El 30 de noviembre, Día Internacional para la memoria de Especies Extinguidas, es una oportunidad cada año para explorar las historias de especies, culturas, formas de vida y hábitats que se han extinguido debido a estructuras de poder y explotación injustas, pasadas y actuales.

Está efeméride hace hincapié en que estas pérdidas están íntimamente ligadas a el aumento constante e imparable del Hombre que favorece la desaparición de la fauna y la flora,

¡Los investigadores advierten! Si no se toman medidas urgentes, podrían desaparecer en menos de 100 años alrededor de 300 especies.

La mitad las especies desaparecerán a finales de siglo según los científicos. Una de cada cinco especies en la Tierra ahora se enfrenta a la extinción. Esta cifra pasará a a ser del 50% a finales de siglo.

En el Índice Planeta Vivo 2016 de WWF muestra que la perdida de biodiversidad ha llegado casi al 60% entre 1970 y 2012, y podríamos llegar al 75% en 2020, a menos que pongamos remedio.

Sin embargo, lo peor está por venir ya que el cambio climático y la pérdida de hábitat nos están llevando a la Sexta Extinción Masiva. Ahora es el momento de recordar y echar de manos a aquellas especies que hemos perdido, y para celebrar y hacer compromisos para los que ya tenemos.

Algunas de las especies extintas

Son muchas las especies extintas en la historia más reciente de nuestro planeta, y en la desaparición de la mayor parte de ellas el ser humano ha tenido algo que ver. A continuación te muestro algunas de las que quizá hayas oído hablar.

Guacamayo Glauco

El Guacamayo Glauco tenía un plumaje de color azul claro, casi turquesa, con un fuerte matiz grisáceo en la cabeza partes inferiores.

EL Guacamayo Glauco se encontraba distribuido en su momento por el sur-este de América del Sur. Es casi seguro que se extinguió después de una caída precipitada a principios del siglo XIX. Imagen: commons.wikimedia.org

Lagartija del Islote de las Ratas

Era una subespecie de la lagartija balear, la cual se encuentra en peligro de extinción (EN). El islote en el que habitaba este reptil desapareció con la reforma del puerto de Mahón a finales del pasado siglo XX, y con él también desapareció su lagartija endémica.

Solo se conservan 4 ejemplares en diversos museos de todo el mundo. Imagen: Samuelhaidu

Solo se conservan 4 ejemplares en diversos museos de todo el mundo. Imagen: Samuelhaidu

Tigre de Tasmania

Quizá en el momento que leíste sexta extinción se te vino a la cabeza el tigre de Tasmania. La caza indiscriminada, la introducción de dingos y perros, junto con una enfermedad parecida al moquillo diezmaron la población de este marsupial. El último ejemplar murió en un zoo de Hoobart en 1936.

Sapo Dorado

La última vez que se vio un ejemplar de sapo dorado en Costa Rica fue en 1989; en 2004 la UICN lo dio por extinto. Se barajan diversas causas para su extinción: el cambio climático, la polución, la reducción y desaparición de su hábitat, diversas enfermedades e incluso la competencia con especies invasoras.

Se cree que esta rana es una de las primeras afectadas por el cambio climático. Imagen: U.S Fish and Wildlife Service

Se cree que esta rana es una de las primeras afectadas por el cambio climático. Imagen: commons.wikimedia.org

Codorniz de Nueva Zelanda

El koreke, como la llamaban los maoríes, se extinguió en torno a 1870 a causa de la caza y la introducción de depredadores (perros, gatos, ratas…) por los colonos.

Codorniz de Nueva Zelanda, extinta desde 1868. Imagen: commons.wikimedia.org

Éstas son solo algunas de las especies que forman parte de la sexta extinción. Ojalá pronto, tu especie comprenda el daño que le está haciendo al planeta y a ella misma.