Las agencias espaciales de Francia y China han unido fuerzas para poner en órbita un nuevo satélite para mejorar la predicción de las tormentas oceánicas y los ciclones y crear modelos climáticos más informados.

El Satélite de Oceanografía China-Francia (CFOSAT) constituye el primer satélite que construirá conjuntamente los dos países y contará con dos radares instalados, cada uno operado por un país.

Francia y China desarrollan un satélite para estudiar el cambio climático oceánico

Satélite de Oceanografía China-Francia (CFOSAT).  Imagen: cfosat.cnes.fr

La agencia francesa está desarrollando un sistema de radar para medir la longitud de onda y la dirección de las olas del océano y la agencia china está desarrollando el radar para medir la dirección y la fuerza del viento.

La asociación tiene como objetivo mejorar la precisión de las predicciones de tormentas, huracanes y ciclones que se originan en los océanos y profundizar la comprensión de cómo los océanos y la atmósfera interactúan para mejorar los modelos climáticos que predicen el cambio climático.

Uno de los principales impulsores detrás de la nueva colaboración es el aumento en el número de eventos climáticos extremos como huracanes y tormentas, y la creciente evidencia que muestra una correlación entre el cambio climático y la intensidad de los huracanes.

Los dos países han trabajado estrechamente durante la última década y también han reconocido que hay un componente político involucrado sin revelar más detalles.

Lili Wang, gerente de proyectos de CFOSAT en China, dijo: “Nos asociamos con Francia porque estábamos seguros del apoyo de ambos estados, pero también debido a la experiencia de Francia en el análisis de ondas”.

Daniele Hauser, líder de investigación de Francia en el proyecto, dijo a la AFP: “En términos prácticos, se utilizará para mejorar las previsiones de fuertes tormentas, ciclones u olas para todas las actividades costeras”.

“Creemos que si podemos mejorar las predicciones sobre el cambio climático, podemos prevenirlo mejor”.

El satélite de 650 kg se enviará a la órbita en la segunda mitad de 2018 a través de un cohete en el programa ” ‘Long March’” de China.