La ONU celebra hoy en Nairobi el Día Mundial del Agua, dedicado este año a la amenazada calidad del agua en el mundo, con una conferencia en la que participarán expertos de las Naciones Unidas, científicos, miembros del Gobierno de Kenia y el príncipe Guillermo de Holanda.

La conferencia, que se celebra en paralelo con la reunión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York con motivo también del Día del Agua, tiene como objetivos diseñar una plataforma para discutir opciones y acciones para mejorar la calidad del agua en el mundo, crear un foro de discusión científica y concienciar al público y los medios de comunicación sobre la importancia de esta problemática.

De la parte científica intervendrán Blanca Jiménez de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Mike Bushell, de Sygenta Global R&D; Anders Berntell, director ejecutivo del Instituto Internacional de Agua de Estocolmo; y Maurice Bernard, de la Agencia Francesa de Desarrollo, entre otros.

El responsable del sistema de la ONU para el Agua, Zafar Adeel, expresó su optimismo en que los esfuerzos del sistema de Naciones Unidas marquen este año un antes y un después para mejorar y preservar la calidad del agua en el mundo, ante su creciente deterioro y afirmo que:

En Nairobi cada año se arrojan a los lagos, ríos y deltas el equivalente al peso de la población mundial -cerca de 7.000 millones de personas- en forma de contaminación, y es cauda de miles de muertos al año; por lo que es necesario que la comunidad mundial tome medidas para proteger y mejorar la calidad del agua en el planeta”.

«Cada año mueren más personas a consecuencia del agua contaminada que por todas las formas de violencia, incluida la guerra», afirma la declaración de ONU Agua presentada por Adeel.

«La calidad del agua del mundo está cada vez más amenazada con el aumento de la población, la expansión de las actividades industrial y agrícola, mientras que el cambio climático amenaza con alterar el ciclo hidrológico global», destaca la declaración.

«Es hora de que haya un enfoque global» del problema, cuyas soluciones fundamentales se encuentran en la prevención de la contaminación, el tratamiento de las aguas y la restauración de los ecosistemas, añade.

Las pérdidas económicas ocasionadas por la falta de agua e infraestructuras sanitarias en África ascienden a unos 28.400 millones de dólares, el equivalente al 5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

En los países subdesarrollados el problema más acuciante es la falta de potabilización y de infraestructuras de servicios sanitarios, en las naciones en desarrollo el tratamiento de las aguas de desecho y en el mundo desarrollado el impacto del cambio climático.

“Los países desarrollados tienen bastantes e importantes problemas”, dijo Adeel, al explicar que algunas de esas naciones no están gestionando adecuadamente la calidad del agua o los recursos.

En cuanto a los riesgos del cambio climático, destacó la gran incógnita de cómo puede afectar a grandes lagos como en Canadá, Estados Unidos o Kenia.

¡Me parece un problema bastante grave para que el mundo mire para otro lado, tenemos que dar una solución YA!

Fuente: www.un.org