Huella de Carbono - Activo de mercadoFundación Entorno junto con el apoyo y participación de 16 empresas, ha publicado “Cómo convertir la huella de carbono en un activo de mercado”, una “hoja de ruta” para las empresas,  en la que se ofrece una visión a medio y largo plazo sobre cómo convertir la huella de carbono en un factor clave para los mercados, abriendo además un profundo debate sobre cómo abordar las actuaciones más urgentes.

A pesar del nefasto resultado conseguido en la Cumbre de Naciones Unidas en Durban (Sudáfrica), muchas empresas están decididas a seguir adelante, gestionando sus emisiones, desarrollando soluciones bajas en carbono e invirtiendo en tecnologías que permitan disminuir el CO2 asociado a la generación de energía.

En el documento, expertos de las empresas CEMEX, COSENTINO, FYM ITALCEMENTI GROUP, INDRA, MICHELIN, GAMESA, ENCE, HOLCIM, ELCOGAS, CONSUM, METRO DE MADRID, ENDESA, RED ELECTRICA DE ESPAÑA, OHL, ROCA  y SOLVAY debaten sobre la agenda política, empresarial y ciudadana para conseguir que el propio mercado depure responsabilidades frente al cambio climático.

“La mayoría de los españoles nos declaramos preocupados por el cambio climático y somos conscientes de que es necesario un cambio en nuestro estilo de vida. Sin embargo, ¿estamos dispuestos a hacerlo?, o mejor dicho, ¿podemos hacerlo?”, comenta en la publicación Cristina García-Orcoyen, Directora Gerente de Fundación Entorno-BCSD España.

La economía europea se ha construido durante décadas en base a una utilización intensiva de los recursos naturales. En la hoja de ruta, recientemente publicada, ‘Hacia una Europa que usa eficazmente sus recursos’, la Comisión Europea reclama un cambio a gran escala para alcanzar una economía basada en un uso eficaz de los recursos a nuestro alcance. El desafío es utilizar menos recursos para alcanzar el mismo nivel de bienestar y  crecimiento económico”, indica Soledad Blanco, Directora para la Gestión Sostenible de Recursos, Industria y Calidad del aire de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea.

En este sentido, se espera que las propuestas de armonización por parte de la International Organization for Standardization (ISO) y la Comisión Europea vean la luz en 2012. Otro reto que según las empresas participantes urge acometer es la implicación ciudadana en la lucha contra el cambio climático. Los expertos destacan que “no contar con una sociedad dispuesta a actuar hace difícil que las empresas puedan influir en las decisiones de compra”.

A su juicio, la receta pasaría por trabajar para que “menores emisiones” se traduzcan en “ahorros económicos”, para que los productos bajos en carbono sean más fáciles de encontrar y usar y para que luchar contra el cambio climático se convierta en una tendencia altamente reconocida por la sociedad”. “Si el mercado valorase y confiase en productos y servicios bajos en carbono el cambio sería imparable”, apuntan.

Sin embargo, “serán necesarias  decisiones firmes en materia de regulación, mercados y hábitos de consumo que se han de tomar hoy mismo”, concluyen.