El próximo 9 de mayo se celebra el Día de Europa, una jornada en la que se quiere atar lazos con nuestros vecinos mediante el patrimonio cultural. Se reivindica la importancia de su conservación y transmisión para las nuevas generaciones venideras. Aún así se necesita mucho más apoyo del que se da en la actualidad para que no desaparezcan de nuestra memoria, y entre todos podemos hacerlo. A nosotros nos atañe el patrimonio cultural natural, ese que se centra en la protección de los espacios naturales, así como de la defensa de los seres vivos que habitan en ellos, tanto de la fauna como de la flora.

Día de Europa 2018: Año Europeo del Patrimonio Cultural.

Según el último Informe de la Comisión Europea sobre el estado e la Naturaleza en la Unión Europea, el estado de conservación y las tendencias de los hábitats son peores que los de las especies animales. El estado del 16 % de los hábitats entra en la categoría de favorable y el de más de tres cuartas partes, en la de desfavorable, el 30 % de los cuales corresponde a un estado desfavorable-malo. Las regiones biogeográficas Atlántica y Boreal presentan los porcentajes más elevados de casos desfavorables-malos (ambas el 51 %), también registran los porcentajes más altos de situaciones de mejora (el 11 % y el 10 %, respectivamente).

Día de Europa 2018: proteger el Patrimonio Cultural Natural

Ecosistemas terrestres

En el caso de los sistemas terrestres, los principales problemas identificados para los tres grupos (aves, otras especies y hábitats) fueron la agricultura y la modificación de las condiciones naturales provocadas por las actividades humanas. Por lo que se refiere a la agricultura, la modificación de las prácticas de cultivo, el pastoreo (incluidos el abandono de sistemas de pastoreo y el pastoreo insuficiente), la fertilización y los plaguicidas; son a su vez las presiones y amenazas citadas con más frecuencia.

En relación con la modificación de las condiciones naturales, los cambios provocados por el hombre en las condiciones hidrológicas y de las masas de agua, las modificaciones del funcionamiento hidrográfico, la reducción de la conectividad de los hábitats y la extracción de agua de la capa freática son los factores que más suelen señalarse. Este análisis coincide con el realizado en relación con la Directiva Marco del Agua, en el que se puso de manifiesto que la agricultura y la hidromorfología eran las principales presiones que afectaban a las masas de agua.

Los prados y humedales contienen la mayor proporción de hábitats en estado desfavorable-malo y empeorando. Este hecho también se ve refrendado por las conclusiones sobre las presiones y amenazas, según las cuales esos sistemas se ven particularmente afectados por la agricultura y los cambios hidrológicos. Alrededor del 49 % de las evaluaciones del estado de los 45 tipos de hábitats de prados de interés comunitario de la UE concluyeron con una calificación de desfavorable-malo. Además, casi el 50 % de las aves dependientes de praderas está en declive, y el estado de conservación de otras especies es principalmente desfavorable.

Las principales causas del deterioro de los prados: un uso más intensivo, unas prácticas de cultivo poco respetuosas con el medio ambiente, la conversión a otros usos y el abandono. 

Año Europeo del Patrimonio Cultural: las turberas son uno de los ecosistemas más amenazados de Europa.

Los humedales, en particular las turberas altas («bogs») y las turberas bajas («mires» y «fens»), son algunos de los ecosistemas más amenazados de Europa, y en las últimas décadas
se ha perdido gran parte de su superficie. Aunque solo ocupan, aproximadamente, el 2 % del territorio de la UE y el 4,3 % de la superficie de la red Natura 2000, son hábitats particularmente importantes para una gran variedad de especies. La mayoría de los tipos de hábitats de humedales están protegidos en la UE.

Las evaluaciones de su estado de conservación ponen de manifiesto que el 51 % de los hábitats asociados a los humedales presenta un estado desfavorable-malo. Los cambios inducidos por el hombre en la hidrología (drenaje) son, con diferencia, la presión más importante. En Irlanda, por ejemplo, todos los tipos de hábitats de turberas altas y bajas presentan un estado de conservación desfavorable, y el de las turberas altas sigue empeorando por culpa de la extracción de turba y el drenaje. Como consecuencia del deterioro a gran escala de los humedales en toda la UE, las poblaciones de algunas especies que dependen en gran medida de ese tipo de hábitat, como el zarapito real (Numenius arquata) o el sapo rojo (Bombina bombina) están en declive.

El estado de más de la mitad de todas las especies de aves silvestres evaluadas es seguro. Aproximadamente el del 15 % de ellas está clasificado en las categorías casi amenazado, en declive o empobrecido, y el de otro 17 %, en la de amenazado.

Regiones biogeográficas terrestres

Por regiones biogeográficas terrestres, el resultado de la evaluación a nivel de la UE del estado de aproximadamente el 23 % de las especies fue favorable, el del 60 %, desfavorable y el del 18 %, desfavorable-malo., los porcentajes más elevados de categoría favorable se dieron en el mar Negro (32 %) y las regiones Alpinas (31 %), y los más altos en el caso de la categoría desfavorable-malo, en las regiones Boreal y Atlántica (el 29 % y el 32 %, respectivamente). Aunque en las regiones marinas se realizan menos evaluaciones de especies, la proporción de estados calificados como desconocidos es mucho más alta en ellas (hasta el 88 % en la región Macaronésica).

Día de Europa 2018: los ecosistemas alpinos se encuentran bastante dañados.

La región del mar Báltico registra el peor estado, con un 60 % de casos desfavorables-malos. Los porcentajes más elevados de estados calificados como favorables corresponden a las plantas vasculares (29 %) y los anfibios (28 %). Muchas de las tendencias de mal estado/empeorando se observan en especies asociadas al medio acuático, como ríos, lagos y humedales. Esto se corresponde con la constatación de que los hábitats de agua dulce presentan, en su mayoría, un estado de conservación desfavorable-inadecuado. Están en peligro por los cambios inducidos por el hombre en el funcionamiento hidrológico, la pérdida de la conectividad, las canalizaciones, la eliminación de sedimentos, la eutrofización y la contaminación.

Ecosistemas marinos

Por lo que se refiere a los sistemas marinos, la explotación de recursos vivos (principalmente la pesca y la recolección de recursos acuáticos, pero también, aunque en menor medida, la acuicultura) y la contaminación son las principales presiones y amenazas notificadas.

También son presiones y amenazas significativas, la modificación de las condiciones naturales (el dragado, la modificación del régimen hidrológico y la ordenación costera) y las perturbaciones producidas por actividades humanas, así como el impacto del cambio climático en las aves marinas.

La intensa explotación y la contaminación son los principales problemas de los ecosistemas marinos.

En cuanto a los ecosistemas marinos, el estado del 61 % de las especies de aves asociadas a ecosistemas marinos es seguro. Aproximadamente una cuarta parte está en peligro, lo que pone de manifiesto el impacto de amenazas tales como la depredación y las perturbaciones en las colonias, las capturas en la pesca y la contaminación marina.

Ecosistemas de agua dulce

Muchas especies asociadas a hábitats de agua dulce, como los peces migratorios, están disminuyendo a una escala preocupante. No obstante, los proyectos de asociación a gran escala sobre peces migratorios, como el aspio (Aspius aspius) en Suecia y el sábalo (Alosa alosa) en Alemania, han logrado fortalecer las poblaciones restaurando los cursos de agua y eliminando las barreras a la migración mediante la construcción de pasos de peces. En Austria, la supresión de obstáculos a la migración de los peces en el Alto Danubio ha aumentado las posibilidades de migración del salmón del Danubio (Hucho hucho) y de otras especies de peces en peligro.

El pez aspio “Aspius aspius” está siendo protegido por diversas intervenciones centradas en sus migraciones.