Cinco extensos parques nacionales han sido creados por el gobierno chileno para preservar vastas áreas de la Patagonia.

Anteriormente, la tierra era propiedad del filántropo estadounidense Doug Tompkins, fundador de la marca de ropa North Face, Esprit y Patagonia, y su esposa Kristine McDivitt Tompkins.

Kristine Tompkins y Michelle Bachelet (Presidenta de Chile) durante la firma del acuerdo. Foto extraída del vídeo de Tompkins Conservation.

En el nuevo Parque Nacional Patagonia se llevó a cabo la firma de los últimos decretos para crear la Red de Parques Nacionales de la Patagonia Chilena, concretando en este acto el Protocolo de Acuerdo firmado el 15 de marzo de 2017 entre Kristine Tompkins, Presidenta y CEO de Tompkins Conservation y la Presidenta de la República de Chile, Michelle Bachelet.

Este logro comprende:

  • La creación de tres nuevos Parques Nacionales: Pumalín, Melimoyu y Patagonia.
  • La ampliación de tres Parques Nacionales existentes: Hornopirén, Corcovado e Isla Magdalena.
  • La ampliación, reclasificación y cambio de nombre de la Reserva Forestal Alacalufes a Parque Nacional Kawésqar.
  • La reclasificación a Parque Nacional de la Reserva Forestal Cerro Castillo.

Esta es la donación más grande de Sudamérica de tierras privadas al gobierno. Con el aporte de Tompkins Conservation, 4,5 millones de hectáreas se mantendrán protegidas en su máximo grado de conservación. Un caso inédito para Chile y para el mundo.

La donación de tierras incorpora tres parques emblemáticos: Pumalín, Melimoyu y Patagonia, ubicados en el sur de Chile.

Parque Pumalín

El Parque Pumalín está ubicado en la Provincia de Palena en Chile, al sur de la ciudad de Puerto Montt. El parque protege 290.000 hectáreas de Bosque Templado Lluvioso, rico en flora, el cual es hogar de muchas especies endémicas, incluyendo algunos de los últimos ejemplares que quedan en el planeta del amenazado, enorme y milenario Alerce.

Estos bosques, excepcionalmente húmedos y originales llegan hasta el mar, algo que es cada día más difícil de encontrar en el mundo. Más arriba de estos bosques ricos y frondosos, se asoma la blanca Cordillera de Los Andes, haciendo de este lugar uno de los bordes costeros más espectaculares de la Tierra; un paisaje de naturaleza y belleza extraordinaria.

El circuito de senderos, sitios de camping, centros de información y servicios para turistas en el parque, permite que las visitas puedan disfrutar de este paisaje silvestre.

Parque Melimoyu

Esta región costera de Chile con sus 6.000 hectáreas está formado por una  compleja zona de canales y fiordos, con muchas islas. Además de su increíble paisaje está dominado por el bosque valdiviano y el volcán Melimoyu, asomándose con su cumbre y sus laderas nevadas por encima del bosque verde. Además es el es el puerto de entrada a un santuario de ballenas azules que, todos los veranos, llegan hasta el Golfo de Corcovado a alimentarse de pequeños crustáceos.

La vida silvestre del Parque Nacional Melimoyu es muy abundante, con la presencia de especies como pumas, zorros, pudúes y una gran variedad de aves. Pero, sin duda, lo que más llama la atención es que, cada verano, llega hasta aquí una de las mayores poblaciones de ballenas azules del mundo.

Es que la zona que marca el límite entre las regiones de Los Lagos y Aysén es una de las más privilegiadas del planeta para ver ballenas azules y también jorobadas. 

Parque Patagonia

Situado en una zona de transición entre la árida estepa de la Patagonia argentina y los bosques templados de ñires de el Parque Nacional Patagonia contiene una serie de ecosistemas que albergan pastizales, montañas, bosques templados de ñires de la Patagonia chilena y humedales. Gracias a esta variedad de hábitats, la biodiversidad puede prosperar. Las especies deambulan libremente de hábitat en hábitat adaptándose a los cambios de temperatura facilitado por la presencia de gradientes verticales.

La estepa árida de la Patagonia argentina está caracterizada por escasas precipitaciones (menos de 150 mm por año), vientos fríos y secos y un suelo arenoso. Los Andes impiden que la humedad se desplace hacia el oeste creando así una zona árida a sólo 300 km del mar. Algunas plantas resistentes han podido adaptarse a este entorno severo, por ejemplo, arbustos como el calafate, el quilembay, y el yaoyín, y también pastos tales como la flechilla y el coirón poa.

Estos pastizales constituyen el sustento para animales resistentes tales como la lechuza vizcachera, el zorro gris, el tuco-tuco, la mara, los armadillos, varias especies de águilas y halcones y predadores clave como el puma. Una variedad más grande de animales florece en los bordes de la zona desértica y alrededor de los efímeros lagos que se forman por las escorrentías de los Andes, donde pueden crecer árboles y pastos más nutritivos y húmedos.