La mayoría de los comedores escolares se nutre de las grandes cadenas de distribución que se dedican al catering (un 61%, según el Ministerio de Sanidad); que suelen realizar una comida de poca calidad, con los productos más baratos del mercado, con lo que eso conlleva a todos los niveles: ricos en grasa y carbohidratos simples, aderezados con un plus de aditivos alimentarios.

Por este motivo, un grupo de asociaciones y plataformas sociales han presentado el Manifiesto: “Por una compra pública alimentaria saludable y sostenible en la Comunidad de Madrid”.

La pasta es uno de los alimentos más usados en los menús infantiles.

Una docena de organizaciones y plataformas sociales representantes de distintos sectores (agricultores/as, ecologistas, salud pública, AMPAs, de centros escolares, consumidores/as, investigadores/as y alimentación saludable) han presentado el Manifiesto “Por una compra pública alimentaria saludable y sostenible en la Comunidad de Madrid”, el 15 de Noviembre, en el  madrileño Mercado de San Fernando.

El Manifiesto por una compra pública alimentaria sana y sostenible insta a los grupos de la Asamblea de Madrid a desarrollar las iniciativas legislativas necesarias para promover la compra pública con criterios de sostenibilidad, salud y desarrollo rural.

Manifiesto

No sólo en Madrid, la Unión Europea en su Compra Pública Verde ya insta a los gobiernos nacionales a establecer un porcentaje mínimo de alimentos de producción ecológica en los servicios contratados, además de otros aspectos medio ambientales.

Una directiva Europea 2014/24/UE recomienda a los poderes adjudicatarios que a la hora de decantarse por la mejor oferta en las licitaciones tengan en cuenta no solo el precio sino los criterios sostenibles.

El Manifiesto recomienda una alimentación saludable basada una dieta rica y equilibrada bajo los conceptos sostenibles y el respeto por el medio ambiente en la lucha contra la obesidad infantil, el cambio climático e impulsar el medio rural:

Frenar la obesidad infantil 

Debemos adecuar las políticas públicas sobre alimentación a las recomendaciones de organismos internacionales como FAO y la Salud OMS, o los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 entre otros).

  • Una alimentación saludable, basada en una dieta variada y equilibrada, contribuye a prevenir la obesidad y otras enfermedades directamente relacionadas con la alimentación, tanto en la infancia como en la edad adulta.
  • Los comedores colectivos, y sobre todo los escolares, no sólo pueden mejorar la calidad nutritiva de sus menús, sino que además son cruciales para la adquisición de hábitos alimentarios saludables y sostenibles.

Los niños se han acostumbrado a alimentarse con productos poco saludables.

Impulsar el medio rural

Apostar por la compra pública de alimentos de proximidad acortando el número de intermediarios entre producción y consumo (circuito corto) contribuye a:

  • Mejorar la rentabilidad de las explotaciones agrarias, facilitando la incorporación de jóvenes y nuevos emprendimientos en el sector agroalimentario regional.
  • Generar empleo de calidad de forma directa e indirecta, ofreciendo oportunidades para empresas de economía social y solidaria (ESS) que producen con criterios éticos y sostenibles.
  • Frenar la despoblación rural, favoreciendo la fijación de población activa y sus familias en los pueblos madrileños.

Luchar contra el cambio climático

Favorecer el consumo de alimentos de proximidad y circuito corto, frescos o ecológicos (sin pesticidas ni fertilizantes químicos) reduce la contaminación de los ecosistemas y el cambio climático, y tiene efectos positivos tanto para la salud de los usuarios y usuarias de la restauración colectiva, como para el entorno.

Potenciar el valor educativo de los comedores escolares

Cada vez más centros educativos tienen en cuenta la importancia de la alimentación de los comedores escolares, basándose en criterios de sostenibilidad social y ambiental como el patrimonio cultural y gastronómico.

  • Consumir productos locales y de temporada permite ofrecer platos tradicionales con nuestra identidad gastronómica, preservando la biodiversidad local, así como el patrimonio cultural y gastronómico de nuestro territorio.
  • Favorecer una relación mucho más estrecha entre quienes producen los alimentos y quienes los consumen, ofrece una gran oportunidad social para educar a los niños y niñas como futuros consumidores informados y responsables.

Los comedores escolares agroecológicos son una alternativa real a los comedores convencionales

Firma por una alimentación saludable y sostenible

Los miles de ciudadanos y ciudadanas que comen todos los días en los servicios públicos madrileños forman parte de un colectivo cautivo, sin apenas alternativas de elección, pese a que requieren una especial atención alimentaria al tratarse de niñas y niños en edad de crecimiento, personas hospitalizadas, mayores en centros de día y/o población en riesgo de exclusión social. 

Con la firma de este manifiesto se pretende fomentar el consumo de alimentos de temporada, proximidad y con certificación ecológica en los comedores escolares y otros servicio de restauración como hospitales o residencias.

Los promotores de esta iniciativa son: Ecocomedores Madrid, AUPA (Asociación Unida de Productores Agroecológicos), Garúa, Justicia Alimentaria, Ecologistas en Acción o el Observatorio Cultura y Territorio. Además, completan el listado de promotores AGIM COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos), AMASAP (Asociación madrileña de salud pública), Amigos de la Tierra Madrid, CECU Madrid (Confederación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Madrid), la FAPA Giner de los Ríos y Seo Birdlife.

¡Apóyalo, personalmente firmando esta petición!

Más información:

Manifiesto por una compra pública alimentaria saludable y sostenible

Comedores escolares agroecológicos: ¿realidad o espejismo?