El 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía 2020, una fecha destacada dentro del calendario medioambiental, porque debemos concienciarnos de  la importancia de ahorrar energía para disminuir nuestra huella de carbono en el planeta.

Nuestros hogares cada vez son más eficientes, si sabemos aprovechar la tecnología que tenemos en nuestras manos. Podemos estar malgastando recursos y despilfarrando dinero sin darnos cuenta.

Ahora que muchas personas trabajan en sus casas, es el momento perfecto para supervisar cada acción, cada gesto, ya que puede marcar la diferencia, un antes y un después.

Electrodomésticos de la cocina

El frigorífico es uno de los aparatos que más usamos, ya que en él guardamos los alimentos que consumimos. Por eso, siempre debemos elegirlo con la máxima eficiencia, eligiendo la etiqueta A. Además, es aconsejable que situemos la rueda de frio en la zona más fría, para que nuestros enseres duren más tiempo, y no desperdiciemos comida.

Siempre que vengamos de la compra y cuando elijamos los productos que queremos tomar, debemos procurar hacerlo en la menor cantidad de tiempo posible. Tener la puerta abierta significa una gasto energético considerable.

El lavavajillas debe ponerse en funcionamiento siempre lleno, y si vemos que no lo podemos completar, usar solo una parte. Muchos modelos tienen esa opción. Incluso se puede usar la mitad de detergente para lavadora, también es otra forma de ahorro.

En la cocina se consume mucha energía eléctrica.

El horno es uno de los electrodomésticos que más consumen energía, aunque eso no significa que no se pueda o se deba utilizar (ni mucho menos), porque es una cocina muy saludable. Siempre es necesario preparar bastante comida para que justifique su uso, e intentar adquirir uno con una gran eficiencia energética. Siendo lo fundamental, evitar abrir la puerta para que el calor no se vaya, y tenga que volver a alcanzar la temperatura que hemos señalado.

En cuanto a los fogones, está claro que son más limpias las vitrocerámicas y las de inducción, pero no ahorran mucho en energía, en especial estas últimas, y su precio sigue siendo elevado. Si te gusta cocinar y hacer platos suculentos, no lo dudes y apuesta por el gas. Por suerte, hay miles de opciones en el mercado, así que no tendrás problema en que se adapte al presupuesto.

Si vives en una zona luminosa y con una gran cantidad de horas de sol, puedes hacerte con una cocina solar, si dispones de una zona exterior en la que situarla.

Resto de aparatos eléctricos

Respecto a los ordenadores, hay que tener en cuenta que los más novedosos tienen óptimo consumo de energía, aunque al final depende del tiempo que estemos con ellos. Lo ideal es que los tengamos enchufados a la red, para que tengan siempre la carga necesaria para poder ejecutar todas sus funciones, si son portátiles. Vigilar la temperatura de la habitación y de la ventilación del mismo, al igual que del brillo de la pantalla. ¡Nuestra vista lo agradecerá, además de nuestro monedero!

Y lo principal es no dejarlo mucho tiempo encendido, si no se utiliza. Es mejor encenderlo y apagarlo las veces que sean necesarias, para que la batería dure más tiempo. ¡Eso de irse a comer y dejarlo dos horas o más encendido, no es un buen plan de futuro para su vida!

¡Televisión y ordenador apagados si nadie los utiliza!

Las televisiones se han convertido en el mayor entretenimiento para muchas personas, en especial para los mayores, y aunque las veamos más tiempo del necesario y saludable (los ancianos deberían hacer algo más que estar horas y horas delante de una pantalla), ya forman parte de nuestra sociedad.

Sin lugar a dudas, es imprescindible saber el tiempo que vamos a tenerlas encendidas y el lugar en el que se van a colocar. Es cierto, que las nuevas modas hacen adquirir televisiones con unas dimensiones extraordinarias, pero nunca son necesarias, a no ser que tengamos una gran habitación para albergarla y poder verla a la distancia correcta. ¡Nuestra vista, y seguramente nuestros oídos, no la necesitan!

Eso de tener la televisión encendida todo el día, como si fuera un sonido de fondo, tampoco es una buena opción. El gasto energético es considerable, y su capacidad de resistencia será menor. ¡Se enciende lo que se usa, en exclusiva! Si te gusta escuchar música mientras trabajas, estudias o haces cualquier otra tarea, puedes usar una cadena musical con tus canciones preferidas o la radio.

Otras energías

Las luces que necesitamos para iluminar nuestras casas son otra de las fuentes de energía que más consumen. De ahí la necesidad de elegir bien las lámparas y las bombillas que colocamos en nuestras estancias.

¿Volverán las bombillas incandescentes, como ha vuelto el gas a nuestros fogones?

Dentro de la iluminación de bajo consumo hay que distinguir las halógenas y las bombillas LED. Estas últimas suelen tener una vida útil de 50.000 horas, y consumen un 80% menos, que las incandescentes antiguas (según las marcas, por supuesto). Aunque habría que mirar con lupa estas afirmaciones, porque su precio se ha cuadruplicado, y finalmente, el ahorro en algunas ocasiones no está tan claro. Porque como ya muchos os habréis dado cuenta, no duran lo que prometen. ¿Estrategia de marketing?

Conclusión: minimiza el encendido de las habitaciones, solo cuando vayas a estar en ellas. El resto del tiempo apaga la luz, porque nadie la disfruta, y al fin y al cabo, es un lujo, aunque no nos demos cuenta de ello. ¡Disfruta de la luz natural, que es el mejor recurso natural que nos puede dar el sol!