forma anual.

La acreditación de los aeropuertos será llevada a cabo de manera independiente y será revisado por un panel de representantes de organizaciones externas, incluyendo la Comisión Europea, la Conferencia Europea de Aviación Civil (CEAC) y EUROCONTROL. Los aeropuertos que se unan al programa tendrán que dar un parte anual y comprometerse con una tercera parte independiente que verifique su huella de carbono siguiendo la norma ISO 14064 (Contabilización de Gases de Efecto Invernadero).

Todo es supervisado por una Junta Consultiva. La supervisión independiente es esencial para garantizar su credibilidad. La participación de organizaciones clave, como la Comisión Europea, EUROCONTROL, ECAC y United Nations Environment Panel (UNEP), asegura que sus estándares se aplican con rigor.

Niveles de acreditación

Hay cuatro niveles de acreditación:

 

 

 

 

En junio de 2008, la asamblea anual de ACI Europa aprobó una resolución histórica sobre el cambio climático: sus miembros se comprometieron a reducir las emisiones de carbono de sus operaciones, con el objetivo final de convertirse en carbono neutral.

  • Diagnóstico (Mapping)
    Este nivel requiere la medición de la huella de carbono del aeropuerto. Un aeropuerto debe entender cuánto carbono emite cada año y de qué actividades y operaciones, a fin de planificar la forma de limitar estas emisiones.
  • Reducción (Reduction)
    Requiere la gestión del carbono y el progreso hacia una huella de carbono reducida. Para lograr esta acreditación, el aeropuerto debe cumplir con los requerimientos del paso previo de medición de la huella de carbono, demostrar que existen unos procedimientos para la gestión del CO2, y demostrar que se está produciendo una reducción en la huella de carbono analizando los datos de emisión en años consecutivos.
  • Optimización (Optimisation)
    Requiere la participación de terceros en la reducción de la huella de carbono. Los terceros son las compañías aéreas y proveedores de servicios, por ejemplo, servicios de asistencia en tierra independientes, empresas de catering, control de tráfico aéreo y otros que trabajan en el recinto aeroportuario. También implica el compromiso acerca de los modos de acceso en superficie (carretera, ferrocarril) con las autoridades y los usuarios.
  • Neutralidad (Neutrality)
    Requiere la neutralización de las restantes emisiones de carbono por compensación (offsetting). La neutralidad de carbono se produce cuando las emisiones netas de dióxido de carbono a lo largo de todo un año es cero (es decir, el aeropuerto absorbe la misma cantidad de dióxido de carbono que produce). El logro de la neutralidad del carbono para un aeropuerto es imposible en casi todos los casos sin ayuda externa. Por este motivo, los aeropuertos, entre muchas otras industrias, consideran la compensación de emisiones como la parte final de la solución.

Participantes

Hay 47 aeropuertos participantes, que representan el 49% del tráfico europeo de pasajeros. Tres de los aeropuertos de mayor importancia se encuentran entre los participantes iniciales: París Orly, Frankfurt y Ámsterdam. Al representar ACI Europa a 400 aeropuertos en total, se espera que se unan más participantes a este sistema.

Stockholm Arlanda Airport

 

 

 

Estocolmo-Arlanda ha sido nombrado el primer aeropuerto en ser acreditado al más alto nivel, el de «neutralidad». Entre 2005 y 2008, Estocolmo-Arlanda redujo sus emisiones en un 50% a través de medidas de mayor eficiencia y usando combustibles renovables, por ejemplo, usando autobuses propulsados por biogás. Un factor importante ha sido un acuífero que proporciona refrigeración natural en verano y calefacción en invierno. Para las emisiones que aún no han sido capaces de reducir, están invirtiendo en proyectos en países en desarrollo que absorben la cantidad equivalente de emisiones.

Fuentes: AENA y OBSA